CURSO 88-89. Esto sigue siendo una gran familia

El encanto del Centro

         Quizás sea una regla de la vida, pero solemos valorar las cosas cuando no las tenemos. Esta frase nos sirve para resumir la opinión de antiguo profesores y alumnos del Centro.

Jornadas de puertas abiertas. 1988. Equipo de futbito

Si mientras que se pertenece a él, se hace más hincapié en las deficiencias o acentuamos nuestro espíritu crítico, cuando se abandona, bien porque les hayan concedido otro instituto o se hayan terminado los estudios, la nostalgia se apodera de ellos y les invade un sentimiento de gratitud. Por otra parte, han sido bastantes los profesores que llegaron aquí de una forma provisional y se han quedado o se van a quedar por mucho tiempo. Este encanto del Centro se deja traslucir en la gran mayoría de las personas que han pasado por él, a lo mejor es un hecho común a todos los Centros. Para hacer esta pequeña historia del IES Casas Viejas nos hemos puesto en contacto con muchos antiguos alumnos y profesores, y en todos predomina este sentimiento. Incluso a alguna profesora se le escapóo más de una lágrima al recordar sus años en el Centro. De estos primeros años, todos coinciden en lo mismo, se trataba de una gran familia. No había departamentos, el material era escaso y el espacio insuficiente, además algunas veces los problemas iban al aula y se traducían en tremendas broncas, pero no importa, o al menos con la perspectiva actual. Los alumnos se conocían todos, cualquier actividad era motivo de un acto conjunto, a las excursiones iba todo el Instituto, era como una pandilla (luego vino un profesor que le pusieron ese mote) grande, el contacto entre profes y alumnos en la mayoría de las ocasiones eran de amigos a amigos y los pasillos y el recibidor central del colegio se convertían en una improvisada sala de profesores donde se hablaba de futbol, de alumnos y de lo humano y lo divino. Cuando terminaban las clases la sala de profesores se trasladaba al Mario, al Tato o los Jardines. No sólo estaba empezando el Centro, también la vida profesional de muchos profesores (la media de edad era bajísima) y el despertar a la vida académica y social de los alumnos. Buenos años aquellos.

El colegio.. El primer año las clases fueron por la mañana, a partir del segundo fueron por la tarde

Nuevas caras entre el profesorado

         Una de las características de este Centro, que todavía continua en la actualidad es la movilidad del profesorado. Todavía no ha habido un curso que permanezcan el 60% del profesorado del año anterior. La causa de esta movilidad no se debe a que existiera un mal ambiente o la malas condiciones de trabajo – más bien al contrario, todavía no hemos conocido varios casos de varios profesores que se hayan ido del Centro por ese motivo- las razones habría que buscarlas en su lejanía a los grandes centros de población, en el número amplio de interinos que nombran como profesores del Centro y en la media de edad joven de la mayoría de sus componente, en definitiva, en el carácter de Centro joven que tiene y ha tenido el IES CASAS VIEJAS.

Jugando a la manzana. Paco Abolafia en primer plano

      En el curso 88-89 van a venir nuevos profesores como Salvador Rivera, el cura, Antonio Álvarez, de latín, Concha Enríquez, de historia, Paco Morillo, el barbas de Física y Química, Rogelio Navas, de Matemáticas y amigo “íntimo” de Juan, Javier Pablos, de Literatura, Juan Caso, de Dibujo y un profesor con muchos casos, Mariló Romero, que salvo su ausencia en el año 92-93 va a continuar en el Centro hasta la fecha ¡y lo que le queda! Y Mari Paz Pérez, la profesora de gimnasia que le gustaban tanto los abdominales y que va a volver a repetir en el curso 92-93.

1º B del curso 87-88

El Centro crece

De los cuatro grupos del año anterior pasamos a cinco este curso. Dos en primero de BUP (64 alumnos), dos en segundo de BUP (53) y uno en tercer de BUP, en el que se mezclaban los de Ciencias y los de Letras. Los tres cursos de primero de BUP del curso pasado se han convertido en dos ya que unos 25 alumnos no promocionaron. La procedencia geográfica  de los alumnos sigue siendo mayoritariamente del mismo pueblo – 128 de Benalup- 5 de los Badalejos, 5 de la Yeguada y 1 de las Lomas. Es curioso que en estos primeros cursos venían más alumnos del Tajo de las Figuras que del Padre Muriel – en este curso 29 del Tajo de las Figuras y 16 del Padre Muriel- al contrario que en la actualidad y pese a que había más alumnos en este segundo colegio, quizás haya que buscar algún tipo de causas sociales para explicar este hecho.

