Tema 22: El turismo en España: El significado del turismo en la geografía y la sociedad españolas. Las principales áreas turísticas en España y su tipología. Turismo y medioambiente en España.
Introducción.
El turismo representa una actividad compleja pues abarca no sólo las actividades directas relacionadas con las personas que lo hacen posible (hoteles, restaurantes, etc.), sino que implica a otras actividades económicas: agricultura, industria, construcción y otros servicios,  como los transportes. Es una actividad relativamente reciente por lo menos en su significado de masas y además de influir en la actividad económica lo hace también en la sociedad. Forma parte de las actividades económicas incluidas en el sector servicios, por lo que la rama de la Geografía que lo estudia es la Geografía del sector terciario. España surge como lugar de turismo masivo por la demanda en la Europa de la expansión económica posguerra mundial y la oferta de cercanía geográfica, sol y playa, cierto exotismo, paisaje, patrimonio cultural, folclore, gastronomía y todo ello combinado con precios asequibles y estabilidad. Está entre la segunda y tercera potencia turística del mundo, siendo la actividad económica más importante en la actualidad. Como en otras actividades económicas los desequilibrios territoriales son importantes.

I.- Caracteres de la oferta turística española y tipos de turismo

A.- LA DEMANDA TURÍSTICA
Tradicionalmente ha estado dominada por la internacional, actualmente está cobrando mucha fuerza la nacional.
A.1.- Demanda internacional
- Se caracteriza por su progresivo crecimiento salvo las crisis de 1975 y 1992. La entrada en la UE y en la Europa del Euro ha aumentado la presencia de turistas europeos (alemanes, británicos, franceses, Benelux, italianos y portugueses)
- El turismo extranjero es mayoritariamente estival, se dirige a zonas de sol y playa, que complementa con alguna jornada cultural-histórica y se dirige a las islas, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana. Es el principal cliente de plazas hoteleras.
A.2.- La Demanda nacional
- Su crecimiento ha sido paralelo al económico. Su origen es del centro, norte y este y escapa a la estacionalidad y a la exclusividad del turismo de sol y playa extranjero. Tiene como destino preferente el mediterráneo y las comunidades de interior. Utiliza más la oferta extrahotelera.

B.- Modelos
B.1.- Modelo sol y playa.- Es el dominante y aunque se ha hablado muchas veces de su crisis y saturación sigue siendo el más importante. Estos modelos se implantan en la década de los sesenta y se basa en una abundante oferta, dirigida a una clientela masiva, de poder adquisitivo medio y medio bajo, alojada mayoritariamente en hoteles y apartamentos de categoría intermedia, en zonas de sol y playa, con una dependencia casi absoluta de los tour operadores internacionales. Estas empresas han controlado durante años el mercado turístico mundial, muchas veces por encima de la capacidad de respuesta de las regiones receptoras y de los objetivos empresariales autóctonos.
La concentración de la demanda durante unos pocos meses del año provoca un exceso de utilización estacional de la infraestructuras: turística, públicas y privadas (alojamiento o con el overbooking) que justifican la saturación y pérdida de calidad de las prestaciones y los problemas medio ambientales. Hay razones económicas que impulsan a evitar la concentración excesiva, porque como el resto del año es escasa la utilización de las infraestructuras, se presenta el problema de las amortizaciones sobre el capital invertido en instalaciones y equipos. Las actuaciones tratan de potenciar a las clientelas no estacionales (3ª edad).

