15. La actividad industrial:  Factores de la actividad industrial española. Los sectores industriales. Distribución geográfica de la industria en España
 
El sector secundario es el conjunto de actividades que implican transformación de alimentos y materias primeras a través de los más variados procesos productivos. Normalmente se incluyen en este sector siderurgia, las industrias mecánicas, la química, la textil, la producción de bienes de consumo, el hardware informático, etc. La construcción, aunque se considera sector secundario, suele contabilizarse aparte pues, su importancia le confiere entidad propia. Las actividades industriales tienen una gran importancia en la economía mundial y nacional, ya que son el impulsor del desarrollo económico, convirtiéndose en el motor de la economía, al tener la función de transformar los productos primarios para que el sector terciario los distribuya. Sin embargo, en la sociedad postindustrial actual estas actividades ocupan un segundo lugar tanto en aportación al PIB como en la estructura de la población activa(18%), detrás de las actividades terciarias. La industria española está en un continuo proceso de cambio, tanto los paisajes industriales que genera, como el tipo de actividades predominantes, como las regiones industriales generadas.
 


 
I.- Factores de localización industrial
 
En la actualidad han cambiado los factores de localización industrial ha disminuido la importancia del capital,  la cercanía de mercados y recursos y ha aumento la importancia del acceso a la innovación y a la información, sigue siendo importantes las infraestructuras viarias y la presencia de mano de obra cualificada. Así, coexisten dos tendencias; la difusión y la concentración. Por una parte, se está produciendo un importante fenómeno de difusión que afecta a los sectores maduros y maniobreros debido a las deseconomías de aglomeración, a que las mejoras tecnológicas permiten la descentralización y al desarrollo de la industrialización endógena. Por otra parte, se mantiene el proceso de concentración en las áreas centrales, sobre todo, para las industrias punta y las industria más dinámicas, que buscan tener acceso a los centros de investigación, de información y de poder.     La localización industrial en España presenta fuertes desequilibrios territoriales. Estos desequilibrios retroalimentan otro tipos de desequilibrios como los demográficos, las infraestructuras, los equipamientos, el peso político...

I. 1- Factores tradicionales que han perdido importancia

a.- Los recursos naturales. Las materias primas y las fuentes de energía.

Fue un factor de localización decisivo en el pasado, cuando el coste del transporte era muy elevado, y los medios y la red, insuficientes. Las razones que tradicionalmente han tenido más peso en la existencia o no de industria en un determinado espacio han sido la presencia o la carencia de la materia prima que ha de transformarse o de la energía que se requiere para llevar a cabo esta transformación. Las primeras fábricas se situaban junto a las minas, para estar cerca de las fuentes de materias primas y energía.Sin embargo, a día de hoy el factor material y el factor energético ya no es tan fundamental dada el proceso de globalización y el desarrollo de los medios de transporte. Hoy, las materias primas y los recursos energéticos, como el petróleo, la electricidad o el gas natural, se transportan a largas distancias en grandes cantidades. Solo las industrias que necesitan mucha energía optan por situarse cerca de plantas hidroeléctricas y en torno a los grandes puertos.
 
b.- El capital

Uno de los factores que más determinaba la actividad industrial ha sido el capital. El capital es uno de los factores económicos determinantes en la localización industrial. La existencia previa del dinero necesario para poder invertir en la industria. Tradicionalmente en España y en el mundo occidental estos capitales procedían del comercio y la agricultura.  El capital procedente de la agricultura también se limitó enormemente ya que el problema de la baja productividad de la agricultura en España no estimulará la inversión en otros sectores industriales. En la actualidad debido a la importancia de las multinacionales, la globalización y la deslocalización el factor capital es menos importante, porque este se traslada a aquellos lugares donde existen buenas expectativas de negocio.

