TEMA 3.- EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS. EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE
ANDALUCÍA
| INTRODUCCIÓN | I.- EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS | II.- EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE ANDALUCÍA |
INTRODUCCIÓN
El estado autonómico ha sido u
n gran cambio; es la hazaña de la democracia
y el gran problema de esta. El problema regional cobró gran fuerza a raíz de
la crisis de 1898 (aunque los sentimientos nacionalistas provienen de mucho
antes) al hilo de la crisis de la idea de España y como una versión más del
regeneracionismo. Desde entonces ha constituido un grave problema para la
estabilidad del orden político e institucional. La aparición de los
nacionalismos y los regionalismos han generado fuertes tensiones emocionales y
han polarizado a la sociedad española. La II República admitió el principio
de autonomía regional. El régimen de Franco suprimió las autonomías y
reprimió a los movimientos nacionalistas y a las particularidades culturales.
Con la llegada de la transición, de la libertad política, el problema regional
o nacionalista se planteó con mucha fuerza. En la actualidad el camino
recorrido ha sido mucho, pero continúa siendo el problema político más
importante que tiene España y el único de sus viejos problemas que no ha sido
resuelto. El regionalismo andaluz, por su parte, nació de la mano de Blas
Infante, al hilo del regeneracionismo nacionalista de principios del siglo XX.
Nació como un nacionalismo abierto, tolerante, antiseparatista y basado en el
agravio comparativo económico-social y político con otras regiones y
nacionalidades de España. Lo continua siendo.
| LA FORMACIÓN DE ESPAÑA | LOS NACIONALISMOS PERIFÉRICOS Y LAS ETAPAS DE MAYOR LIBERTAD |
| España se formó en el proceso de "reconquista"- repoblación surgido en la Edad Media; la mayoría de las Comunidades autónomas actuales hunden sus raíces en este momento; salvo el País Vasco que se consideran herederos de una entidad cultural más amplia, como el mundo gaélico y que hunde sus raíces en la prehistoria. La unificación de los RRCC sólo fue religiosa y territorial, conservando los distintos reinos sus instituciones, derecho propio, moneda, lengua, tradiciones... Los distintos intentos de los Austrias (caso Antonio Pérez y la Unión de Armas) de acabar con esta situación fracasaron. Un cambio importante se produce con la llegada de la dinastía de los Borbones y la imposición del centralismo a ejemplo de Francia. A esta etapa corresponde el importantísimo Decretos de Nueva Planta. Con la llegada en el siglo XIX del nuevo régimen se va a formar el estado moderno español. Un estado liberal y centralista, que rechaza la organización diferenciada por creerla poco racional y propia del Antiguo Régimen. Ejemplos importantes de esta política son la división provincial de Javier de Burgos, la derrota de los carlistas, las reformas administrativas de Narváez o las de Cánovas del Castillo. Como reacción ante este estado liberal y centralista surgen a finales del siglo XIX una serie de nacionalismos periféricos apoyados en la revolución industrial, en un resurgimiento cultural y en un intento de recuperar sus viejas tradiciones. Con la crisis del 98 estos nacionalismos periféricos conocen un gran desarrollo y presentan su regeneracionismo nacionalista como una alternativa ante la crisis de la idea de España. | Durante el siglo XX ha sido una constante que en las etapas más progresistas los nacionalismos periféricos han conocido un gran desarrollo y que en las etapas más autoritarias una gran represión. En un breve repaso histórico podemos empezar por la primera república, que intento ser federal, pero que el fenómeno del cantonalismo la llevó al fracaso. En la crisis de la Restauración los nacionalismos tuvieron un gran desarrolló, Cambó llegó a formar parte del gobierno español y una de las tres vertientes de la crisis del 17; la asamblea parlamentaria tenía un componente nacionalista. Con la llegada de Primo de Rivera, aunque el principio fue apoyada por el nacionalismo catalán por el miedo al movimiento obrero, la represión ante cualquier manifestación nacionalista periférica fue la norma general. La segunda República va a establecer en su constitución el modelo autonómico actual, aprobando Cataluña y el País Vasco sus estatutos y quedándose otros en fase de preparación. Uno de los motivos del golpe de estado del 36 fue la preocupación del nacionalismo español más tradicional ante este fenómeno. Así, cuando se establece la dictadura de Franco no se permite ninguna manifestación que se refiera a las peculiaridades de las distintas regiones de España. Con la llegada de la transición de nuevo cobran fuerza los nacionalismos y regionalismos periféricos, estableciendo y consolidando la Constitución de 1978, un modelo autonómico, a medio camino entre el modelo centralista y federal, pero teniendo las CCAA unos techos competenciales como nunca han tenido y como tienen pocas regiones en el mundo. La Constitución del 78 quiso dar satisfacción a las reivindicaciones de las nacionalidades históricas, por un lado, y, por otro, sustituir el estado liberal centralista impuesto en el siglo XIX, por otro más descentralizado. |