B.2.- El turismo nacional.-

 El Turismo realizado por residentes en el propio país, también ha crecido de forma rápida con la elevación del nivel de vida, el aumento del tiempo libre, el adelanto de la edad de jubilación o la mejora del transporte, superando ya los 150 millones de viajes, de ellos un 80 % en coche. Las regiones de destino del turismo nacional no están tan concentradas como en el caso anterior, pues junto al turismo de sol y playa se han desarrollado otras modalidades: turismo de montaña, rural, cultural o de negocios. Los ciudadanos de Madrid y Cataluña realizaron más de un tercio de todos los viajes turísticos dentro de España, mientras Andalucía, Cataluña, Castilla y León y la Comunidad Valenciana son las principales regiones receptoras. Los buenos resultados de turismo extranjero no podrá compensar el negativo comportamiento del gasto turístico de los españoles en estos últimos años, donde la crisis ha afectado de una manera especial al turismo nacional.
B.3.- Turismo Cultural y de negocios.
Ha aumentando con rapidez el número de visitantes en ciudades históricas o con una variada oferta cultural y de negocios: Granada, Salamanca o Santiago de Compostela están entre las primeras; Barcelona, Madrid o Bilbao entre las segundas.
B.4.- Turismo Rural.
La distribución espacial de los diversos tipos de alojamientos rurales muestra como principal característica su dispersión por el territorio, aunque puede destacarse su mayor número en tres tipos de áreas principalmente.
En primer lugar, las áreas de montaña, con paisajes naturales y culturales especialmente valorados, como ocurre en el Pirineo (desde Navarra a Girona), la Cordillera Cantábrica (Asturias, Cantabria) o el Sistema Central (ávila, Segovia). También algunas comarcas del Sistema Ibérico (Soria), la Sierra de Alcaraz (Albacete), etc. En Andalucía destaca la subética jienense y la Penibética.
En segundo lugar, las áreas rurales próximas a las grandes aglomeraciones urbanas, de donde proceden la mayoría de sus clientes, sobre todo en fines de semana, puentes y periodos breves de vacaciones. Esta situación resulta visible en las provincias que rodean a ciudades como Barcelona, Madrid, Bilbao o Sevilla.
En tercer lugar, también son bastante numerosos los alojamientos rurales en algunas provincias con abundante turismo de playa, donde éstos se sitúan en el interior y son una alternativa a la masificación de la costa, tal como ocurre en provincias como Málaga y Girona, o en islas como La Palma o Tenerife. El grado de ocupación a lo largo del año se mantiene en cifras bastante bajas (el promedio de ocupación apenas supera el 20 % de los días del año). Eso se debe al crecimiento excesivamente rápido del número de alojamientos en relación a un crecimiento más lento de la demanda, y a que su uso se concentra en periodos vacacionales muy concretos (verano, Semana Santa y puentes) y, en general, con estancias de pocos días. Por eso, en las áreas más dinámicas, han surgido asociaciones para agrupar a estos empresarios turísticos y mejorar así la publicidad de su comarca (webs en
Internet, asistencia a ferias…), además de promover nuevas actividades.
B.5.- Turismo deportivo. El turismo relacionado con el esquí se da sobre todo en el Pirineo, Sierra Nevada y algunos puntos de la Cordillera Cantábrica, Sistema Central .... El turismo de golf está relacionado con las zonas residenciales de playa y con la denominada segunda línea de playa.
Problemas medio ambientales y perspectivas de futuro. Otros a señalar serían el marítimo, cinegético, pesca... aunque muy localizados en áreas concretas son muy importantes

B.6.- Turismo de naturaleza.-  Muy en boga y caracterizado por su bajo impacto medioambiental. Se relaciona con otros como el deportivo o el rural. Destacar el ecoturismo, el senderismo, el de aventura, etc. Mucha potencialidad de España en este apartado por su situación y diversidad.

C.- Estacionalidad

El problema de la estacionalidad está ligado al modelo de sol y playa, ahora bien no todas las áreas presentan el mismo problema, así las podemos dividir en

C.-1.- Áreas con ocupación todo el año.-

Se trata de zonas que debido al clima subtrópical o a los inviernos moderados tienen una presencia importante de turistas extranjeros todo el año, muchos de los cuales establecenla zona como lugar de residencia. Ásí es el caso de Canarias, Málaga o Alicante

C.2.- Áreas con estacionalidad baja

Se trata de lugares bastante turísticos donde los problemas de la estacionalidad o temporalidad son menores que en otros lugares, como en Cataluña y Balenares.

C.3.- Áreas con gran estacionalidad

Zonas de sol y playa. La mayoría del litoral español, donde el turismo se concentra en los meses de verano.