I.2.- Factores tradiciones que mantienen su relevancia

a.- El mercado.-

Otro de los factores económicos y demográficos que afectan a la localización industrial es el mercado. El mercado sigue siendo un factor muy importante, pero ha cambiado en cuanto a su relevancia. Debido a las innovaciones en los medios de transporte ya no influye tanto en los productos de gran peso y tamaño, como antes. El espacio industrial ha podido estar condicionado por la distancia al mercado y su condicionamiento con el precio de los productos, la distancia con respecto a la ubicación de las materias primas o con la posición central de una determinada población. La proximidad de otras industrias similares o la cercanía o lejanía de los mercados de venta tienen hoy una especial importancia. La proximidad de otras industrias similares. Algunas industrias mantienen su emplazamiento tradicional porque se benefician de las infraestructuras y servicios existentes, así como de la presencia de otras industrias similares o complementarias; de este modo, pueden compartir con ellas algunos servicios o subcontratar ciertos procesos industriales. La aglomeración de empresas es muy valorada, por ejemplo, para las industrias que fabrican piezas o realizan tareas que venden a otras, lo que origina la formación de redes de empresas que trabajan de forma coordinada y benefician a todos los participantes. La cercanía de los mercados de venta, es decir, de las regiones más densamente pobladas siguen siendo importantes para aquellas industrias de bienes de consumo. Constituye un factor importante para las industrias que utilizan materias primas poco voluminosas o ya transformadas (chapa de acero, piezas mecánicas, papel, componentes electrónicos...), y también para las que fabrican bienes de consumo para la población (muebles, automóviles, electrodomésticos o libros), que normalmente se sitúan en la periferia de las grandes ciudades, donde hay más consumidores.

b.- El transporte

Normalmente, las empresas se sitúan en lugares bien comunicados, pues esto facilita la llegada de materias primas, el traslado de empleados y clientes y la salida de sus productos. Tener un buen transporte es fundamental, sobre todo para las industrias que desplazan un gran volumen de mercancías pesadas o perecederas. Pero los actuales medios de transporte son rápidos, tienen gran capacidad de carga y son baratos, lo que ha favorecido la creación de fábricas en lugares en los que no existían antiguamente.

c.- La mano de obra

La disponibilidad, cualificación y coste de la mano de obra. Cuando se necesita abundante mano de obra poco cualificada, a menudo las grandes empresas de los países desarrollados instalan parte de sus procesos industriales en áreas del Tercer Mundo, donde los salarios son más bajos y no hay una tradición sindical. A este fenómeno se le denomina deslocalización. Si, por el contrario, la industria exige una mano de obra cualificada, se establece en las inmediaciones de las grandes ciudades de los países desarrollados.

I.3.- Factores nuevos de localización industrial

a.- La tecnología y la innovación

Otro factor a tener presente en la actualidad en la localización y en la estructura industrial española es el peso de la tecnología, lo que nos permite hablar en la actualidad de una tercera revolución industrial. Esto ha llevado a cambios en la estructura industrial y en la aparición de nuevos espacios industriales. En cuanto a los cambios en la estructura industrial, la innovación crea una nueva jerarquía de los sectores industriales, permite la descentralización y la flexibilización productiva, origina transformaciones en el empleo industrial y favorece la terciarización de la industria. La revolución tecnológica provoca el crecimiento de los sectores intensivos en el uso del recurso estratégico, la microelectrónica. Estos sectores, que se identifican con la alta tecnología, son la informática, las telecomunicaciones, la automatización, los instrumentos de precisión y la biotecnología. Pero, además, los avances de estas actividades afectan también a industrias tradicionales que los incorporan a su proceso productivo y "rejuvenecen".

Las nuevas tecnologías favorecen la descentralización productiva o división del proceso de producción en fases realizadas en establecimientos separados, que se localizan en el emplazamiento más favorable, lo que supone la desintegración de la gran fábrica. Esto es posible gracias a que las redes telemáticas permiten una transmisión instantánea de las decisiones y la coordinación entre establecimientos separados; y gracias a que las nuevas tecnologías posibilitan la automatización y separación de tareas antes integradas. La consecuencia de este proceso es la proliferación de las pymes y la reducción del tamaño medio de las industrias.Las nuevas tecnologías también favorecen la flexibilización productiva o fabricación de pequeñas series diversas a precios rentables, gracias al uso de maquinaria automatizada y fácilmente reprogramable. Ello permite dar una respuesta rápida a las exigencias de una demanda diversificada y cambiante.

