El espacio rural y los condicionantes de la actividad agraria en España: Condicionantes de la actividad agraria en España. Usos y aprovechamientos agrarios. Los nuevos usos y funciones del espacio rural.

Introducción.-

 En la actualidad en España hay que diferenciar la geografía rural y la geografía agraria. La primera estudia el mundo rural donde la actividad agraria es una más, dentro del proceso de la multifuncionalización de este mundo, en la actualidad. La geografía agraria estudia las actividades que se realizan en el campo; es decir, la agricultura, la ganadería y las actividades forestales. Hasta los años sesenta el estudio de la geografía rural y la geografía agraria coincidían; y es que los cambios ocurridos en el último cuarto del siglo XX han sido tan importantes que no sólo han cambiado nuestro sector primario, sino también la economía española. La crisis de la agricultura tradicional en España ha permitido la modernización de la economía española; esta crisis se ha hecho de forma más tardía que en Europa y de forma más rápida. A los cambios que supusieron la llegada de una agricultura moderna a España, hay que sumarle la integración de España en la UE en 1986, que también supuso cambios muy importantes. La ampliación reciente de la UE y la reforma de la PAC marcan la actualidad del mundo agrario.

Las principales características del espacio rural son las siguientes:
 Si hace años el espacio rural tenía una función productiva, hoy ha adquirido el valor de de uso, acoge segundas viviendas de residentes en la ciudad, industrias, talleres, naves de almacenamiento, etc., que están al servicio de necesidades urbanas. También acoge usos relacionados con el ocio, turismo rural o de naturaleza, ejemplo de ello son las áreas protegidas.
 El espacio rural es hoy multifuncional y polivalente debido a las nuevas demandas y perspectivas de futuro que se ofrece al mundo rural en las sociedades desarrolladas. Es por ello que el mundo rural acusa la presión del mundo moderno (vías de comunicación…) y hace necesario adoptar prácticas agrarias que favorezcan la preservación del entorno y la conservación de la naturaleza.
 También se hace necesario diversificar la economía rural, propiciar nuevos usos y actividades que generen empleos duraderos fuera del sector agrario y desarrollar programas integrados de desarrollo rural sobre la base del potencial endógeno.
Todas estas características están muy influenciadas por las políticas europeas que procuran mantener a la población en su ámbito, apoyar la sociedades locales, conservar el medio natural y el patrimonio cultural como una baza para la generación de ingresos externos, como los que aporta el turismo.

I.- Condicionantes

El espacio y las actividades agrarias están muy influidos por factores naturales y humanos. Los primeros provienen de los componentes del medio físico y son los responsables de la diferenciación paisajística del espacio rural; los segundos, se refieren a la actuación humana sobre el medio. En la actualidad los segundos influyen más que los primeros

I.1.- Factores Físicos

En la agricultura tradicional estos factores condicionan en un alto grado la actividad agraria, en la agricultura moderna su importancia es menor, pues la tecnología puede suplir algunos de estos condicionantes físicos.

I.1.1.- El relieve

El relieve condiciona la actividad agraria a través de laaltitud y las pendientes. La altitud influye a través del clima (gradiente térmico y efecto foehn) y las pendientes y desniveles afectan a la formación y al grado de estabilidad de los suelos, a las condiciones y formas de laboreo, a la vulnerabilidad a la erosión, a la circulación del agua, a las posibilidades de mecanización....

I.1.2.- El Clima

Es el factor físico más importante de los cuatros, condicionando los principales tipos de paisajes agrarios, estando presente a través de las temperaturas, precipitaciones, heladas, granizadas... Los diversos dominios agrarios reflejan los distintos tipos de climas existentes en España (atlántico, mediterráneo, continental, canario o de montaña...) Como características generales debemos destacar que la sequía estival (que combinada con las altas temperaturas, exigen un grado de adaptación elevado cuyas consecuencias agrarias han sido la adopción de la trilogía de cultivos mediterráneos (olivo, vid y cereales) y la implantación del regadío para contrarrestar los efectos de la aridez estival. Además, los climas españoles se caracterizan por una gran irregularidad de unos años a otros , siendo frecuentes las sequías, las olas de calor, las de frío, las granizadas, las tormentas... es decir, los fenómenos atmosféricos extremos que caracterizan a las zonas de transición entre la zona templada y cálida. Fenómenos que han influido tanto, en la actualidad menos, en las periódicas hambrunas históricas.