I.- EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS
En 1978 se quisieron
hacer
dos
cosas; dar satisfacción a los nacionalismos históricos y rectificar toda la
concepción centralista del Estado español vigente. En la actualidad, la
descentralización del Estado es un hecho consolidado y probablemente
irreversible; pero los nacionalismos vasco, catalán y menos el gallego no han
modificado sus planteamientos reivindicativos, sucediéndole una nueva
reivindicación a cada una de las conquistas conseguidas. Especial problemática
plantea en nacionalismo vasco que tiene en el terrorismo de ETA un problema
añadido.
I.1.- EL TÍTULO VIII DE LA CONSTITUCIÓN
| COMPLEJIDAD Y DEFICIENCIAS TÉCNICAS | LAS DIFERENTES VELOCIDADES |
| Es el título de la Constitución del 78 donde la política
de consenso tuvo más dificultades (de hecho fue el aspecto más polémico
y el resultado no fue totalmente positivo porque por él el PNV se retiro
de las discusiones y solicitó la abstención en el referéndum
correspondiente) y donde las consecuencias han sido más negativas. El
título VIII representa un intento de compatibilizar la descentralización
del Estado con el reconocimiento de los hechos diferenciales de las
nacionalidades históricas, conservando la unidad del estado, un estado
que ya no es ni centralista, ni federalista; sino autonómico. Por tanto,
ha resultado el apartado más endeble desde el punto de vista jurídico y
político.
La fórmula alcanzada es muy vaga, abierta y ambigüa, características todas ellas de la política de consenso, que si bien dieron buenos resultados en otros aspectos, en este caso ha generado multitud de problemas. El Sistema Constitucional español ofrece distintas posibilidades, como si quisiera dar una respuesta flexible y plural a la variedad de situaciones existentes en España. No es federal pero puede evolucionar hacia esa fórmula con el transcurso del tiempo. Si la Constitución prescribe la unidad de España y la solidaridad entre sus regiones, también hace concesiones a los nacionalismos históricos (aquellos que tienen una conciencia desarrollada en términos culturales). La ambigüedad del texto constitucional reside, de forma especial, en la existencia de competencias comunes para las comunidades y la administración central y en el diseño de varias fórmulas de acceso a la autonomía; sin establecer criterios claro de aplicación en cada caso. Quisieron los constituyente dejar el modelo abierto y que se construyera en el futuro por consenso de todos. Pero el consenso fue propio de la transición en unas circunstancias históricas especiales. Doc 7- |
La Constitución del 78 establece una división territorial
de España en municipios, provincias y comunidades autónomas. Doc
4.- Para la
consecución de la Comunidad Autónoma hay que cumplir una serie de
requisitos, que se complementan con la realización del Estatuto y la
aprobación por referéndum y la convocatoria de elecciones regionales
para elegir parlamento y de este emanará el ejecutivo autónomo. Doc
9.-
A nivel general, la Constitución establece la división de competencias entre la administración central y autonómica, pero no profundiza en ella. Al igual, que tampoco profundiza en el establecimiento de dos vías para el acceso a la autonomía. La vía lenta, la del artículo 143, y la vía rápida, la del artículo 151, que en un principio estaba reservada para las nacionalidades históricas (aquellas que basan su nacionalismo en reivindicaciones históricas y culturales). Con ello se pretendía establecer una España autonómica Doc 3 de distintas velocidades, que compatibilizaran las reivindicaciones de los nacionalismos históricos y la descentralización del modelo liberal centralista creado en el siglo XIX. Doc 8.- |
I.2.- LA CUESTIÓN AUTONÓMICA
| Los problemas autonómicos | El caso catalán | El caso vasco |
| Aprobada la Constitución, pronto aparecieron
los problemas. Los nacionalismos no históricos reivindicaban una forma de
acceso a la autonomía y un techo competencial similar a las
nacionalidades históricas. Era lo que se llamaba "café para
todos". Los vascos y los catalanes se negaban a ello, pues entendían
que no se les reconocía su hecho diferencia y que era una forma de diluir
sus reivindicaciones históricas. En este sentido, especialmente graves
fueron los problemas políticos surgidos con Valencia y Andalucía.