La innovación produce también transformaciones en el empleo industrial. Por una parte, aumenta la proporción de profesionales y técnicos cualificados y reduce la de los trabajadores manuales que realizan tareas simples y repetitivas, sustituidos por la progresiva automatización de las fábricas. Por otra, favorece un creciente trasvase del empleo industrial desde el mercado primario (regulado mediante la negociación colectiva y caracterizado por cierta estabilidad), al mercado secundario, sin regulación y con una creciente precariedad propiciada por la exigencia de flexibilidad (contratación temporal, autoempleo, trabajo a domicilio, a destajo, etc.).

b.- La información

La informatización y la automatización reducen las tareas productivas, al sustituir parte de la mano de obra por ordenadores y robots. En cambio, alargan los procesos de producción, pues tan importante como fabricar y vender un producto son toda unas serie de actividades anteriores (I+D, diseño, gestión) y posteriores (marketing, control de calidad, servicio posventa) que permiten incrementar su valor y captar clientes. Ello favorece la creciente demanda de profesionales de "cuello blanco", dedicados a los servicios, a la  post producción, que se acentúa en las industrias más innovadoras. El resultado es una progresiva terciarización de la industria.

En cuanto a los cambios en la localización industrial indicar que las nuevas tecnologías producen cambios en el espacio industrial.Por una parte, permiten a las empresas, que buscan reducir sus costes, desplazar producciones específicas a los lugares más ventajosos. Este proceso tiene lugar a escala mundial (hacia los países subdesarrollados), a escala regional (hacia regiones poco industrializadas) y a escala local (hacia las coronas y el área periurbana de las grandes metrópolis, e incluso hacia áreas rurales cercanas). Por otra parte, estimula la localización de las industrias de alta tecnología, las oficinas y los servicios más cualificados a la producción cerca de los centros de innovación o áreas centrales, que cuentan con las mejores dotaciones. Este proceso se da también a nivel mundial (en los llamados países de la tríada: Estados Unidos, Japón y Europa), a nivel regional (en las regiones más dinámicas) y a nivel intrarregional (en los núcleos centrales de las grandes áreas metropolitanas). Para entender esto debemos de tener presente el peso de transporte y las comunicaciones , así como la disponibilidad , cualificación y coste de la mano de obra.

c.- El apoyo de los agentes sociales a la empresa

La proximidad a los centros de poder y de toma de decisiones, las ayudas y subvenciones de las administraciones, la relación con los sindicatos y fuerzas vivas de la zona son elementos que las empresas tienen en cuenta a la hora de elegir su ubicación.

d.- El medio ambiente

Pero también existen factores ambientales de atracción o rechazo de una planta industrial. A veces, las necesidades de agua o de zonas verdes cerca de la planta, no permiten su localización más que en determinados lugares.

V.- LOS SECTORES INDUSTRIALES

Las actividades industriales se agrupan en torno a sectores que se identifican por el destino final de los bienes producidos o de acuerdo con la naturaleza u origen de las materias primas utilizadas. Según el primer criterio, distinguimos entre industrias de base, de bienes de equipo y de bienes de uso y consumo. Las industrias de base ocupan el primer eslabón en la cadena industrial, pues transforman las materias primas en productos semielaborados que, a su vez, son empleados como materia prima por otras industrias. Un buen ejemplo serían las industrias siderúrgica y petroquímica. Las industrias de bienes de equipo producen máquinas o herramientas, que son utilizadas por otras industrias en sus procesos fabriles. Las industrias de bienes de uso y consumo transforman materias con distinto grado de elaboración o productos diversos en bienes que son usados o consumidos directamente por la población. Los sectores más importantes en la primera revolución industrial fueron el siderúrgico y el textil. En los años sesenta se le unieron el naval, el químico y el automovilístico. Los tres primeros entraron en crisis tras el 73 por tratarse de industrias maniobreras. En la actualidad la industria está perdiendo peso, mientras se terciariza y las nuevas tecnologíasy la especializacion de la mano de obras se impone.

II.  SECTORES INDUSTRIALES Test sobre los sectores industriales mapa mental sectores industriales

Para el estudio vamos a establecer una triple división. 1.- Sectores industriales maduros en pleno proceso de reconversión 2.- Sectores dinámicos con fuerte presencia de capital extranjero 3.- Sectores industriales punta cuya implantación se ha producido con retraso.

