Tema 7.- Las regiones biogeográficas de España. Características de las regiones biogeográficas. Formaciones vegetales de la España peninsular e insular. La intervención humana y sus  consecuencias geográficas.

 

 

La biogeografía es una rama de la geografía que describe y explica la distribución del mundo viviente. Se ocupa de las relaciones de los seres vivos con el medio ambiente. La vegetación es consecuencia directa de la climatología, del relieve y de la naturaleza de los suelos, en ese orden, aunque también en los últimos años la acción del ser humano está teniendo un importante carácter modificador. La gran característica biogeográfica española es su diversidad, existiendo tres regiones claramente diferenciadas; la atlántica, la mediterránea y la canaria, aunque como en relieve y clima la mediterraneidad es el carácter dominante.  España alberga una gran variedad de paisajes vegetales, con una riquísima biodiversidad y numerosos endemismos.

En su estado natural, es decir, sin que haya mediado la actuación humana, la vegetación y la fauna representan una adaptación a las condiciones del medio.  La mayor parte de la superficie está desprovista de la vegetación originaria. Debemos distinguir entre vegetación climax que es aquella que se desarrolla por causas naturales y vegetación secundaria que es la que realmente existe en la actualidad fruto de la degradación del medio, la contaminación, el hombre... Por su situación,  extremo del suroeste de Europa y puente entre Eurasia y África, la vegetación de España es de gran riqueza. Algunas especies se han visto favorecidas por su aislamiento (Pirineos y Cordilleras internas). Además, la última glaciación afectó poco a España, preservándose la naturaleza y dando  lugar a gran cantidad de  endemismos que se encuentran en zonas localizadas (ejemplo Grazalema). La vegetación canaria añade un plus de riqueza a la vegetación española

I.- Factores de la diversidad

España es un país de contrastes, que ya Reclus lo calificó como un continente en miniatura. También en biogeografía la diversidad es su característica más importante, aunque hay tres grandes regiones; la atlántica, la canaria y la mediterránea, es esta última la dominante.

I.1.- El clima

Es el factor más importante de los cuatros. Las precipitaciones, las temperaturas y otros elementos climáticos van a condicionar la vegetación española y aunque (al igual que en otros aspectos) se establece un dicotomía entre el carácter atlántico y mediterráneo, triunfa este último, pues las 3/4 partes de la península tienen vegetación de dominio mediterráneo. Así, la condiciones de humedad o de temperatura van a establecer que en unas zonas se imponga un tipo de vegetación u otra.

I.2.- El relieve

El relieve es el segundo condicionante de la vegetación. Su influencia es doble, por un lado, la altitud y por otro la orientación. La altitud genera una estratificación vegetal en pisos, ya que a mayor altitud más precipitaciones y menos temperaturas. La exposición de las vertientes al sol también condicional el desigual desarrollo de la vegetación. Las laderas orientadas al sur (solanas) tienen unas temperaturas más altas, mientras que las orientadas al norte (umbría tienen más humedad).

La vegetación de cada montaña está condicionada por el lugar donde se encuentra, una estratificación general empezaría un piso basal de encinas, un piso montano de hayas y robles, un piso subalpino de pino negral y después prados y herbazal. Las montañas más altas estarían culminadas por un piso nival.

I.3.- El suelo

Los suelos también tienen una enorme influencia sobre la vegetación. La variedad de climas y rocas tiene su correspondencia en los distintos tipos de suelos, que son el elemento orgánico mineral que enlaza el roquedo con la vegetación y posibilita el crecimiento de unas plantas u otras.  Los suelos silíceos son muy apropiados para el alcornoque y el roble , mientras que los calizos los son para la encina y la haya. También podemos dividir los suelos en ácidos y básicos.