Otro problema surgido fue el de algunas provincias que no encontraban acomodos en Comunidades próximas. Se resolvió creando comunidades autónomas uniprovinciales como es el caso de Madrid, la Rioja o Murcia. Aprobado el estatuto y elegido el parlamento y el ejecutivo autonómico aparecían las disputas entre este y el gobierno central en torno a las negociaciones sobre la cesión de competencias. El conflicto se agravaba en el caso de que los colores políticos de los dos ejecutivos fueran distintos. Cerrado el mapa autonómico, al margen del problema de ETA, se extendió entre la mayoría de los nacionalismos y regionalismo un sentimiento de agravio comparativo con respecto al País Vasco y sobre todo Cataluña. Esta situación se agravó de 1993 a 2.000 cuando tanto el PSOE como PP necesitaron los votos de CiU para gobernar en Madrid. |
Las reivindicaciones
nacionalistas en Cataluña surgieron muy pronto, con la misma llegada de la
transición, pero desde el principio se lograron pactos con el gobierno
central. Esta situación se ha mantenido hasta la actualidad y explica el
carácter moderado y no separatista del nacionalismo catalán, que ha llegado
a implicarse en la gobernabilidad de España. Esta característica persiste
desde el inicio del catalanismo, a raíz de la crisis del 98.
Taradellas, presidente de la Generalitat en el exilio, pactó con Suárez el establecimiento de un régimen preautonómico. Tras la aprobación del estatuto y las elecciones autonómicas fue nombrado presidente de la Generalitat, el lider de CiU, Jordi Pujol, que se ha mantenido en el cargo hasta la actualidad. La estrategia de CiU y Jordi Pujol ha sido basándose en el presunto victimismo catalán y con la amenaza de la radicalización (especialmente en momentos electorales) ir arrancando progresivamente concesiones del gobierno central. Esta estrategia resultó especialmente fecundo de 1993 al 2000. Así, el nacionalismo catalán consiguió elevar al máximo su techo competencial, eliminar la figura de los gobernadores civiles, conseguir en el concierto económico la cesión del 15% del IRPF con los socialistas y del 30% con los populares... A mayores concesiones, mayores peticiones nuevas, como ocurrió en la declaración de Barcelona de 1998 firmada por BNG, PNV y CiU en el que proponían un estado plurinacional. En la actualidad reivindican un nuevo estatus fiscal parecido al concierto vasco y la reforma del estatuto (reivindicación que coinciden con Maragall). No obstante, hay que insistir en el carácter tradicionalmente moderado, pactista y antiseparatista del nacionalismo catalán. |
En el caso vasco, las circunstancias han sido distintas y si ya a principios de siglo este nacionalismo era más radical, esa radicalidad se ha mantenido y en los últimos tiempos ha aumentado. El nacionalismo vasco, articulado en torno al PNV y Eusko Alkartasuna, aun siendo básicamente un nacionalismo democrático, mantiene una concepción cargadamente etnicista y exclusivista de la nacionalidad vasca, haciendo de la confrontación con Madrid y del victimismo de los vasco instrumentos permanentes de su acción política. Se pueden ver tres periodos claramente diferenciados. Desde la transición hasta 1979 el nacionalismo vasco mantuvo una actitud no colaboracionista