II.1.-SECTORES INDUSTRIALES MADUROS EN PROCESO DE RECONVERSIÓN Mapamental sectores maduros

    Entre los sectores tradicionales o maduros de la industria española incluimos aquellos que tuvieron una importancia capital en todo el proceso de industrialización contemporánea y que se relaciona con los metales, en muchos momentos, el textil, el calzado y la construcción naval.
Las características principales de la estructura industrial de estos sectores son:
• Sistema de producción basado en la fabricación en serie. Aunque también encontramos fábricas tradicionales.
• Uso de mano de obra abundante y poco cualificada.
• El contraste en el tamaño industrial entre las grandes empresas (más competitivas y con más tecnología e inversión) y las pequeñas empresas tradicionales.
• Atraso tecnológico y dependencia exterior (tecnológico, financiero y energético).

Son aquellos que los últimos cambios acaecidos los han situado en una situación de crisis de la que están en proceso de reconversión. Esta crisis viene motivado por los cambios en la demanda, por el descenso de la competitividad o por las exigencias de la política comunitaria de reducir la producción y de suprimir las subvenciones.

        A.- La metalurgia básica y las industria de transformación metálica

                La industria siderúrgica se consolidó en el País Vasco, para luego extenderse al Mediterráneo (Altos Hornos del Mediterráneo) y a Asturias (Ensidesa). Tuvo un gran impulso en las actuaciones llevadas a cabo por el Instituto Nacional de Industria, que construyó grandes acerías, explotadas por empresas públicas. Su sobredimensionamiento con relación a las necesidades españolas fue una de las causas que originaron su crisis, razón por la cual fue necesaria una fuerte reconversión que tuvo importantes repercusiones sociales. La siderurgia no integral, en cambio, responde a una estructura empresarial de menor tamaño y su ámbito de implantación se extiende también a Navarra, Asturias, Cataluña y Andalucía. La siderurgia ha sido la rama en la que el proceso de reconversión ha dado sus frutos más apetecidos. Las empresas se han privatizado, han reducido costes, tamaño y han diversificado su producción, aumentando su calidad. Se localizan en Asturias, País Vasco y Cantabria. La pérdida de empleo ha sido notable. Las industrias de de transformados metálicos producen bienes de equipo y se localizan en Barcelona, País Vasco y Madrid.

Muy relacionada con la industria siderúrgica está la de transformados metálicos, que fabrica una gama de productos que abarca desde la ferretería hasta la maquinaria; va asociada a la pequeña y mediana empresa y tiene una mayor dispersión espacial, aunque se localiza preferentemente en los tres hogares clásicos de la industria española: País Vasco, Cataluña y Madrid.

 B.- La fabricación de electrodomésticos de línea blanca

Mucho más reciente en la cronología industrial es la fabricación de electrodomésticos, que, por la naturaleza de los componentes que utiliza, tienen una clara filiación con las industrias metalúrgicas. Ha alcanzado una significación extraordinaria por su condición de abastecedora de bienes de uso a los hogares modernos. Su expansión fue paralela a las transformaciones experimentadas por la sociedad en los años 60, a la adopción de nuevas fuentes de energía para uso doméstico (gas butano, gas propano, gas natural) y a la generalización de la industria del frío. En principio, fue una industria muy atomizada en empresas de tamaño medio, aunque después sería reestructurada mediante procesos de concentración industrial. Se encuentra en pleno proceso de reconversión, lo que está llevando al cierre de muchas empresas de este tipo, al mismo tiempo que asistimos a procesos de deslocalización.