C.4.- Áreas turísticas puntuales.- Aquellas que son visitadas por periodos muy cortos, como las ciudades históricas del interior o las estaciones de esquis

II.- Las principales áreas turísticas en España
II.1.- Áreas turísticas
Las áreas turísticas son los espacios que cuentan con una elevada afluencia de turistas, tanto extranjeros como nacionales. En España, las densidades más altas corresponden a las zonas de turismo de sol y playa de Baleares, Canarias y el litoral mediterráneo peninsular; y a Madrid, que recibe un importante turismo cultural. Le siguen en importancia las áreas con densidades medias de las costas del noroeste y norte peninsular, y las áreas con densidades bajas del interior de las comunidades catalana, valenciana y andaluza. Junto a estas grandes áreas existen puntos turísticos aislados basados en atractivos diferentes, como las estaciones de esquí, el turismo rural, y algunas ciudades históricas del interior.
Todas estas áreas, de acuerdo con su uso, pueden clasificarse como de temporada, con estacionalidad superior a la media (Cataluña y Baleares) y de turismo estabilizado o especialmente turísticas, bien por las estancias prolongadas (Canarias, Málaga, Alicante), o bien por visitas puntuales relacionadas con su patrimonio histórico (Granada, Córdoba, Sevilla, Toledo).

La importancia aplastante del turismo de sol y playa hace que el mapa de España presente una gran desigualdad entre zonas. De una forma general existe un gran contraste entre el litoral y el interior y entre los litorales mediterráneo, balear y canario y por otro lado el cantábrico. Todo esto se traduce en una fuerte disparidad en número de turistas, ingresos, plazas hoteleras, construcción, etc. En este aspecto también España es un país de contrastes.Además el monopolio del modelo sol y playa acarrea el problema de la temporalidad, ya que crea un paro estacional y unos recursos e instalaciones infrautilizados en una  parte del año.

A.- Zonas de alta densidad turística

1. El litoral peninsular mediterráneo: Es una zona tradicional en el turismo de sol y playa, ocupando las primeras posiciones, sobre todo Cataluña y Andalucía. También se está desarrollando el turismo cultural y el rural. El abandono de zonas de cultivo de secano y a veces regadío, la no existencia de otras actividades económicas (industria) en determinadas zonas, como por ejemplo Andalucía, así como la existencia de buenas vías de comunicación, aeropuertos y puertos ha hecho de esta zona un lugar privilegiado para la actividad turística.
 Distinguimos varias zonas clasificadas por los tramos de costa:
a) Costa Brava: se trata de un turismo de sol y playa fundamentalmente apoyado por el atractivo cultural de la ciudad de Barcelona. Los principales centros son Lloret de Mar y Calella. Un factor de terminante para explicar el gran número de turistas es la cercanía a Francia y las buenas vías de comunicación, lo que explica la gran importancia del turismo internacional (aproximadamente 20%).

b) Costa Dorada: tienen características similares a la anterior, más la existencia de Tarragona como atracción cultural. Predominan las segundas residencias de un turismo nacional que proviene no solo de Cataluña, sino de Aragón, La Rioja e incluso País Vasco, favorecidos por las autopistas y autovías del valle del Ebro. Su centro es Salou.

c) Costa del Azahar, costa Blanca y costa Cálida, desde Castellón hasta Murcia. Posee una gran afluencia de turismo nacional y muchos turistas extranjeros residentes que buscan fundamentalmente sol y playa. En este sector se encuentran grandes núcleos turísticos, como Benidorm, La Manga, Torrevieja, etc. La masificación constructiva es una constante, junto con parques temáticos (Terra Mítica) y turismo de golf. Las vías de comunicación son muy importantes, destacando el aeropuerto y puerto de Valencia.