con la incipiente democracia española. Así lo demuestran la alta abstención en los referéndum de la ley para la reforma política o la Constitución, o en la tibieza en la condena al terrorismo de ETA. A partir de 1979, esta tendencia se rompe con la aprobación del Estatuto vasco. De 1979 a 1998 la inmersión del nacionalismo vasco en la democracia española se hizo más profunda, a lo que contribuyó el hecho de que el PSOE pactaba con el PNV para que este presidiera el ejecutivo vasco. Así en 1988 se firma el Pacto de Ajuria Enea Doc 5.-, un acuerdo de todos los partidos democráticos vascos para la normalización y pacificación de Euskadi. El problema terrorista parecía mejorar tímidamente ante la colaboración de Francia, las medidas policiales y las medidas de reinserción llevadas a cabo por Rosón y Barrionuevo y los conatos de negociación con ETA. El descubrimiento del caso GAL fue un punto de retroceso en este proceso. A partir de 1998 la situación va a dar un cambio radical. Tras las elecciones vascas en el gobierno resultante no participa el PSOE, formándose un gobierno nacionalista, en Septiembre se realiza el pacto de Estella-Lizarra en el que el nacionalismo vasco (democrático y no) más IU acuerdan avanzar hacia la autodertimanación. Cuatro días después se produce la tregua de ETA Doc 6.- que va a durar un año. El PNV y el PP han tensado sus relaciones hasta límites muy altos. Se ha producido la ilegalización de HB, el lendakari Ibaretxe ha propuesto un plan soberanista, en el que se contempla el derecho de autodeterminación... En fin, el problema vasco centra la política nacional actual y la estructura de España sigue siendo el gran problema no resuelto de la democracia española. |
II.- EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE ANDALUCÍA
II.1.- LA FASE PREAUTONÓMICA
| EL DESPERTAR DEL NACIONALISMO | EL REFERÉNDUM DEL 28 DE FEBRERO DE 1980 |
| Con la llegada de la transición y a medida que se recuperan las libertades, las nacionalidades históricas van avanzando en su proceso autonómico. Esto va a despertar en el pueblo andaluz un intenso afán autonomista. Es un andalucismo popular, mayoritario, distinto, por tanto, al andalucismo de Blas Infante del primer tercio del siglo XX, pero sigue siendo un andalucismo abierto, tolerante y antiseparatista. Este regionalismo va a tener en este momento un fuerte carácter político, pues van a ser los partidos de izquierda (PSA, PSOE y PCE) los que lo fomenten. Aprobados por la vía rápida del artículo 151 los estatutos de Cataluña, País Vasco y Galicia; las fuerzas de izquierdas, más el PSA demandan el mismo tratamiento para Andalucía. El gobierno de UCD, quiere controlar el proceso autonómico y no está dispuesto a entrar en el "café para todos", pues es conocedor de la oposición a este proceso de los nacionalismos históricos. La izquierda va a utilizar este asunto para desgastar a UCD; en este proceso el nacionalismo andaluz conoce un gran desarrollo. | A
finales del 77 se formo la Asamblea de Parlamentarios andaluces y a
principios del 78 la Junta Preautonómica, presidida por Fernández Viaga.
Se convocan manifestaciones para el 4 de Diciembre, en Málaga el
enfrentamiento con la policía de los manifestantes tiene como resultado
un muerto.