                         C.- La construcción naval

    

Por iniciativa del INI se construyeron grandes astilleros en enclaves significativos del litoral (Ferrol, Cádiz). Su estructura empresarial era la de grandes empresas públicas (Astano, Empresa Nacional Bazán) especializadas en la construcción de buques petroleros y graneros, y con los cuales España ocupó un lugar de privilegio en la lista de países constructores. Además de los grandes astilleros, existen empresas de menor tamaño dedicadas a la construcción de barcos de pesca o de recreo. La crisis del petróleo afectó a la industria de construcción naval; por un lado, se evidenciaron las deficiencias estructurales de nuestros astilleros, por otro, el encarecimiento del crudo obligó a transportarlo en barcos de tonelaje medio. A partir de 1990 descendió la construcción de barcos y el sector concluyó una dura reconversión industrial, que generó desempleo y cuyos efectos sociales trataron de paliarse con incentivos y concesión de zonas de urgente reindustrialización (bahía de Cádiz). Se localiza en Galicia, Cantabria, País Vasco y Andalucía. Está sufriendo un duro proceso de ajuste para reducir progresivamente su capacidad y especializarse en otras actividades como la reparación. El proceso está siendo muy conflictivo pues tienen sus empleos un alto componente social que se resisten a su desaparición. Ante la competencia de otros países con mayor productividad la UE está prohibiendo las ayudas nacionales, lo que está llevando a este sector a una situación muy difícil. La tendencia es la privatización y la especialización.

        D.- La industria textil, del cuero y del calzado.-

                Los sectores de la industria textil, del cuero y del calzado son, igualmente muy importantes en el tejido industrial español. La industria textil catalana constituyó uno de los pilares de la industrialización, aunque con el correr de los tiempos experimentó cambios profundos, unos relacionados con la sustitución de las fibras orgánicas (lana, lino, algodón) por fibras de origen químico, y otros relacionados con la reestructuración de las empresas, que han aumentado de tamaño al concentrarse multitud de pequeñas fábricas en unidades de producción más competitivas. La industria de la confección es una rama derivada de la industria textil que ha surgido a medida que la población demanda confecciones en lugar de tejidos. Está formada por un enjambre de pequeñas industrias que, al igual que la industria del calzado, se encuentra muy dispersa, aunque se extiende, sobre todo por las regiones mediterráneas.La industria textil ha llevado a cabo otra reconversión muy exitosa, deslocalizando las tareas con poco valor añadido y apostando por la calidad, el diseño y la nuevas tecnologías en sus fábricas nacionales. Se centra fundamentalmente en Cataluña y Comunidad Valenciana. La industria del cuero tiene el difícil reto de competir con otras empresas extranjeras con menores costos salariales y menos exigencias. La industria del calzado presenta su monocultivo en la región valenciana.

II.2.- SECTORES INDUSTRIALES DINÁMICOS mapa mental sectores dinámico

        Entre los sectores dinámicos de la industria española incluimos aquellos que tienen más expectativas de futuro y que son abastecedores de bienes y productos absolutamente imprescindibles en el funcionamiento de la propia sociedad industrial, poseen un alto componente tecnológico, requieren mano de obra cualificada, son tributarios de grandes inversiones y capital multinacional y precisan grandes instalaciones fabriles. Presentan, por tanto, un mayor dinamismo.
Las principales características de la estructura industrial de estos sectores son:

• Sistemas de producción más descentralizados y flexibles tras la crisis del fordismo.
• Mano de obra cualificada.
• Tamaño inadecuado de empresas.
• Escasa I+D.
• Poca competitividad.
• Tecnología atrasada e independiente.

Son aquellos sectores que tienen excelentes perspectivas de futuro debido a tener una demanda asegurada, unas estructuras flexibles y saneadas y una alta productividad y especialización. Se caracteriza por la presencia de capital extranjero.

III.2.1.- El sector del automóvil       

Se desarrolló en España en la década de 1960, siendo, a su vez, uno de los impulsores del crecimiento económico. Prosperó bajo la protección estatal y al amparo de las inversiones realizadas por grandes marcas multinacionales y por el INI. Constituye un sector de gran influencia en la economía, por sus efectos inductores y por su capacidad de activar las numerosas empresas de las que recibe componentes. España cuenta con importantes plantas de fabricación de automóviles distribuidas por toda la geografía nacional (Madrid, Barcelona, etc.) y es uno de los sectores exportadores de nuestra economía. La industria automovilística sufrió los efectos de la reconversión, que estuvo muy centrada en el saneamiento técnico y financiero, el cual fue posible con el concurso de inversiones extranjeras y estatales.El sector del automóvil está en una situación inmejorable tras el proceso de reconversión llevado a cabo con ayudas oficiales. El capital es extranjero y aunque las tareas más rutinarias se están deslocalizando, presentan unas perspectivas excelentes. Es un sector claramente exportador y está situado en el tercer puesto de la UE tras Alemania y Francia.

