LARGO CABALLERO

Francisco Largo Caballero nace en Madrid el 15 de Octubre de 1869, en la plaza madrileña de Chamberí. Vivió una infancia llena de pobreza, su padre abandonó a la familia y teniendo siete años tiene que empezar a trabajar; de recadero, aprendiz de encuadernador, cordelero y estuquista. Afiliado a UGT en 1890 y al PSOE, tres años más tarde, su trayectoria política y sindical le hacen ocupar altos cargos en el partido y en el sindicato, fue ministro de trabajo en el bienio progresista, donde desarrolló una amplia labor legislativa social como la ley de términos municipales, y llegó a ser presidente del gobierno del frente popular. Fue encarcelado varias veces por sus labores políticas, como en 1919 y en 1934. En el partido mantuvo un pulso muy duro con Besteiro y Prieto por el control del PSOE y colaboró con la dictadura de Primo de Rivera. De él dice Jiménez los Santos (poco sospechoso de prosocialista): " Todo lo que aprendió fue por su cuenta, su integridad moral era absoluta, su ambición tampoco era un secreto y, después de Pablo Iglesias, pero con mucha más fuerza y constancia que el fundador del PSOE, fue el líder indiscutible de la UGT y el PSOE durante 30 años. En rigor, si un hombre representa lo que el proletariado español fue hasta la Guerra Civil, ése es don Francisco Largo Caballero...De él se puede decir cualquier cosas menos que no fuera honrado. De los famosos cien años de honradez del PSOE, 30 ó 40 son de Largo Caballero". Como presidente del gobierno durante la guerra civil fue partidario de las buenas relaciones con los rusos, pero, a su juicio, estos querían controlar demasiado y rompió relaciones; es famoso el hecho de que echara de su despacho, de malas maneras, al embajador ruso Rosenberg. Esto unido a que se negaba a la ilegalización del POUM tras los sucesos de la telefónica de 1937, le hizo firmar su pena de muerte política. Exiliado en Francia, fue apresado por el gobierno de Vichy y entregado a la gestapo que lo interna en el campo de Orianemburgoem en 1943. Fue liberado en 1945 y muere en 1946, triste, amargado y derrotado, como la clase obrera española de la primera mitad del siglo XX de la que fue símbolo y uno de sus líderes más importantes.