![]() Las posiciones se radicalizan en torno al acceso a la autonomía de Andalucía. La izquierda (incluido el PSA) demanda la vía rápida del artículo 151, UCD es partidaria de la vía lenta del artículo 143. Se convoca un referéndum Doc 1.- para el 28 de Febrero de 1980, para que se pueda optar por la vía rápida el gobierno impone la condición de que se apruebe por mayoría absoluta del censo, no de los votantes, y por provincia a provincia. Salvo la provincia de Almería, los andaluces votan mayoritariamente por el artículo 151, pero legalmente no ha ganado el sí. Pero el gobierno de UCD no tuvo más remedio que obviar el resultado de Almería, mediante una artimaña legal que a nadie importó. Posteriormente se realizó el estatuto de autonomía, se aprobó por referéndum y se convocaron elecciones autonómicas, ganadas por el PSOE, siendo el primer presidente de la Junta de Andalucía Rafael Escuredo. Las consecuencias políticas del referéndum fueron amplias e importantes. En primer lugar, fue el inicio de la caída de UCD que había quedado bastante mal. En segundo lugar, el referéndum despertó por agravio comparativo la conciencia andaluza, quedando establecido el 28 de febrero como día de Andalucía. En tercer lugar, el protagonismo político del PSOE en Andalucía se iba a consolidar, siendo esta región tradicionalmente el granero de votos más importante de los socialistas. El PSA (después PA) no iba a jugar el rol que el PNV o CiU en el País Vasco o Cataluña, debido a sus innumerables disputas internas y al protagonismo del PSOE. |
| EL DESARROLLO DEL SENTIMIENTO NACIONALISTA |
El
nacionalismo andaluz creado por Blas Infante es un nacionalismo que no se
extiende por las capas populares
de la sociedad andaluza, se queda
reducido al grupo de los educados compuesto por profesiones liberales
(abogados, médicos, profesores...) El andalucismo de Blas Infante es antiseparatista ("sea por Andalucía libre, España y la
humanidad"), quiere recuperar y dar a conocer su historia y cultura
("los andaluces queremos volver a ser lo que fuimos") y tiene un
carácter profundamente social, ante la situación de subdesarrollo que
vivía Andalucía ("Andaluces, levantaos, pedir tierra y libertad).
En andalucismo de la transición se hace popular y se extiende a amplias
capas de la sociedad. Mantiene las mismas señas de identidad que
estableciera Blas Infante, pero se desarrolla en ese contexto histórico
concreto que hemos reseñado. "Al principio de la transición
el andalucismo no se siente como un fuerte compromiso personal en el que
está implicado la propia indentidad comunitaria (como el caso de
Cataluña y País Vasco)... sino como un sentimiento que se transmite a
las pequeñas cosas de la vida. Los andaluces proyectan su diferenciación
regional preferentemente por medio de tópicos - clima, personalidad,
folclore, costumbres- pero también de carencias. Esta sensación de
carencia alimenta el agravio comparativo en el que todos los
investigadores sin excepción han colocado el origen del fortalecimiento
del nacionalismo andaluz a partir de 1976... Partiendo de una conciencia
regional muy baja, el sentimiento se incrementa al extenderse el rechazo a
la desigualdad ante la posibilidad de que Andalucía pueda verse
institucionalmente infravalorada frente a los nacionalismo históricos en
el acceso a la autonomía." Lemus López.
Artículo de Rojas Marcos sobre el nacionalismo andaluz. |
II.2.- EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA ANDALUZ
| CONCEPTO | PRINCIPIOS | INSTITUCIONES |
| El estatuto de Andalucía es la norma que determina y regula la Autonomía andaluza, establece nuestros territorios, sus competencias e instituciones y regula la composición y funcionamiento de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Al mismo tiempo, establece los principios básicos en los que se han de regular las relaciones con el Estado Central y otras comunidades autónomas. En definitiva, funciona a modo de una Constitución para los andaluces. | Recogen
las libertades y derechos de los andaluces consagrando unos principios
similares a los que se recogen en la Constitución Española.
Se establecen una serie de objetivos Doc 10.- básicos como son la reforma agraria, el pleno empleo, el desarrollo industrial, la vuelta de los emigrantes, la promoción de la educación y la cultura, todos ellos en clave de superar nuestras deficiencias y atraso con respecto al resto de España y de Europa. El carácter social del andalucismo se ve así plenamente representado. Se afirma la concienciación de la identidad andaluza y la necesidad de la difusión de nuestra cultura, así como el carácter antiseparatista del andalucismo "en el marco de la unidad indisoluble de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles". |
Las
principales instituciones andaluzas son las siguientes:
La Junta de Andalucía es la institución por la cual se organiza políticamente el autogobierno de la Comunidad Autónoma y está integrada por las otras instituciones: El parlamento. El Consejo de Gobierno, con un presidente a la cabeza. El tribunal de Justicia y el Defensor del Pueblo andaluz |
| LA REFORMA AGRARIA ANDALUZA |
| Los tres procesos históricos de consolidación del latifundismo en España (la "reconquista", la expansión comercial del siglo XVI y la desamortización del siglo XIX) tuvieron una especial incidencia en Andalucía, creando una gran masa de jornaleros, que bajo pésimas condiciones de vida, supuso una constante fuente de conflictos, motines y sublevaciones que aportaron gran inestabilidad política y social a España. La segunda república quiso solucionar el problema decretando una reforma agraria de carácter social, pero su intento fue fallido. Durante el franquismo aunque se hacen algunas reformas parciales de carácter técnico, no solo no se actúa en contra de la concentración de la propiedad sino que la oligarquía terrateniente andaluza se vio muy beneficiada por el régimen. No obstante, durante el franquismo ocurrió el éxodo rural de los años sesenta y la crisis de la agricultura tradicional, que palió en algo el problema agrario andaluz. La petición de una reforma agraria fue una constante durante la transición en Andalucía y el primero gobierno autónomo presidido por Rafael Escuredo abordó de inmediato el tema, enfrentándose con su propio partido y llevando a cabo una huelga de hambre reivindicando la reforma agraria. En 1984 el parlamento andaluz aprobó la Ley de Reforma Agraria. La reforma no suponía la expropiación de tierras de entrada sino qué ésta aparecía como una penalización para aquellos terratenientes que mantuvieran sus fincas infraexplotadas. Tenía por tanto un carácter más moderado que la de la segunda república (que recordemos que se impuso el modelo de reforma agraria republicano y no socialista). La tardanza en su entrada en vigor a causa de los sucesivos recursos de la patronal agraria y la entrada en la UE diluyeron los resultados del proyecto, permaneciendo sólo algunos aspectos de carácter técnico. Para paliar la situación de los jornaleros se creó el PER. |
II.3.- LOS GOBIERNOS AUTONÓMICOS
Desde sus inicios hasta la actualidad los gobiernos autonómicos han pertenecido al PSOE.
| ESCUREDO Y RODRÍGUEZ DE LA BORBOLLA | MANUEL CHAVES |
| El 4 de Agosto de 1982, tomó posesión el nuevo gobierno autonómico, siendo Rafael Escuredo su primer presidente. Éste, luchó a favor de la concesión para Andalucía de una Reforma Agraria, lucha que le llevó a enfrentarse con su mismo partido y a realizar una sonora huelga de hambre. Dimitió y fue sustituido por José Rodríguez de la Borbolla. Su labor se centró fundamentalmente en la organización de la administración autonómica y la reclamación de transferencias al gobierno central. También tuvo problemas con su partido y fue sustituido por Manuel Chaves, antiguo ministro de Trabajo en el gobierno de Felipe González. | Manuel Chaves ganó las elecciones de 1990, 94, 96 y 2000. Sólo en las del 90 obtuvo mayoría absoluta, la legislatura del 94 fue la más corta pues la oposición llevada a cabo por IU y PP "la famosa pinza" le llevó a adelantar las elecciones. En las dos últimas legislaturas se mantienen un pacto de gobierno con el PA. Desde 1996, año que el PSOE pierde las elecciones generales, el nivel de enfrentamiento y confrontación con el gobierno central ha subido muchos escalafones. |
| EL FUTURO DEL NACIONALISMO ANDALUZ |
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En la actualidad Andalucía tiene consolidada su autonomía y en los últimos años ha conocido un desarrollo económico bastante importante. El hecho que hayamos pasado de ser tierra de emigrantes a ser lo de acogida es un ejemplo muy significativo. La Junta de Andalucía está impulsando una serie de proyectos que reúne bajo el nombre de "segunda modernización". Muchos analistas inciden en el hecho de que si el desarrollo del andalucismo se formó bajo el agravio comparativo y la situación de subdesarrollo económico, una vez que esto no exista el andalucismo conocerá y está conociendo un periodo de recesión. Otros analistas, sin embargo, opinan que el desarrollo masivo y popular del andalucismo se produjo en la transición basado en el agravio comparativo institucional con otras autonomías, existiendo la percepción de que el menor desarrollo económico y social andaluz con respecto a otras comunidades como Cataluña se debe al menor desarrollo del nacionalismo andaluz. Lo que si parece cierto es que el futuro del nacionalismo andaluz estará condicionado por la evolución del problema de la estructura de España, al que nunca han sido ajenos los andaluces. Por ello, en los momentos actuales que este problema esta en plena esfervecencia el andalucismo tiene mucho que decir y que aportar. |
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