d) Costa del Sol, debido a su clima, casi subtropical, ha hecho de esta zona una de las preferidas para los turistas nacionales y extranjeros, si bien en contra de estos últimos se encuentra la lejanía con Europa vía terrestre. En los últimos años se está viendo que muchos turistas internacionales fijan su residencia en esta zona. Además del atractivo del clima, sol y playa, el turismo de esta zona se extiende a más épocas del año, influyendo un turismo cultural promovido por ciudades como Granada, Córdoba, Sevilla, Ronda, etc. que hacen que turistas que en principio acuden a la costa hagan viajes al interior. Además se encuentra también el turismo de golf y otros deportes. Es una zona que al igual que las anteriores muestra una sobredensificación constructiva. Los centros más importantes son Málaga, Torremolinos, Marbella, etc. y El aeropuerto de la capital es uno de los más importantes en la llegada de viajeros, sobre todo en la época estival.
e)  Costa de la Luz: el número de visitantes es bastante menor, atraídos fundamentalmente por las playas, los parajes naturales, las ciudades del interior (Sevilla, Jérez, etc.). Tarifa es un centro importante para el turismo deportivo (surf). El tipo de turista es normalmente nacional.
 2. Islas Baleares: es de las primeras zonas que recibieron turismo de sol y playa, especialmente Mallorca e Ibiza. Se trata fundamentalmente de turistas extranjeros, sobre todo alemanes y británicos
3. Islas Canarias: fundamentalmente se trata de un turismo que busca el clima suave de todo el año, por lo que es la zona de España con menos estacionalidad. También se trata de visitantes alemanes y británicos. Está muy repartido por todas las islas.
B.- Zonas de media y baja densidad turística

1. Galicia y Cornisa cantábrica: se trata de un turismo mixto de sol y playa, que no puede ser el más relevante por las condiciones climáticas inestables y turismo paisajístico, rural y cultural. Destacan las zonas de las rías altas y bajas, Gijón, Santander y San Sebastián. También es digno de mención Santiago de Compostela por la atracción cultural.
2. Enclaves turísticos o Turismo de interior: es muy variado, destaca Madrid que atrae visitantes por su oferta cultural y científica y por otro lado un elenco amplio de zonas, entre las que mencionamos las del turismo de invierno (estaciones de esquí), de montaña en otras estaciones o ciudades que atraen por su carácter histórico (Salamanca, Sevilla, Burgos, etc.). Además merece apuntar la importancia, cada vez más creciente del turismo rural, repartido por toda la geografía española.

 

III.- Significado y consecuencias de las actividades turísticas.

III.1.- Significado
 En el siglo XIX el turismo era una actividad elitista propia de aristócratas o burgueses adinerados. Sin embargo, desde los años sesenta del siglo XX se ha convertido en un fenómeno de masas, produciéndose un gran incremento de visitantes (turistas y excursionistas). Desde la década de 1960, España ha experimentado un gran desarrollo en este subsector y hoy es una de las grandes potencias turísticas del mundo, tanto por el volumen del turismo extranjero como por los ingresos aportados por esta actividad. La demanda internacional ha crecido desde finales de la década de 1950, salvo breves paréntesis coincidentes con etapas de crisis, como las de 1975 y 1992. Desde la entrada de España en la Unión Europea, en 1986, ha aumentado notablemente el número de visitantes. Hay que tener en cuenta la inestabilidad política en zonas competidoras, como los Balcanes y los países musulmanes del norte de África. Según la wikipedia: España es un país turístico con una desarrollada infraestructura en el sector servicios, situándose entre los tres más visitados del mundo, al que acuden anualmente millones de viajeros atraídos por sus playas y agradable clima, el abundante patrimonio artístico del país y la riqueza gastronómica, además de ser una de las naciones más ricas en patrimonio cultural del planeta debido al gran número de civilizaciones que dejaron su impronta y legado en la Península Ibérica.

Según el informe de 2017 de la Organización Mundial del Turismo (OMT), España es el tercer país del mundo en número de turistas extranjeros, con 75.6 millones de turistas anuales en 2016, sólo superado por Francia y Estados Unidos.

El impacto turístico representa alrededor del 11% del producto interior bruto del país, sustentándose parte de su economía en el sector servicios, con un inigualable desarrollo y excelencia en hostelería y transporte desde el boom turístico acontecido en la década de los 60 que se afianzó finalmente con la celebración en el quinto centenario del Descubrimiento de América (1992) de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla.​

Con respecto a los ingresos del sector turístico, España es la segunda nación del mundo, solo superada por Estados Unidos según la OMT.​

III.2.- Consecuencias

 

 

III.2.1.- Económicas

Desde el punto de vista económico predominan los aspectos positivos a los negativos. Ya que hemos visto que aporta el 11% del PIB y el 12% de empleo, siendo la principal actividad económica en España en la actualidad. Sirve para compensar la balanza de pagos, constituyendo en los años sesenta una de las bases en las que se financió el denominado milagro español. Además provoca efectos beneficiarios en otras actividades económicas, con abundantes sinergias y favorece el desarrollo económico de regiones muy pobres.