III.2.2.- El sector químico       

El sector químico es una de las bases de la industria española. Hay dos subsectores el de la petroquímica y el de la química de transformación. El sector químico se articula en torno a la industria petroquímica y a la industria química de transformación. La primera constituye la química de base, que se lleva a cabo en grandes complejos industriales, por lo general asociados a las refinerías de petróleo (Huelva, Algeciras, Cartagena, etc.) Es tributaria de grandes capitales, por lo común extranjeros.

La industria química de transformación obtiene productos diversos, como pinturas, fertilizantes, etc., que se elaboran en establecimientos fabriles de mucho menor tamaño. Estos tienen un alto grado de dispersión espacial, aunque su localización preferente coincida con las regiones más industrializadas del país: País Vasco, litoral catalán y área metropolitana de Madrid.

III.2.3.- El sector agroalimentario      

  El sector agroalimentario cuenta con una dualidad de empresas. Por un lado hay empresas dispersas y minifundistas y por otro grandes multinacionales. El sector agroalimentario ha irrumpido con fuerza en las sociedades modernas. Consiste en un proceso de transformación de los productos agrarios impuesto por la disociación entre zonas productoras y consumidoras. Es un sector que se caracteriza por la diversidad en cuanto a la naturaleza de los productos, los procesos de transformación, la estructura empresarial, la distribución geográfica de las fábricas, etc. En general, predominan las fabricas pequeñas y medianas que coinciden en su mayoría con las áreas de regadío, aunque también se han establecido grandes empresas multinacionales, cuya presencia podría ser muy importante en ramas como la de los derivados lácteos, la del aceite, la del azúcar, etc.

        III.2.4.- El sector de la construcción, junto con el turismo, ha soportando la mayor parte del crecimiento reciente. Se trata de un sector muy sensible a los estados coyunturales, donde existe mucha economía sumergida, precarización laboral y muchos accidentes laborales. La industria de la construcción, que abarca desde la materialización de proyectos hidráulicos hasta la edificación de viviendas, es en España el sector de mayor importancia económica. El sector de la construcción tiene una notable importancia, por su aportación al PIB (del entorno del 10%) y al empleo (en torno al 10%) y porque aglutina un amplio tejido empresarial. El deterioro de la situación económica y la saturación del mercado residencial han llevado a una fuerte contracción de la actividad constructiva, después una larga época de crecimiento. Dentro del sector son muy diferentes las características de la industria cementera (muy concentrada, con fuerte implantación del capital extranjero) de la industria del ladrillo y los azulejos (muy dispersa y con predominio de las pequeñas y medianas empresas).

II.3.- LOS SECTORES INDUSTRIALES PUNTA mapa mental industria punta

      

A la vanguardia de la industria y con una clara proyección de futuro se hallan los sectores de tecnología punta, que aportan descubrimientos, nuevos materiales, sistemas y medios para la mejora de la producción industrial. A partir de estos elementos, se habla de una nueva revolución industrial, la Tercera. Su importancia radica en la inusitada (poco frecuente) importancia que ha alcanzado la tecnología en el mundo contemporáneo, donde el valor de  los bienes industriales no radica tanto en el de sus componentes materiales, sino en el de sus componentes tecnológicos. Se trata de un sector que integra las distintas ramas de la  electrónica y su desarrollo ha sido impulsado por la Administración, pues es ompletamente  imprescindible para en los restantes sectores industriales.En España estos sectores (microelectrónica, telemática, automatización, biotecnología...) se han implantado con retraso debido a la dependencia del exterior en tecnología e investigación, las deseconomías de escala aportadas por el escaso tamaño de las empresas y la escasa adaptación de la mano de obra.  Dentro de estos sectores punta se encuentran también la Biotecnología, los nuevos materiales, las energías renovables, el desarrollo  y aplicaciones del laser.   En general se localizan en parques tecnológicos, situados en los entornos de las grandes áreas metropolitanas. Estos parques se caracterizan por: Reúnen centros de investigación y empresas. Predominan las pequeñas y medianas empresas. Se localizan en “entornos de calidad”. Se convierten en motores de desarrollo local.