I.4.- La acción antrópica

La Edad Media nos ofrece la primera actuación masiva contra los bosques, bien como arma bélica o como roturaciones para la agricultura dentro del proceso de repoblación. En la edad moderna la destrucción de los bosques siguió un ritmo galopante extendiéndose los terrenos agrícolas a costa de las roturaciones de los bosques. El siglo XIX conoció la desforestación más intensa debido a la desamortización, pasando la mayoría de los bosques a monos privadas. El siglo XX se caracteriza por una política más conservacionista, teniendo el ICONA un gran papel. Como quiera que la repoblación se efectuó con especies no autóctonas, los logros han sido mediocres y los bosques han sido muy afectados por incendios y plagas. Sólo en  los últimos años se está llevando a cabo una repoblación con criterios medioambientales que recogen las directrices de la UE que es partidaria de una disminución de las actividades agrícolas y aumento de las especies forestales autóctonas.

 

II.- Regiones biogeográficas

El bosque es una formación natural de árboles, al que, en consonancia con el clima, se le une un sotobosque específico con matorral. Los bosques naturales se consideran vegetación clímax. Vamos a estudiar seis tipos de bosques; el caducifolio, el perennifolio, el de coníferas, el de montaña, el de ribera y el canario.

 

 II.1.- La región Eurosiberiana o Atlántica u oceánica

     

 

A.- Características

Se caracteriza por la pérdida anual y simultánea de todas las hojas en otoño, y una concentración de las estaciones cálidas (5 o 6 meses) de las actividades vitales. Sus hojas amplias y delgadas carecen de protección contra el frío y necesitan abundante humedad. Alcanza mayor altura (de 15 a 30 metros) y posee un estrato más denso de arbustos que el bosque mediterráneo. Está compuesto por árboles altos, con tronco liso y con hojas grandes que caen en otoño. Este tipo de bosque posee una vegetación muy frondosa, pero pocas especies (flora). Las especies más características son el roble y el haya, también castaño y avellano mientras que en el sotobosque crecen helechos y musgos, en un ambiente sombrío causado por las copas de los árboles. El Haya exige humedad y no tolera los valores extremos en las temperaturas, por ello se sitúa en los valles y en los pisos basales bajos, siendo el árbol por excelencia de las montañas fresco-húmedas. Prefiere los suelos calizos. Es un árbol de montaña con madera dura y de buena calidad, empleándose para elaborar muebles y utensilios de buena calidad. A medida que avanza su regresión el Haya esta siendo sustituida por el pino silvestre. Se localiza principalmente en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. El roble tampoco soporta valores térmicos extremos y exige menos humedad que el haya, por lo que se suele situar en un piso basal menor al haya. Prefiere los suelos silíceos. Su madera dura se utiliza para la construcción y para la fabricación de muebles y barcos.

El castaño, el fresno, el tilo, el olmo y el avellano son especies secundarias que se localizan en esta región. Sobre todo el castaño ha ganado mucho terreno a costa del roble, ya que a la utilización de su madera se le suma la utilización de su fruto. En los años  cincuenta y sesenta el ICONA repobló  grandes extensiones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino (madera y resina) y el eucalipto (celulosa y pasta de papel). Estas repoblaciones han sido muy criticadas, ya que las hojas de ambos árboles colaboran en la acidificación y empobrecimiento del suelo, además son especies que arden con más facilidad en caso de incendio y se regeneran peor después de él.

Cuando el bosque caducifolio es degradado por sobreexplotación o incendios aparece la landa, una densa vegetación de arbustos y matorrales que puede llegar a tener cuatro metros de altura; la landa. Sus especies más abundantes son el brezo, majuelos, endrinas, rosales, zarzamoras, el tejo y la retama. También han adquirido gran significación las praderas, que se utilizan, en su mayor parte, para el pasto de ganado. El bosque atlántico está reducido hoy a una extensión equivalente al 10% de la superficie climax o potencial.

 

B.- Localización. Se localizan en toda la franja septentrional y en algunas montañas del interior. El haya se encuentran en zonas montañosas, concretamente en la franja que se extiende desde los Pirineos hasta la Cordillera Cantábrica, con presencia también en el macizo de Montseny (Cataluña) y en algunos sectores del Sistema Ibérico y Central. Prefiere los suelos calizos. El roble por su parte prefiere los suelos silíceos, se localiza en Galicia y Asturias principalmente. Y en la mayoría de las cordilleras españolas. Una especie de roble, el quejigo andaluz es típico de las Béticas.

