NO HAY CLIMA
Luis Carandell en su libro sobre las anécdotas de la política recoge la siguiente: "Don José María Iribarren, autor de numerosos libros sobre costumbres populares, cuenta en su Retablo de curiosidades la historia de un alcalde aragonés que recibió un padrón de estadísitica y tuvo que rellenarlo con los datos del pueblo. Se reunió con sus concejales y juntos fueron escribiendo en las casillas la información relativa al censo de vecinos, producción agrícola, etc. Al llegar a la casilla que decía "CLIMA", el consistorio no supo que hacer. Se miraron los munícipes unos a otros y, al final, el alcalde escribió: "Clima, aquí no hay. Pero, si es necesario, se traerá de Zaragoza." "