LA GLORIOSA

El reinado de Isabel II significa la consolidación del liberalismo en España. A partir de los años 60 su reinado entró en una crisis bastante importante, donde las corruptelas estaban a la orden del día. Por el pacto de Ostende el partido demócrata, progresista y republicano deciden que hay que acabar con Isabel II y sustituirla. El pronunciamiento de la escuadra gaditana en su bahía va a significar el inicio de esta revolución que ha venido en llamarse "la gloriosa". Estamos en septiembre de 1868. Pero dicha revolución comenzó en Inglaterra donde Sagasta, Ruiz Zorrilla y Prim se encontraban exiliados. Los tres embarcaron en el vapor Delta rumbo a Gibraltar. Pero para que el embajador español en Londres pensaran que estos tres personajes seguían en Londres embarcaron disfrazados. Sagasta y Ruiz Zorrilla lo hacía de ricos caballeros chilenos con pasaporte incluido y Prim lo hacía de mayordomo de los condes de Nils-Back, durante los cinco días que duró la travesía los tres interpretaron su papel a la perfección. Una vez en Gibraltar se dirigieron a la Bahía, contactaron con Topete y comenzó la gloriosa.

En dos frentes se libraron las escaramuzas de la gloriosa. En Cádiz donde el almirante Topete se hizo fuerte y en la batalla de Alcoleá (Córdoba) donde el general Serrano (el general bonito que decía Isabel II y que había sido su amante) derrotó a las tropas fieles a Isabel II. La reina se dispuso entonces a abandonar España para irse al exilio a Francia. Algún consejero intentó persuadirle de que no se fuera ya que "Marchándose, vuestra majestad renuncia al laurel de la gloria" a lo que Isabel contestó: "La gloria para los niños que mueren y el laurel para la pepitoria"