I.1.3.- Otros

La influencia de los suelos es mediocre, no obstante, hay que distinguir entre los de sustrato de sílice (los más malos), los calizos o los arcillosos ( los más adecuados para el cultivo). La vegetación a veces ha sido totalmente eliminada para permitir las tareas agrícolas, otras veces se ha eliminado el estrato arbóreo y se ha conservado el herbáceo para su aprovechamiento ganadero u otras veces se ha mantenido a grandes rasgos para su aprovechamiento forestal o, por último, se ha optado por un aprovechamiento integrado de suelos, pastos y arbolado, como es el caso de las dehesas

I.2.- Condicionantes no naturales

I.2.1.- Factores humanos

A.- La evolución histórica.- Hasta el siglo XIX más del 70% de la población activa se dedica al sector agrario, un sector agrario dominado por las propiedades extremas yamortizadas, por la importancia de los factores físicos, la energía y abono biológico y el predominio de la economía de subsitencia o cerrada. A partir del siglo XIX, al hilo de ese lento proceso de transformación que fue en España la revolución industrial, aparecen transformaciones agrarias de efectos limitados como la desamortización, la aplicación de adelantos tecnológicos y la reducción lenta de la población activa. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX aunque había bajado significativamente el % de población activa dedicada al sector primario, España seguía siendo agraria, existía una dualidad entre un sector moderno y exportador y otro antiguo, atrasado y muy cercano a la economía cerrada. Habría que esperar a la década de los sesenta para que se produzca la verdadera y completa crisis de la agricultura tradicional y la llegada de una agricultura moderna. A partir de ahí se ha profundizado progresivamente en esta modernización, suponiendo un hito importante la entrada de España en la UE.

B.- La población activa.- La población activa agraria muy importante en la agricultura tradicional, empezó a disminuir progresivamente desde el siglo XIX para sufrir una gran bajada en la década de los sesenta, hasta llegar al6% de la actualidad. Una consecuencia paralela de este proceso ha sido la proliferación reciente de laagricultura a tiempo parcial, que mantiene a explotaciones de mediano y pequeño tamaño. La distribución de la población agraria en España es muy desigual; por encima de la media en Galicia, Andalucía y Extremadura y muy baja en Baleares, Cataluña, País Vasco y Madrid.

C.- Factores técnicos.- La plena incorporación de la actividad agraria española a una economía de mercado ha hecho que estos factores tenga una gran incidencia. Todos los factores técnicos persiguen aumentar o/y adelantar la producción y disminuir los costes por mano de obra. Nos vamos a centrar en lamecanización, los fertilizantes y productos fitosanitarios y la investigación aplicada. La mecanización se encuentra en la base de la revolución agraria. Al tractor le han seguido otros inventos adaptados a las características de otros productos (uva, remolacha, girasol, aceituna...) y la variedad de aperos especializados para sembrar, labrar, abonar o transportar los productos agrarios. Los fertilizantes y los productos fitosanitarios han ido aumentando su presencia e importancia a la par que el desarrollo agrario. El Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias concentra los esfuerzos investigadores centrados en las selecciones de semillas, transformaciones genéticas o mejoras de razas, o la seguridad alimentaria  o la mejora en la tecnología de producción agraria y forestal o de los productos para su comercialización. También se ocupa de los polémicos productos transgénicos

I.2.2.- Factores políticos

La entrada de España en la UE ha sido tan importante que marca un antes y un después.