 

C.- Aprovechamiento económicos.- El Haya tiene una  madera  buena y densa, con gran interés económico, apta para celulosa, construcción, muebles utensilios o para leña. Crece con bastante rapidez por lo que los turnos madereros son de ochenta o cien años. La madera dura del roble  se utiliza para la construcción y para la fabricación de muebles y barcos.

 

D.- Estado medioambiental.- El bosque caducifolio ha sido sometido a un alto grado de degradación por la acción antrópica,  no ocupa hoy ni el 10% de su área potencial. Su  pervivencia se enfrenta a:

o Reducción de ingresos en los municipios con bosque comunales.

O Aumento de la presión ganadera para establecer nuevos espacios de pastos en el norte de España.

O Pérdida de usos tradicionales de la madera.

 

II.2.- La región mediterránea  

 

A.- Características.- Junto  a las asociaciones  vegetales que le son propias forma el bosque esclerófilo, de hojas duras y resistentes adaptadas a la vida en lugares secos. Entre sus características destacan: crecimiento lento, tarda siglos en llegar a su techo de altura (20 m), hojas de colores mates, que van del gris al verde oscuro, pequeñas y coriáceas, tiene una espesa cutícula para impedir la evaporación por la radiación solar. Sus raíces son muy potentes para aprovechar al máximo las precipitaciones, soportan sin dificultad largos períodos de aridez.

La encina es el árbol más característico de la vegetación española. Tiene una gran resistencia al clima y al suelo. Así se explica su adaptación a distintos paisajes, a distintas temperaturas y precipitación, a distintos suelos, silíceos o margosos. Donde hay más humedad aparece el  alcornoque que resiste peor que la encina las heladas y la sequía, por lo que se sitúa en zonas de inviernos suaves y prefiere los suelos silíceos. Tiene hojas parecidas a las de la encina, aunque de tonos más pálidos, y sus copas menos densas, por lo que la luz penetra hasta el suelo. Su tronco es muy grueso y ramificado a pocos metros del suelo, no crece más de 20 m. no se encuentra en suelos calizos.

 Como  especies secundarias tenemos algunas especies de pinos. El pinsapo,  especie endémica, muy protegida, se encuentra en Sierra de Grazalema (Cádiz), Sierra de las Nieves en Ronda (Málaga) y en el monte de los Reales (Estepona). Necesita abundantes lluvias (más de 1000 mm), dentro de un régimen térmico fresco tolerando la aridez estival, por lo que se sitúa entre los 900 y 1800 m de altura. El pino es una especie secundaria que ha sustituido en gran parte a la encina y el alcornoque, debido a su capacidad de adaptación a todo tipo de condiciones climáticas, a su crecimiento rápido  y a sus aprovechamiento económico (madera y papel). No podemos olvidar la gran significación de muchas plantas relacionadas con la intervención del ser humano, que, a veces, constituyen verdaderos bosques. Caso de las palmeras, los inmensos olivares, las higueras, los almendros o las extensas plantaciones de cítricos.

El matorral no es una formación climax, sino el resultado de la degradación del bosque por la acción del hombre. Presenta dos grandes tipos; la maquia y la garriga. La maquia o maquis es una formación arbustiva densa, casi impenetrable, de más de dos metros de altura. Está integrada por matorrales esclerófilos como la jara, el madroño,  el brezo, el lentisco y la retama, se suele dar en terrenos silíceos y proviene de la degradación del alcornoque. La garriga está formada por arbustos y matorrales de poca altura, que dejan zonas sin cubrir, donde aparece la roca. Especies características son el , el romero aliaga,  y el espliego. Se suele dar en terrenos calizos y viene de la degradación de la encina.