Desde el punto de vista negativo hay que señalar la gran dependencia económica que se crea a este monocultivo productivo y los desequilibrios territoriales que acarrea. La masificación (ejemplos absolutos Benidorm y Torremolinos) y concentración litoral empiezan a agotar el modelo. La estacionalidad origina toda una serie de problemas de infrautilización y difícil mantenimiento de infraestructuras. La realidad española demuestra que el impacto del turismo puede ser  muy negativo, sobre todo debido al tratarse de un turismo de masas y de bajo nivel sociocultural.

III.2.2.- Sociales

Desde el punto de vista positivo rejuvenece zonas demográficamente envejecidas, puede ayudar a conservar y proteger el patrimonio cultural y posibilita la apertura y el contcto con otras culturas de la población local. En el lado negativo de la balanza, se encuentra la concentración excesiva de la población, creando a menudo problemas de convivencia y a veces desplazando a la población local, como está ocurriendo en la actualidad en las zonas turísticas mediterráneas  y en los cascos antiguos de las grandes ciudades españolas. Además también puede provocar daños en el patrimonio cultural y pérdida de las señas de identidad local.

III.2.-3.- Impactos medioambientales

Como otras actividades el turismo ha supuesto grandes beneficios económicos y un aporte significativo a la modernidad del país, pero ello ha conllevado grandes impactos medioambientales, sobre todo, porque la época de mayor crecimiento turístico no se caracterizaba por su preocupación medioambiental. En la actualidad se tiende a un desarrollo turístico sostenible, pues la preocupación en torno a la conservación de la naturaleza ha aumentado significativamente.
Han supuesto grandes costes ambientales: agresión litoral y a los ecosistemas por falta de planificación y avidez especulativa de particulares y municipios. Grandes zonas subocupadas, tanto las zonas de ocupación extensiva (chalets ) como en la de bloques hoteleros y de apartamentos. El litoral mediterráneo ha quedado hecho en franjas de centenares de kms. con un paisaje de hormigón a pie de playa destrozando interesantes eco-sistemas naturales.
El turismo implica movilidad y hoy por hoy los dos grande medios de transporte turístico (Coche individual y avión) son grandes productores de gases contaminantes.

Los impactos adoptan muy distintos tipos:
a) El efecto más aparente, por su reflejo sobre el paisaje, es la construcción de todo tipo de edificaciones, con una ocupación del suelo bastante anárquica y con total indiferencia a las características naturales y culturales de cada zona. Lo que predomina son los grandes bloques, que han llegado a constituir verdaderos bloques de cemento, capaces de alterar las condiciones climáticas, de destruir la belleza, de reducir el tamaño de las playas, etc.
b) La masificación constructiva y poblacional ha contaminado el mar y las playas con aguas residuales y vertidos sólidos; se han sobreexplotado las capas freáticas, han salinizado pozos, etc.
c) El auge de la pesca submarina y la proliferación de instalaciones portuarias han alterado los ecosistemas de la plataforma continental y el sistema de corrientes litorales y han desestabilizado el equilibrio de las arenas de las playas.
d) El gran desarrollo de las zonas de acampadas, muchas veces salvajes, han acelerado la erosión del suelo, la polución del medio y de las aguas, la degradación de la vegetación e incluso su desaparición por efecto de los incendios forestales, intencionados o no.
e) El aumento del tráfico de vehículos a motor han contaminado la atmósfera.
f) El aumento de los ruidos ha afectado a la riqueza faunística, además de provocar una contaminación acústica que afecta al hombre.
g) La fauna también ha sido degradada por la práctica de la caza y la pesca.

En conclusión estos impactos provienen del fuerte desarrollo del sector en poco tiempo, en un espacio reducido y en un momento en el que todavía no estaba extendida la preocupación medioambiental. Las consecuencias fueron el levantamiento de grandes bloques de apartamentos y hoteles junto a las playas, la urbanización incontrolada en espacios naturales de gran valor, la contaminación de playas y bosques, etc., que exigen actualmente políticas de protección y rehabilitación.

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