LOS POLICÍAS Y LAS MÁSCARAS

Después de los Sucesos de la Semana Trágica en Barcelona, venía el carnaval. El gobernador estaba muy preocupado por que temía que elementos radicales se disfrazaran y aprovecharan su disfraz para cometer desmanes. Entonces el gobernador ordenó a muchos policías secretos que se pusieran una máscara de carnaval y se integraran entre la muchedumbre para intentar controlar la situación. Llegado el día de carnaval, el gobernador salió a darse una vuelta por las calles de Barcelona, comprobando que muchas de las máscaras de carnaval se cuadraban a su paso y le saludaban militarmente.