La estepa se localiza en el sudeste español, donde la sequía impide el crecimiento de árboles y la garriga ha sido degrada por el hombre. Esta formada por hierbas bajas, entremezcladas con arbustos espinosos, discontinuos y bajos. Entre sus especies destacan el palmito, el tomillo , espliego, la lavanda, el esparto y el espárrago.

 

B.- Localización.- La formación  más extensa y general de España es el encinar. Abarca todo el territorio, desde el SE de Galicia a Almería y desde Girona a Cádiz, además de islas Baleares. El Sistema Central y Sierra Morena. El alcornoque se localiza en el oeste peninsular, norte de Andalucía, Extremadura y zonas de Castilla la Mancha y Castilla León,  aunque también se da en sectores del sur de Andalucía (Cádiz y Málaga), al NE de Cataluña y en Castellón.

 

C.- Aprovechamientos económicos.- El uso de la encina ha sido aprovechar la bellota para alimentar el ganado, el carbón vegetal, el uso de la madera para carpintería. Del alcornoque su corteza se utiliza para corcho, su madera para hacer toneles y construcción naval. El encinar y gran parte de los alcornocales se aprovechan para dehesa. Esta es una forma de transformación antrópica del medio natural pero al mismo tiempo donde se ha sabido conservarlo de una forma muy inteligente. Se trata de un bosque ahuecado a base de encinas y alcornoques y donde se ha compaginado una explotación mixta ganadera, forestal y agrícola. Ocupa fundamentalmente la zona de las penillanuras.

 

D.- Estado medioambiental.- El bosque mediterráneo es el que más ha retrocedido, por su enorme extensión. La mayoría de su vegetación climax ha sido convertida en tierras aptas para el cultivo, así aparecen verdaderos bosques de olivos, palmeras, almendros, higueras, cítricos, etc.                                                                                

 

             

                                                                                  

II.3.- La región macaronésica o canaria

 

La gran característica del clima canario es su diversidad y la existencia de numerosísimos endemismos y reliquias. La diversidad viene dada por el carácter volcánico y montañoso de las isla, produciéndose la típica estratificación basal de la montaña. También las diferencias entre sotavento y barlovento, umbría y solana. En cuanto a los endemismos (unos setecientos) su alta presencia viene dada por el carácter insular de las islas. No obstante, la vegetación de las islas canarias también está marcada por la vegetación macaronésica (de las islas atlánticas como el Drago), especies mediterráneas o africanas

El bosque de laurisilva se encuentra favorecido por el “mar de nubes” de los alisios que tropiezan con la montaña, en torno a los 500 m. Los barrancos están ocupados por helechos y el fayal y el brezal, de porte arbustivo y arbóreo, se encuentran en las crestas. Por encima de los 1000 m comienza el pinar canario, la falta de nieblas favorece el desarrollo del pinar típico que llega hasta los 2000 m. Por  encima se encuentran los retamales. En los primeros pisos de la montana, palmeras y dragos. El  pino canario tiene  gran tolerancia térmica y forma grandes masas forestales, llegando en el sur a ponerse en contacto con los cardonales. Su sotobosque es pobre, a veces aparece retamas, jaras,…el piso basal más árido está representado por los tabaibales.

           

             III..- Formaciones Vegetales

Además de las formaciones vegetales típicas mediterráneas, atlánticas o canarias existen otros tipos que se dan indististamente en esas regiones, que corresponden a microclimas o circunstancias especiales. Son los bosque de montaña, de ribera o de coníferas.

III.1.- La vegetación de montaña

 

 

En la montaña, la vegetación se dispone en pisos que tienen formaciones vegetales distintas en función de la altura, ya que las condiciones térmicas y pluviométricas varían. También depende de la orientación de la vertiente apareciendo las solanas y las umbrías o los barloventos y sotaventos. Esquemáticamente, podríamos resaltar los siguientes pisos basales. Las altas cumbres están cubiertas o por rocas desnudas y nieve o por prados de altura en las montañas del norte o estepas de plantas espinosas en las montañas del sur. Un segundo nivel menor de altura estaría ocupado los matorrales, landas en la región oceánica o maquis y garrigas en la región mediterránea. El tercer piso basal es el de las masas arbóreas. Aquí se manifiesta el predominio de las coníferas. Hayas y robles (por ese orden) en la cornisa cantábrica, abetos y pinos negros en los Pirineos o Quejigos y encinas en las subbéticas. Es muy importante señalar que las coníferas han colonizado gran parte de las montañas españolas a partir de la década de los cincuenta, cuando se impuso un criterio economicista.