A.- Hasta la PAC

La desamortización significó el paso de la propiedad amortizada a la individual y capitalista, aunque aumentó el proceso de concentración de la propiedad posibilitó la explotación capitalista y moderna del campo español. El siglo XIX y gran parte del XX fue dominado por el problema agrario que tenía como consecuencia las malas condiciones de vida de una gran parte del campesinado (los pequeños campesinos y, sobre todo, los jornaleros), este problema lo intentó solucionar la segunda república con la primerareforma agraria, pero esta no tuvo los éxitos apetecidos ya que la guerra civil y la dictadura franquista imposibilitaron su consolidación. La política agraria franquista abandonó la reforma agraria de carácter social e impuso la de carácter técnico con actuaciones como la concentración parcelaria, la política de nuevas colonizaciones y, sobre todo, el fomento del regadío con la construcción de pantanos. Otro aspecto a destacar es la política comercial con respecto a la agricultura. Si el siglo XIX representa una lucha entre los intereses proteccionistas de los industriales  y los intereses librecambistas de los grandes latifundistas, tras la crisis agraria de finales del siglo XIX se impuso el proteccionismo que ha llegado hasta nuestros días.

B.- Después de la PAC

Desde la entrada de España en la Unión Europea es la PAC la que rige nuestra política agraria. Los intercambios con la UE se liberalizaron y España adopto el principio depreferencia comunitaria y la tarifa exterior común para los productos de los terceros países, teniendo España que realizar un gran esfuerzo para modernizarse y aumentar la productividad, la calidad y la competitividad. La agricultura y ganadería española gozaron del desarrollo y de las consecuencias positivas de la PAC, como el resto de las actividades agrarias europeas, pero a partir de la década de los noventa la PAC se ha visto sometida adiversas reformas para paliar sus consecuencias negativas (precios más altos que el mercado mundial, excesivo gasto de la PAC, impactos medioambientales y despoblamiento de las zonas rurales). Las sucesivas reformas de la PAC fomentan las explotaciones competitivas y el paso a actividades forestales de las menos productivas, la reducción de los productos no competitivos, la agricultura ecológica y la muntifuncionalización en el mundo agrario. Las nuevas condiciones posproductivas  han aparecido a finales del siglo XX, generadas por la preocupación ambiental, por el consumo excesivo de insumos en la agricultura, por la superproducción y los excedentes agrarios…Ello ha permitido plantear alternativas ecológicas en la producción agraria y el surgimiento de espacios rurales plurifuncionales (ocio, segundas residencias, servicios,…), frente a la exclusivamente agraria que tuvieron antaño.

I.2.3.- Estructura agraria

La estructura agraria: regímenes de propiedad, tenencia y explotación de la tierra.

Es muy importante que distingamos claramente los conceptos propiedad (término jurídico) y explotación (término económico), siendo la tenencia la forma de dominio sobre la explotación.

A.- Explotación           

La parcela es la unidad mínima de explotación y es la extensión de tierras que están bajo una misma linde. El conjunto de parcelas de un mismo empresario es la explotación, independientemente del régimen de tenencia (directa o indirecta). Debido al proceso de modernización sufrido en nuestra estructura agraria han disminuido últimamente las explotaciones y han aumentado su tamaño medio. No obstante, existe el mismo dualismo que en la propiedad; las explotaciones de menos de 5 hectáreas suponen más del 60% del total, reuniendo el 5% de la superficie, mientras que las explotaciones que superan las 200 hectáreas acaparan más del 51% de la superficie.          

B.- La propiedad

La propiedad es un concepto jurídico que se refiere al dueño de la tierra. En España, al hilo de las últimas transformaciones, también han aumentado el tamaño medio de la propiedad, disminuyendo el número de pequeños propietarios, pese a la resistencia que ofrece la agricultura a tiempo parcial. No obstante, todavía la propiedad de la tierra en España se caracteriza por el predominio de los valores extremos y por la escasez de propiedades de tamaño medio. El latifundio predomina en la mitad sur-oriental y el minifundio lo hace en la mitad noroccidental. La implantación del latifundio en España hay que buscarla en la repoblación medieval, la expansión agraria del XVI y la desamortización del siglo XIX. El latifundio fue la base del problema agrario español del siglo XIX y XX. El minifundio tiene la losa de la falta de competitividad y rentabilidad por la ley de economía de escala. La mayoría de los latifundios o grandes propiedades actualmente son empresas agrarias, mientras que en las propiedades menores se han planteado otras posibilidades, como el cooperativismo, la concentración parcelaria, o la agricultura a tiempo parcial, en muchos casos iniciativas insuficientes para evitar el éxodo rural, que ha favorecido la concentración de la propiedad en menos manos.           