 

 

 

 

 

 

 

 

III.- Distribución territorial de la industria española
El nuevo mapa industrial de España es reflejo de la trayectoria seguida en las diferentes épocas y en los recientes procesos de ocupación del espacio. El mapa de la industria española está caracterizado por su polarización y por la existencia de desequilibrios territoriales. A nivel general el norte, este y la periferia se encuentran industrializadas, mientras que el sur, interior y oeste tienen escaso tejidos industrial. Existe una zona de alta concentración industrial; una Y griega que iria desde País Vasco hasta Valencia y desde Barcelona hasta Murcia con la excepción de Madrid. Un segundo núcelo estaría compuesto por las áreas en reestructuración, las que más sufrieron la reconversión industrial de los ochenta, con ejes como la cornisa cantábrica, el corredor gallego del Ferrol a Vigo, o Andalucía Occidental. El tercer elemento viene constituido por nucleos industriales aislados en el interior de la península. Y un cuarto elemento constituido por las zonas poco o nada industrializada como las dos Castillas, Extremadura, Andalucía Oriental y las dos islas. Este mapa es frtuo de la evolución histórica de la economía española, que tuvo lugar con el fracaso de la prmera revolución industrial, pero donde Cataluña, País Vasco y Madrid, se industrializaron, en la segunda se le añadieron la cornisa cantábrica y la comunidad valenciana y como en los años sesenta se consolidan esas zonas y se perpetuan los desequilibrios territoriales. Con la reconversión de los años sesenta, algunas zonas caen en declive, pero otras, las tres clásicas, salen reforzadas y revitalizadas.

III.1.- Zonas y ejes dinámicos

Está compuesto por País Vasco, Madrid y Barcelona y los ejes del mediterráneo, del Ebro y los existentes en torno a Madrid. Estas tres áreas metropolitanas, contradictoriamente, sufrieron la reconversión por una parte y por otra salieron revitalizados de la crisis de los ochenta  con establecimientos de los sectores dinámicos y de nuevas tecnología. El País Vasco sufrió la reconversión más duramente que Barcelona y Madrid empezó la recuperación más tardíamente pero con mucha fuerza, situándose en cabeza en varias macromagnitudes económicas. Siendo estas zonas tradicionales industriales las que se lleve la parte del león en las inversiones para I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación).

Los ejes de desarrollo son el resultado de los procesos de difusión espacial de la industria a lo largo de corredores que comunican áreas industrializadas; los más dinámicos son el eje del Ebro y el eje del Mediterráneo. El primero aprovecha los beneficios geográficos de su situación entre el País Vasco y Cataluña, y la accesibilidad a la Meseta desde el valle del Ebro. El eje Mediterráneo se extiende desde Girona hasta Murcia y acoge una industria muy diversificada que se beneficia del mercado que le proporciona la altas densidades de población en el litoral. Además de estos dos ejes, hay otros interiores, igualmente dinámicos, como el del Henares, que se extiende desde Madrid hacia el norte. El arco mediterráneo es el que mejor responde al concepto de eje de desarrollo, ya que presenta zonas densamente pobladas, con un sistema de ciudades ordenado y una estructura económica que complementa bien a la industria. Esta se halla muy diversificada en diferentes sectores: materiales de transporte, muebles, alimentos, materiales de construcción, etc. Presenta una distribución espacial desigual con un eje fundamental en Barcelona y su zona de influencia, y el área metropolitana de la ciudad de Valencia.El valle del Ebro, que se extiende por la C. F. de Navarra, La Rioja y Aragón. Se caracteriza por un sistema espacial fuertemente desequilibrado. Así, el noroeste de Navarra se ha beneficiado de la difusión industrial desde Guipúzcoa. Por su parte, Aragón padece una excesiva polarización en Zaragoza, que tanto industrial, económica y demográficamente se comporta como un oasis dentro del desierto aragones. La Comunidad de Madrid es, tras Cataluña, la segunda Comunidad por su contribución industrial. El flujo de intercambios con el resto del territorio es muy intenso por su condición de subcentro europeo, tendiendo a especializarse en sectores estratégicos de alta tecnología y como centro de decisión nacional. Además, induce el desarrollo industrial en las Comunidades vecinas a lo largo de los principales ejes de comunicación, generando mallas y corredores industriales, como es el caso del corredor del Henares.