Jornadas de puertas abiertas. Al fondo Paco Cabaña y el Inspector Antonio Torralba

Las mismas quejas de siempre

         Un repaso por las memorias de tutoría nos conducen a analizar las explicaciones que dan los profesores a los resultados académicos. Los hay de todo, como en botica, desde el primero de BUP B que sólo están en Junio en condiciones de promocionar el 36% al tercero de BUP. Las causas de los malos resultados no son nuevas en el año 89, ni lo van a ser en el 2000; para explicar los resultados de 1ºde BUP se sostiene que ha influido el paso de EGB a BUP y el poco hábito de trabajo entre los alumnos. La tutora de 2ºA aporta una petición que parece interesante: “a la hora de formar un grupo se debería procurar una composición más equilibrada, evitando la existencia de un grupo con excelentes resultados y otro con muy malos resultados y poca participación”, en este segundo grupo se encontraban los alumnos con asignaturas pendientes. Por otra parte, señalar que las materias optativas, la EATP de entonces, eran medios de comunicación y diseño artístico. Además los tutores se quejan de la poca participación de los padres. Los alumnos recuerdan aquellos primeros años con nostalgia, pero también resaltan que había bastante disciplina y control. No se podía salir del Centro, ni se podían coger las motos, en las actas aparece como razón la famosa “responsabilidad civil”. Parece que eran años de mayor rigidez.

Alfonso y Ana

Los alumnos de primero de BUP.

         Este año entran en el Centro nuevos alumnos con el típico nerviosismo y miedo. Muchas veces habían pensado “¡Cuando estemos en el Instituto...! y ahora ya están, pronto se dan cuenta de que no es para tanto, pero sin embargo sus vidas están cambiando de una forma lenta pero paulatina. Citaremos algunos apellidos de esta nueva generación; Cozar Romero M. A., Antonia Delgado Buendía, Ruiz Mateos M., Lago Alba E., Moguel Gallardo A., Montiano Zumaquero, Gustavo Pérez Guillen o Ríos Gutiérrez P. Comienza una nueva etapa para ellos, que a partir de ahora va a servir como referencia temporal en su memoria histórica.

1º B. Curso 87-88

         Los roces con el colegio eran inevitables. Una vez empezaron a aparecer objetos si identificados en la ducha, el revuelo fue enorme y la vigilancia intensiva desde el pasillo de arriba. Más tarde se descubrió que el que dejaba los objetos era del colegio. No obstante, no hubiera pasado nada si hubiera sido de otra forma, para eso estaba la paciencia infinita y la mano izquierda de Leo.

Mario entra en acción

         Como Medina quedaba muy lejos y además allí se aburría mucho se vino al Instituto de Benalup.

Pero no como alumnos, aunque algún año se matriculó, sino abriendo un bar cerca del colegio. Este sólo abría por las tardes y muy pronto se iba a convertir en la sucursal lúdica del Centro. ¡Cuantas cosas importantes para el Centro se han cocido allí! Hay quien dice que las cosas más importantes para el Centro se han solucionado en este tipo de establecimientos.

Equipo de baloncesto

 Desde un primer momento, aunque no de forma oficial, Mario entró a formar parte de la Comunidad Educativa, allí se hablaba de muchas cosas, allí se decidieron muchas cosas, allí se prestaban cosas, se copiaban apuntes, se hacían chuletas,  se perdían alguna bolsa de gusanitos y salían muchos rumores. Al igual que ahora. Siempre nos hemos preguntado  lo mismo ¿estará sordo Mario?.

Los motes

       Como estábamos y casi estamos, en familia, en Cádiz ( aquí ya se sabe lo que hay que hacer) y no tenían nuestros padres la mala costumbre de ponernos nombres modernos (entiéndase Juan Juan, Jonhatan, Cristian, Yohana, Esmeralda, etc) se recurrían a los motes, algunos hasta se han institucionalizado. Los de los alumnos normalmente venían de tradición familiar, pero a los profesores los bautizaban en el pueblo. Citaremos algunos, sin reseñar su nombre verdadero para evitar susceptibilidades. Por ejemplo Melenas, Mario, Marital, Funeral, Cobi, Farolillo, Mafalda, Caponata, Espiri, Benemerito, de la Cuadra Salcedo...