C.- El régimen de tenencia

La tenencia es el grado de dominio sobre la explotación. Estaremos ante la tenencia directa cuando coinciden propietario y empresario e indirecta si no coinciden. La tenencia indirecta se puede dividir a su vez en arrendamiento (se paga un alquiler o renta) y aparcería ( se paga un % de la producción). Últimamente está disminuyendo en España el régimen de aparcería. Otro régimen de tenencia importante en la actualidad es el régimen de cooperativas, que a su vez presenta diversidad de formas.

II.- Usos y aprovechamientos: cultivos, ganados y espacios forestales.


Espacio agrario es la parte del espacio geográfico acondicionada para la producción agropecuaria o forestal. El espacio rural alude a un ámbito donde también se desarrollan otras actividades (industria, ocio, residencial turismo rural...)  El 83% de la superficie rural tiene utilidad agraria ( no cuenta pues las ciudades, vía de comunicación, aguas interiores, eriales, etc.). Tenemos que hacer una primera distinción en aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales. En Tierras de cultivo destacan Cuencas interiores de la meseta (la del Duero en la submeseta Norte y La Mancha en la del Sur). Las depresiones exteriores (Ebro y Guadalquivir, esta con mayor aptitud agrícola).. Zonas del litoral mediterráneo (estrecha franja con ensanchamiento máximo en el Golfo de Valencia). Destacan por su importancia económica las zonas de regadíos y dentro de ellas lo cultivos forzados (arena y plástico) y subtropicales. En Prados Asturias y Cantabria y Extremadura en pastizales. Forestales en las comunidades de cantábrico y atlántico del norte peninsular, Valencia y Cataluña.
Los prados y pastizales han disminuido en las últimas decadas. Útiles para alimentación de la ganadería, están muy relacionados  con el clima. Zonas de montaña media y penillanuras. Más sobre suelos silíceos. Permanente en España húmeda. Dehesas yaprovechamiento estacional en zonas de clima mediterráneo.
Terrenos forestales. 35% de la superficie total española. Zonas de montañas o sin posible aprovechamiento agrícola. Ocasional aprovechamiento maderero y otros (caza...). Semillero de espacios protegidos. Abandono de usos tradicionales y aumento de la repoblación forestal.

II.1.- Agrícolas

Distinción entre los de la España Atlántica y la Mediterránea, y en esta de secano o regadío. En cuanto a superficie destaca la tríada mediterránea (Trigo, Olivo y Vid) y la cebada.  Desde 1930 ha disminuido su extensión pero su producción se ha multiplicado por tres. El trigo (máximas extensiones en los valles de Guadalquivir y Ebro) ha dejado de ser el que más extensión ocupaba en beneficio de la cebada (para piensos y cerveza, máxima extensiones en La Mancha y Duero). Avena y centeno han retrocedido mucho, mientras han aumentado espectacularmente maíz ( 1/3 en Galicia. Más en la España húmeda) y arroz ( exige calor y humedad: Albufera de Valencia, Delta del Ebro y marismas del Guadalquivir). Disminuyen los cereales destinados a la alimentación humana (trigo y arroz) y aumentan los usados como pienso para la alimentación del ganado (cebada, avena, centeno y maíz). Los cereales de secano se cultivan en openfield y asociados al barbecho o las leguminosas. Los agrosistemas cerealistas han llevado asociados tradicionalmenteactividades ganaderas porcinas, ovinas o caprinas para el aprovechamiento integral de los barbechos y rastrojos.  Las importaciones necesarias de maíz son una de las responsables del actual estado deficitario de la balanza comercial agraria El olivo es un cultivo arbóreo muy resistente a la sequía estival. Recién entrados en la UE este cultivo conoció una gran expansión debido a las subvenciones de la PAC, pero en la actualidad tiene bastantes problemas como los excedentes comunitarios en grasa y aceites,  la vecería (un año bueno y otro malo), escasa productividad por los problemas de mecanización, competencia de otros aceites y de los italianos. A su favor tiene el carácter social y ecológico de este cultivo. La vid es un cultivo arbusto de secano, que como los otros dos, se adapta muy bien a la sequía. La vid ha sufrido en España muchos vaivenes, desde la filoxera hasta la actualidad, donde se priman las producciones de calidad. Las leguminosas constituyen uno de los productos que componen la dieta mediterránea. No obstante, su consumo se ha reducido debido a que es un "producto inferior" (su consumo ha disminuido con el aumento de desarrollo económico), a lo que se le une las dificultades de mecanización y sus bajos rendimientos. Las hortalizas al ser considerados productos notables han experimentado un gran aumento en su consumo y, por tanto, en su producción. Al tradicional carácter exportable de los cítricos se le han unido los productos hortícolas y las flores. Son los productos agrícolas más competitivos, reducen el déficit de la balanza comercial y es el campo donde más se están aplicando las nuevas tecnologías. Mención especial merecen los enarenados e invernaderos del Sureste mediterráneo. Los cultivos industriales se realizan con gran capitalización, muchas veces son las propias industrias las que proporcionan las semillas, dan instrucciones a los agricultores, supervisan la producción y establecen los precios. Los cultivos forrajeros se destinan a la alimentación animal (alfalfa, maíz forrajero, veza...) por lo que su producción y consumo aumenta progresivamente.

