LAS INVENCIONES GASTRONÓMICAS

Cuando las personas estamos sometidas a una presión fuerte solemos reaccionar al hilo de las circunstancias. Hay un refrán que dice que lo que hace falta es que Dios no permita que sepamos lo que somos capaces de aguantar. Las guerras son momentos muy duros y ello puede explicar, en cierto modo, que en estos momentos han aparecido muchos inventos. Parcela especial hay que reservarla a los alimentos. En nuestra guerra de la independencia también aparecieron muchas invenciones gastronómicas que se van a quedar en nuestro acervo cultural. Una de ellas es la tortilla francesa. La tortilla que se hacía aquí llevaba cebolla, huevo y patatas, como en esta guerra faltaron las patatas las españolas se vieron obligadas a hacer la tortilla sólo con huevo, pero el invento gustó. A partir de ese momento la tortilla de huevo se llamó francesa y la de patatas española.

Otra anécdota, esta muy conocida, es la de la mayonesa, mahonesa o bayonesa, que de las tres formas se puede decir. Cuentan que la reina de las salsas apareció en la isla de Menorca durante la guerra de la independencia. Se dice que durante la ocupación de Mahón, el general que mandaba las tropas era de Bayona y además de ocupar la isla lo hizó también con una bella dama del pueblo. Ésta harta de los ardores amorosos del general abusaba de la salsa de alioli, que como es conocido lleva ajo, buscando la excusa del aliento para frenar al ardiente general. Lo mismo que algunos han terminado llevándose la pastilla de aspirina a la cama, el general optó por dar órdenes para que se eliminara el ajo de la salsa, apareciendo la mahonesa, mayonesa o bayonesa. Mahonesa alude a su origen; Mahón, Bayonesa a la localidad del general y mayonesa una mezcla de los dos. No obstante, como todas las anécdotas, hay miles de versiones y hay que ser un tanto excéptico en estas cuestiones. Otra versión de la cuestión es la siguiente:

¿Cómo nació la mayonesa? Según el periodista Pescatore di Perle, decir bayonesa es un gran disparate: "Mayonesa lo es menos. Lo correcto sería mahonesa. Así lo quiere el lexicógrafo francés Paul Littré y, con él, todos los buenos autores." Y esto tiene un por qué.

Al comienzo de la Guerra de los Siete Años (1756-1763), los franceses atacaron la fortaleza inglesa de Saint Philip, en el puerto de Mahón, que era la capital de la isla de Menorca.

El ataque era una operación regular del ejército francés, que estaba bajo el mando del Duque de Richelieu, y del regimiento de infantería de la March, bajo el mando del coronel Rochambeau (luego Conde de Rochambeau).

La artillería era vital para la captura del fuerte sitiado y Rochambeau la dirigió con tal destreza que sus hombres tomaron el fuerte de Saint Philip sin sufrir grandes bajas. Después de la victoria, Rochambeau fue ascendido a general de brigada y se le otorgó la Orden de Caballero de San Luis en 1756. Para celebrar la victoria Richelieu ofreció un banquete en su honor.

En el menú se incluyó una salsa nueva que fue creada por el chef de Richelieu. Algunos dicen que estaba por hacer una salsa estándar de crema y huevo, pero que no había podido conseguir la crema. Otros, que se había propuesto inventar una salsa nueva desde el principio. Cualquiera sea la razón, el chef hizo una salsa con aceite de oliva y huevo, en lugar de crema y huevo, creando de este modo una salsa original.

En honor de la victoria en el puerto de Mahón, la salsa fue llamada Mahonnaise. Tiempo después se le cambió el nombre por mayonnaise, que se castellanizó como mayonesa.