 

II.2.- Los bosques de ribera

 

La presencia constante de agua en la ribera de un río hace que aparezcan especies que sólo se puedan dar allí y que su altura y verdor contrastan con el entorno. Se disponen en franjas paralelas al río, desde las que están en contacto semipermanente con el agua.

Los bosques de ribera o bosques galería están formados por especies como el alisoel sauce, el olmo, el fresno, el chopo o el álamo. La vegetación de ribera también se ha visto reducida como consecuencia de la acción antrópica, aunque otras veces se cultiva de modo intensivo como los chopos o álamos. Un endemismo característico y a la vez una reliquia del terciario lo constituyen los canutos del parque de los alcornocales. Estos bosques galería se han formado en las gargantas con una profusa vegetación, creando un microclima especial lo que hace albergar especies propias de otras latitudes más tropicales

 

 III.3.- Bosques de coníferas

 

A.- Características.- Las coníferas son plantas de frutos cónicos y ramas de  contorno también cónico. El reparto de las especies pináceas de este bosque  es  desigual. Presentan una copa cónica, pequeñas hojas o acículas y escaso sotobosque. Entre sus especies destacamos:

o Abeto. Necesita mucha agua. Lo encontramos en Pirineos,  no en Cordillera Cantábrica pues no soporta la humedad.

o Pino negro. Se encuentra en los Pirineos, resiste bien el frío y la altura.

o Pino silvestre. Se encuentra en zonas montañosas del norte, interior. Su madera es de gran calidad.

o Pino carrasco. Necesita menos agua, se adapta a suelos calizos y a laderas, en torno a los 600 m.

o Pino laricio. En suelos calizos de poco agua, bueno para producir madera y repoblar.

 

B.- Localización.- La disparidad de las coníferas no se debe al dominio climático o suelo, sino que se adaptan, según especies, a condiciones extremas de frío, calor, humedad y aridez. Se localiza entre los de frondosas de la media montaña y los pastizales de alta montaña. Se  encuentran en las grandes cordilleras españolas, entre la Cordillera Cantábrica a las Subbéticas . Se   adaptan a  medios  difíciles.

 

C.- Aprovechamientos económicos.- Tienen unos excelentes resultados económicos. Dominaron las repoblaciones de los años sesenta que se hicieron con criterios economicistas.

 

D.- Estado medioambiental.- Tienen el problema de que son muy poco resistentes a los incendios.

III.- La intervención humana y sus  consecuencias geográficas

 Los problemas relacionados con el medio ambiente tienen mucha importancia, es por esto que la relación existente entre la naturaleza y la sociedad tiene mucha actualidad. La geografía, además de la ecología, ciencias ambientales, etc, estudia esta relación del hombre con su medio. Pero el interés de la geografía por la relación hombre-naturaleza ha ido cambiando pues en una primera etapa se destacaban las fuerzas naturales como condicionantes de la acción humana y posteriormente se destaca el papel de las actividades humanas como causantes del desequilibrio en el ecosistema ambiental. La geografía social que trata temas de bienestar de la población, justicia social, segregación y racismo en los espacios urbanos o la degradación medioambiental. Estudia, por tanto, la transformación y degradación de la naturaleza o la preocupación por preservar el patrimonio territorial. Naturaleza y sociedad son dos conceptos complementarios y no pueden considerarse aisladamente, pues la naturaleza ha sido intervenida y transformada por el ser humano, de tal manera que la misma naturaleza representa un producto social.

III.1-La erosión y degradación del suelo en España: desertificación.