 II.2.- Ganaderos

La ganadería tradicional se basaba en la coexistencia de diversas especies ganaderas integradas por razas autóctonas, en explotaciones pequeñas, que usaban técnicas atrasadas y sistemas extensivos que consumían mucho espacio, mucha mano de obra y daban poca rentabilidad. La ganadería actual ha experimentado grandes transformaciones ya que se ha especializado en la producción de carne o leche, se están imponiendo otras razas más rentables que las autóctonas y aumentan el tamaño y la mecanización de las explotaciones. La ganadería intensiva gana peso respecto a la extensiva, eso explica que el centro de la cabaña ganadera, tradicionalmente situado en el norte, se esté desplazando hacia el nordeste y el litoral mediterráneo, sobre todo en el caso del ganado porcino y avícola. La producción extensiva se dedica a la carne, mientras que la intensiva y estabulada a la leche. Pese a ser ambos bienes notables y haber aumentado muy considerablemente el consumo en las últimas décadas, es el sector que presenta más problemas desde la entrada de España en la UE, por la competencia de la leche más barata de otros países comunitarios y la competencia de otras carnes más baratas. Los problemas más importantes que presenta la ganadería son la escasez de alimentos para el ganado, derivada de la pobreza de las precipitaciones, lo que hace que la balanza comercial agraria sea deficitaria, el tamaño inadecuado de las explotaciones y los excedentes comunitarios de determinados productos (leche vacuna, sobre todo) que ha hecho que la PAC establezca cupos o cuotas a la producción lechera. No obstante, la producción ganadera ha aumentado muy considerablemente su participación en la producción final agraria, habiendo zonas (todo el norte) donde la producción ganadera es más importante que la agrícola.  El ganado bovino domina en el norte y la mitad oeste por condicionamientos climáticos.  El ovino actualmente revitalizado como animal de carne y PAC  en las penillanuras occidentales, submeseta sur, vertientes de Pirineos y Sistema ibérico. Ovino y bovino han experimentado gran aumento. El caprino casi tres millones, tuvo gran importancia en la posguerra por su resistencia (Mitad sur de la península). Porcino, el más numeroso. Espectacular aumento. Convive la dehesa y el estabulado, destaca Cataluña, Aragón, Murcia, Badajoz, Toledo, Segovia. En el régimen intensivo destaca la implicación de las multinacionales que aportan el pienso y los lechones y los ganaderos que aportan el trabajo y el establo. Las granjas de pollos y conejos han prosperado y algunas nuevas ganadería (ej. avestruz).  La producción tiene un carácter industrial, con sistemas integrados con las multinacionales y basados en razas extranjeras,  piensos importados y aplicación de nuevas tecnologías. También tiene el problema de la oscilación de precios, ya que a la rigidez de la oferta se le contrapone la fluctuación de la demanda. Disminuye la raza merina ( por la liberalización del mercado de la lana) y aumentan otras como la segureña y la aragonesa. Se destina a la producción de lana, carne y leche (para los quesos). Se explota en tres regímenes: la ganadería transhumante, que está casi a punto de desaparecer, la extensiva asociada a la agricultura, bien a los barbechos y rastrojos, bien a zonas planificadas y la ganadería estabulada para ceba de corderos que es la que obtiene mayores rendimientos.

