Godoy, María Luisa de Parma y Carlos IV

    En esta ocasión vamos a seguir a Juan Eslava Galán en "La historia de España contada para escépticos"."Era Carlos IV, un infeliz grandón y brutote, sonrosado y regordete, quizá un pelín feminoide, de mínima cabeza, ojos vacunos y enorme nariz borbónica. Lo casaron con su prima María luisa de Parma (de quien recibió el nombre de la hierba luisa), seguramente la reina menos agraciada que ha tenido España, quizá hasta Europa, la cual le salió además ninfómana sin que sepamos a ciencia cierta la parte que cupo al monarca en los catorce hijos (y diez aboEn carta a Godoy la propia María Luisa admite que el retrato ejecutado por Goya "es el mejor de todos" lo que indica que la belleza no era la parte fuerte de su Majestadrtos) que tuvo. Por lo menos uno de ellos, el infante don Francisco de Paula, "se parecía a Godoy abominablemente". Este Godoy era un jayón guaperas con tendencia a la obesidad que fue su amante casi oficial durante toda la vida. Es fama que la reina le echó el ojo cuando era un simple guardia de corps en palacio y lo encumbró hasta el rango de príncipe de la Paz y valido todopoderoso del rey. Como en el más civilizado menáge á trois, el rey salía de caza todos los días para que Godoy en su ausencia pudiera visitar los aposentos de la reina. El valido utilizaba un pasadizo secreto para mayor discreción y comodidad.... María Luisa también le fue infiel a Godoy, al que a veces alternó con un tal Mallo y con otros garañones cortesanos, pero, no obstante, parece que sintió un gran amor por el valido. Camino del exilio, solicitó "que nos dé al Rey, mi marido, a mí y al príncipe de la Paz con qué vivir juntos todos tres en un paraje bueno para nuestra salud"".