La erosión del suelo es un fenómeno natural que se ve acentuado por las acusadas pendientes y el carácter torrencial de las precipitaciones. Pero esta erosión natural se ve incrementada por la acción antrópica, sobre todo a través de la desforestación y de la sobreexplotación agraria que nos lleva a tener mucho suelo desertificado, es decir, perdida la capa fértil del suelo. Ambos hechos suelen ir unidos, pues la pérdida cuantitativa o cualitativa de suelos provoca la disminución de vida vegetal que éstos pueden soportar. Pero el problema no afecta sólo a los componentes naturales de los ecosistemas; también influyen en los antrópicos, pues, por ejemplo, influye en la actividad agraria. El problema afecta a las dos terceras partes del territorio español que está en peligro, pues gran parte de las zonas costeras mediterráneas y del interior están sufriendo problemas de desertización y degradación del suelo por diversas razones

A.- Causas de la desertificación

B.- Zonas desertificadas

Roturaciones de suelos frágiles Producidos por la agricultura. Al estar dispersos espacialmente pasan más inadvertidos. Deforestación, erosión por el laboreo intensivo, uso de abonos, fertilizantes,…
Quema de rastrojos. Los rastrojos son los tallos y hojas que quedan en el suelo una vez recogido el cultivo, protege el suelo del impacto de la precipitación erosiva, facilita la infiltración del agua, reduce la evaporación al mantener el suelo más frío y protegido. Su eliminación favorece, por tanto, la erosión.
Incendios forestales. Provocan pérdidas de bosques, agresión a la fauna. Las cifras son alarmantes pues la mitad de los incendios se deben a negligencias.
Litoral español sometido a desarrollo urbano agresivo, especulativo, carente de ordenación, ocasionando pérdidas de sectores de playa y alterando un medio de tanto valor.
Sobrepastoreo. Cuando las plantas se exponen al pastoreo excesivo, sin dar tiempo a su recuperación.
Eliminación de la vegetación autóctona,…. La flora autóctona forma parte de la cadena biológica, está adaptada al medio a lo largo de muchos siglos. Cualquier especie que se introduzca nueva puede alterar la cadena biológica y producir trastornos en los ecosistemas.

La erosión del suelo es un problema bastante grave en España, sobre todo en la zona semiseca y seca. La desertificación o pérdida de la capa fértil del suelo es el resultado de la erosión extrema. En España casi un millón de hectáreas son desérticas y otros 7 millones están en peligro de serlo en poco tiempo. La parte interior de Andalucía oriental y central, las costas mediterráneas y las islas Canarias presentan mayor tasa de erosión, aunque éstas también se registran en algunos puntos de la Meseta, de la depresión del Ebro, de Galicia y de la franja cantábrica, entre
otros. Las tasas se consideran altas cuando se superan las 50t/ha/año.
Más del 19% de la superficie total española presenta problemas de erosión. Andalucía es la comunidad con tasa más alta de erosión.

C.- Contaminación e incendios forestales

 La contaminación del suelo es obra de los vertidos industriales y urbanos  y, sobre todo, del abuso en el empleo de fertilizantes químicos y  plaguicidas en las actividades agrícolas, que a largo plazo pueden dar características tóxicas al suelo.   Los incendios forestales han tenido una clara evolución ascendente en los últimos treinta años. Su mayor frecuencia se da en el verano y se estima que el 96% son provocados. Los incendios se han visto favorecidos además por la densificación del sotobosque en muchas zonas  y por las repoblaciones con especies que arden con facilidad, como el pino y el eucalipto. Los mayores riesgos se concentran en Galicia, los Montes de León, la cornisa cantábrica y la fachada  mediterránea.

