EL MOTÍN DE ARANJUEZ Y LAS ABDICACIONES DE BAYONA

En torno al príncipe Fernando se formo el partido fernandino, que agrupaba a todos los descontentos de la política ilustrada de Godoy, que eran muchos. Fernando, apoyado por sus partidarios preparó una revuelta para hacerse con el poder. Pero lo descubrieron, rápidamente pidió perdón, obviamente delatando a sus partidarios. Es el motín de Aranjuez. Con estos líos de familia y Napoleón en España, con la excusa de invadir Portugal (el plan era trasladar la frontera francesa al río Ebro y darle a cambio a España un trozo de Portugal), el corso convocó a la familia en Bayona. El rey, la reina, el príncipe y Godoy comparecieron muy solícitos ellos. CarloEl lío de Carlos IV y su hijo, Fernando VIIs IV había abdicado en Fernando, Fernando abdica en su padre, Carlos IV lo hace a su vez en Napoleón y este a su vez, lo hace en su hermano José I. Rápidamente bautizaron los españoles a este rey, con el mote de Pepe Botella, una copla popular decía así: "Pepe Botella, baja al despacho. No puedo bajar, que estoy borracho." La coplilla es graciosa, pero malintencionada y falsa, pues el hermano de Napoleón, era totalmente abstemio. Y es que la guerra de la Independencia fue todo un lío, que te cagas, que se dice ahora. Pepe Botella queriendo modernizar a España y los españoles que no quieren ser modernizados y le forman una guerra. Pero otra parte de los españoles, los ilustrados,  cargándose el Antiguo Régimen en Cádiz, aprovechando la guerra contra los que querían cambiar el Antiguo Régimen; los franceses y Pepe Botella. Mientras tanto Fernando VII, su tío, su hermano y unos pocos más de amigos y servidores estaban en el castillo de Valenzay, por cuenta de Napoleón. Allí Fernando VII se dedicaba a jugar al billar con su pandilla y de allí surgió la famosa frase "así se las ponían a Fernando VII", que se refiere a las buenas condiciones en que se presenta una situación, ya que sus amigos, para que Fernandito estuviera contento le ponían adrede muy facilongas las bolas de billar para que hiciera muchas carambolas. Vamos, lo mismo que a Franco las ballenas o , según dicen, a Don Juan Carlos, los venados.