III.2.- Zonas en reestructuración

Incluye toda la cornisa cantábrico-atlántica, donde la industria tradicional se halla en franco retroceso debido a la crisis de los subsectores en los que estaba especializada: la siderurgia y metalurgia pesadas, la minería y transformados metálicos, en el caso de Cantabria y el Principado de Asturias; y la industria de la construcción naval y derivados de la pesca en Galicia. En estas regiones el proceso de reindustrialización está siendo difícil, ya que su alto grado de especialización en determinados sectores obsoletos no facilita la implantación de actividades alternativas y, además, dificulta la movilidad sectorial de los trabajadores.Los enclaves de industrias básicas tradicionales (siderurgia, petroquímica, naval) sufrieron gravemente la crisis, Asturias ha sido la que ha quedado peor, pero también han sufrido las consecuencias Cantabria, Puertollano (Ciudad Real), El Ferrol, Bahía de Cádiz.

III.3.- Núcleos industriales aislados

Hay que destacar como espacios industriales en expansión numerosos núcleos urbanos de tamaño pequeño o medio que aprovechan los recursos endógenos para su desarrollo industrial. Espacios industriales en expansión en zonas peri urbanas bien comunicadas y con suelo industrial accesible. Son de variado tamaño y complejidad. En numerosas ciudades españolas se han consolidado áreas periurbanas de gran importancia industrial, en las cuales las industrias se ha instalado al amparo de la proximidad a los centros urbanos, la accesibilidad a los mercados y a los centros de distribución, las facilidades de instalación, las dotaciones de suelo industrial, la situación estratégica de las vías de comunicación, etc. Es decir, en función de los nuevos factores de localización que han sustituido a los clásicos. Estas instalaciones forman franjas o coronas que concentran industrias diversas y de variado tamaño y que suponen un espacio de transición entre la ciudad y el espacio rural. Así como otros de pequeño y mediano tamaño basado en recursos endógenos. Así sucede, por ejemplo, en las zonas cercanas a las mayores áreas urbanas debido al traslado de empresas, procedentes de ellas, en busca de suelo y mano de obra más baratos. En otros casos, se debe al nacimiento de pequeñas empresas en sectores con cierta tradición en la zona (productos agroalimentarios, calzado, mueble, etc.), que han hecho innovaciones para poder competir en los mercados (denominaciones de origen, aumento de la calidad y mejora del diseño, búsqueda de nuevos mercados de exportación, etc.). En Castilla y León destacan el eje Valladolid-Palencia y los núcleos de Burgos y Miranda de Ebro. Castilla-La Mancha, Guadalajara y La Sagra toledana son un ejemplo de la expansión de Madrid, mientras que la zona oriental de Albacete está ligada al eje mediterráneo. Y en el ámbito regional gallego destacan  Ferrol-Vigo,  En Andalucía, existen localizaciones industriales relevantes en Sevilla, Huelva, Cádiz y Málaga, entre otras, que la sitúan como la cuarta Comunidad en producción industrial. Su potencial dinamismo podría suponer la prolongación del eje mediterráneo por la costa andaluza.

III.4.- Zonas escasamente industrializadas

Incluye Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura y los archipiélagos balear y canario. Son Comunidades especializadas en otros campos de la economía propios del sector primario y terciario. Sin embargo, eso no quiere decir que no existan polos industriales importantes. La fuerte especialización en el turismo deja a Canarias y Baleares fuera de los posibles ejes industriales. El interior, el sur y el oeste con las excepciones ya mentadas están poco industrializadas  y desarrolladas. Eso hay que ponerlo en relación a su mayor lejanía de las zonas centrales europeas, a su carácter periférico, a su tradicional especialización en el sector primario y a una estructura de la propiedad agraria que no ha favorecido la modernización económica. A ello hay que unirle  su baja densidad de población y a la ausencia de tradición industrial. 

 


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