Otros impactos en el paisaje natural.
Actividades extractivas: originan transformación ambiental y problemas con los residuos.
Grandes construcciones: alteran las posibilidades de vida de la fauna.
La agricultura y ganadería, aparte de favorecer la erosión el laboreo intensivo por y la deforestación, esta provocando un empobrecimiento de las calidades de las aguas y contaminación de los suelos por fertilizantes, pesticidas, desechos orgánicos.
Modificación artificial del ciclo del agua
La Construcción de viviendas y edificios en general, equipamientos industriales e infraestructuras de transportes
Las aguas residuales, contaminación difusa, menos visible, pero que perjudica las aguas fluviales y las de manantiales. Especialmente grave en zonas de poca precipitación.
Alteraciones generales del medio ambiente que afectan a la biogeografía
Entre otras destaca el calentamiento global por el efecto invernadero y la lluvia ácida como consecuencia de las emisiones sulforosas. La globalidad de estos problemas, que no respeta fronteras, ha llevado a la celebración de cumbres internacionales (Kioto marcó un hito) que van proponiendo medidas que no parecen se lleven a la práctica con la energía suficiente.
Protección medioambiental
La preocupación por un desarrollo sostenible, expresión que quiere indicar el uso de los bienes que ofrece la naturaleza asegurando la renovabilidad para las futuras generaciones, han hecho obligatorias las
declaraciones de impacto ambiental en múltiples actividades económicas. En el estado español la protección de la naturaleza tiene su antecedente en la Ley de Parques Nacionales de 1916 y su más reciente muestra en la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
En 2007 había más de los espacios protegidos ocupaban un 12% del territorio español. La comunidad autónoma con más superficie protegida es Andalucía y la que tiene mayor porcentaje con respecto a su
territorio es Canarias.
III. 2.- Figuras de protección de los espacios naturales
A.- Los parques .- Son áreas naturales poco transformadas por la explotación u ocupación humanas que, por la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas ola singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos consrvación merece una atención preferente”. La ley distingue entre parques nacionales y parque naturales
I.- Los parques nacionales son espacios representativos de algunos de los principales ecosistemas españoles. Por esta razón su conservación se declara de interés nacional y prima sobre todos los demás usos. La gestión corresponde al estado y las comunidades autónomas. Hay 14 Parques Nacionales en España: 9 en la Península Ibérica, 4 en Canarias y uno en Baleares
De alta montaña peninsular: Picos de Europa, Ordesa, Aigües Tortes y Sierra Nevada.
De ecosistemas mediterráneos de interior: Cabañeros y Monfragüe.
Humedales interiores y costeros: Tablas de Daimiel y Doñana.
Canarios: Teide, Caldera de Taburiente, Garajonay y Timanfaya.
Costas y fondos marinos: Islas Atlánticas y Cabrera.
II.- Los parques naturales
tienen muchas de las características de los parques nacionales pero permiten un conjunto de actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo) más amplio que la de los parques nacionales. Gestionados por las Comunidades Autónomas, al igual que todas las figuras de protección que siguen.
B.- Las reservas naturales son espacios naturales creados con la finalidad de proteger ecosistemas, comunidades o elementos biológicos de especial rareza o fragilidad (lagunas, marismas, humedales, etc.) La
explotación de los recursos solo se admite si es compatible con la conservación.
C.- Los monumentos naturales son formaciones naturales de notoria singularidad, rareza o belleza: cuevas, cascadas, arboles, rocas, etc.
D.- Los paisajes protegidos son áreas preservadas por sus valores estéticos y culturales. Deben compatibilizar el aprovechamiento con la conservación del medio.Protección europea y de la Unesco.Con la entrada en funcionamiento de la Red Natura 2000 también se incorporan figuras de protección desde la administración europea :
LIC, Lugares de Importancia Comunitaria.
ZEC, Zonas de especial conservación,
ZEPA (Zonas de especial protección para las aves).
Finalmente hay otras figuras de protección de la UNESCO entre la que destaca la declaración de Reserva de la Biosfera
Geografia fisica la_vegetacion_espanyola from Salustiano Gutierre



Las regiones biogeográficas de Èspaña. Tema 9 de Geografía 2º Bach. from José Miguel Castanys
Geografía y medio ambiente en los espacios naturales españoles from mmhr


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GEO 03 B. Formaciones vegetales from Sergi Sanchiz Torres
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