II.3.- Forestales

 La actividad forestal representa sólo el 4% de la producción final agraria, lo que unido a las necesarias importaciones forestales, sobre todo de madera, nos dan la imagen de un país con escasos bosques, pese a la importancia que tuvieron estos en el pasado. Para explicar esta deforestación de España hay que acudir  a factores históricos (la mesta, la desamortización, las guerras, el carboneo, la minería...) a lo que hay que unirle los incendios actuales que han quemado el 50% de las hectáreas repobladas por coníferas en la década de los cincuenta y sesenta. Recientemente se observa un incremento de la superficie forestal debido a la reforestación y al abandono fomentado por la UE de actividades agropecuarias sustituidas por forestales. Hay que diferenciar por zonas geográficas. La explotación es máxima  en Galicia y País Vasco  y mínima  en  en Madrid, Valencia Baleares, Murcia y Canarias. Se utiliza para madera (la mitad en Galicia), pasta para papel y otras como el Corcho (Alcornoque en Cádiz y Cáceres). Otros aprovechamientos: miel, caza, turismo rural. Frecuentemente ligados a espacios protegidos. La madera bien para papel, muebles o leña representa el 60% de los aprovechamientos forestales. El aprovechamiento forestal de las coníferas se dirige  fundamentalmente a la ebanistería, mientras que las frondosas tienen su destina en las industrias papeleras. Hay que hacer una mención especial para las frondosas de rápido crecimiento, sobre todo, la producción de eucaliptos y chopos (estos últimos están sustituyendo en muchas huertas a los productos hortícolas).

III.- Los nuevos usos y funciones del espacio rural

Con frecuencia percibimos el espacio rural como concepto opuesto a espacio urbano, expresión de la dicotomía entre campo y ciudad, al tiempo que lo asociamos a espacio agrario, es decir, a un lugar en el cual se realizan actividades agrícolas o ganaderas. No obstante, los cambios experimentados por las sociedades contemporáneas han alterado el concepto y los usos habituales del espacio rural; se aprecia una clara influencia de la ciudad y lo urbano sobre el mismo, que ha atenuado los contrastes paisajísticos entre campo y ciudad, al superponerse sobre el mismo espacio diversos usos del suelo, como sucede de modo perceptible en las áreas periurbanas próximas a nuestras ciudades.Ello en buena medida es consecuencia de los nuevos usos y funciones del espacio rural. A lo largo de los tiempos el campo ha tenido una función productiva relacionada con los aprovechamientos agrícolas, ganaderos o forestales. Hoy mantiene su condición de lugar productivo, pero gradualmente ha ido adquiriendo valor de uso; así el espacio rural acoge residencias secundarias, pertenecientes a habitantes de la ciudad, establecimientos industriales, talleres, naves de almacenamiento, servicios diversos… que no son elementos del hábitat rural, pese a su ubicación, pues no cubren necesidades derivadas de la explotación agraria, sino que están al servicio de necesidades urbanas. Además, muchos de estos espacios rurales acogen usos recreativos relacionados con el ocio y el turismo rural o de naturaleza, como sucede en las áreas protegidas. En consecuencia, puede decirse que el mundo rural ha perdido su caracterización tradicional y se ha convertido en un espacio multifuncional en el que convergen multitud de usos propiciados por las nuevas demandas y por las perspectivas de futuro que se ofrecen al mundo en las sociedades desarrolladas. En este sentido, el mundo rural acusa hoy de las presiones del mundo moderno (urbanización, vías de comunicación), frente a las cuales se hace necesaria la adopción de prácticas agrarias que favorezcan la preservación del entorno y la conservación de la naturaleza bajo nuevas premisas del desarrollo rural.

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