TEMA 5.- Los orígenes y el desarrollo de la industrialización. Su incidencia en Andalucía
| INTRO-DUCCIÓN | I.- LAS TRANSFORMA- CIONES AGRARIAS | II.- LA INDUSTRIA | III.- LA INDUSTRIA ANDALUZA | IV.- LA POLÍTICA COMERCIAL | V.- Caracteristicas generales |
INTRODUCCIÓN
.
Aquí tienes una buena introducción y un buen resumen, además también te sirve por si quiere ampliar algún concepto.
I.- LAS TRANSFORMACIONES AGRARIAS
Hubo un cierto desarrollo agrario, pero coexistieron factores que impulsaban la modernización y otros que la obstaculizaban.
| Factores que impulsaban la modernización | Factores que obstaculizaban la modernización |
| La desamortización supuso un cierto impulso de la producción | Persistió el estancamiento tecnológico con la utilización del arado romano y el abono natural o biológico |
| El proteccionismo comercial | Existencia de grandes latifundios y minifundios Doc 1.-, que implicaban la existencia de los jornaleros con un nivel de vida muy bajo, ello hizo que no se desarrollara el mercado cualitativo que absorbiera la producción industrial |
| Cierto crecimiento demográfico que estimuló la demanda | |
| Existencia de un sector exportador moderno (olivo, vid y cítricos | Existencia de un sector agrario utilizado con el predominio de la agricultura de subsistencia. |
| EL PROBLEMA AGRARIO ESPAÑOL | PROTECCIONISMO Y LIBRECAMBISMO |
| Estamos ante uno de los problemas más importantes de la historia contemporánea española y que no se va a resolver hasta 1960. Hasta esa fecha en España existe una agricultura tradicional (importancia del medio físico, energía biológica, abono natural, gran uso de mano de obra...) con una estructura de la propiedad radicalizada (predominan los latifundios y los minifundios). Este atraso de la agricultura española dificulta la industrialización y la modernización general de España, al mismo tiempo que hace vivir a la mayoría de la población española en pésimas condiciones cercanas a la miseria. El campesinado, y sobre todo, los jornaleros son los que aguantan unas peores condiciones de vida. Ello hace que existan numerosos levantamientos campesinos en la historia de España buscando mejorar sus condiciones de vida; pero este movimiento obrero campesino está menos organizado que el industrial y por ello es más radicalizado y reprimido. Este problema agrario se contextualiza dentro de las dificultades del paso del viejo al nuevo régimen en España y va a tener interrelaciones con la industria, la política, la cultura, la sociedad, etc. | Son las dos prácticas de la política comercial de un país. Hablamos de proteccionismo cuando el estado protege la producción de un país poniendo aranceles -impuestos en frontera-, contingentes - limitación de la cantidad importada- o diversas ayudas fiscales o económicas a la producción. El librecambismo se da cuando el estado opta en no intervenir en la política comercial. En el siglo XIX se va a producir una lucha constante entre los partidarios del proteccionismo - los industriales catalanes y vasco apoyados por el partido progresista- y los partidarios del librecambismo - los exportadores latifundistas del centro-oeste y sur de España, apoyados por el partido conservador. A finales del siglo XIX, en el contexto de la crisis agraria, esa lucha se decanta por el proteccionismo con el arancel de Cánovas. Este proteccionismo dominará la política española durante casi todo el siglo XX (con recrudecimiento en las dictaduras de Primo de Rivera y Franco que se llega hasta la autarquía). El proteccionismo se terminará con la entrada de España en la UE en 1986, pero sólo para estos países, quedando abundantes flecos en la economía española de este proteccionismo histórico. En cuanta a las ventajas y desventajas de esta política comercial proteccionista, debemos destacar la idoneidad para una industrialización incipiente, ya que al estar empezando la industrialización, necesita defenderse de otras economías más competitivas, pero en el debe hay que colocar el hecho de que si tú colocas aranceles a los productos de otros países, ellos te los colocan a tí en los tuyos y la falta de competitividad de la economía española que proporciona, siendo hoy en día una de sus características principales. |
| EL PASO DEL VIEJO AL NUEVO RÉGIMEN | LATIFUNDISMO |
| El paso del viejo al nuevo régimen en España empezó cuando todos los países de Europa, pero de una forma más lenta, irregular, compleja y dificultosa. Ello lo podemos aplicar al aspecto político, económico, social o cultural. De hecho, la mayoría de los historiadores opinan que la plena modernización económica, social y cultural no se produce en España hasta la década de los sesenta en el siglo XX, mientras que políticamente tendremos que esperar hasta 1975. Las causas de estas dificultades habría que buscarlas en las dificultades y obstáculos que presentan los sectores tradicionales ante la modernización, ya que está podía representar su desaparición o pérdida de privilegios. Las guerras carlistas podían ser un ejemplo de ello o el triunfo del proteccionismo, las dictaduras de Primo y Franco o la posición de una gran parte de la Iglesia española. En contrapartida, una parte de la sociedad española reacciona radicalizándose, como lo demuestra el anticlericalismo típico de la izquierda española o la radicalización del movimiento obrero español (el más radical de Europa). Esta radicalización de ambas posturas podría explicar lo tumultuoso de la historia contemporánea española abundando las guerras civiles -independencia, carlista, civil...- los golpes de estado y pronunciamientos militares, el protagonismo militar y la debilidad de la vida política española, el caciquismo... y en definitiva el menor desarrollo y modernización que nuestros países europeos del entorno, situación que todavía persisten. Algunos historiadores hablan del modelo mediterráneo para explicar este fenómeno, partiendo de presupuestos económicos. | La estructura de la propiedad de la tierra, base del poder económico y político en España hasta 1960 ha estado muy radicalizada, dominando el minifundio en el norte y el latifundio en el oeste, centro y sobre todo sur de España. Sólo en Cataluña y Valencia había un cierto dominio de la propiedad mediana. Para explicar esto hay que buscar razones históricas. Los primeros latifundios aparecen con la dominación romana y árabe, pero el primer paso del establecimiento del latifundismo hay que buscarlo en la llamada "Reconquista" española. En ella en una primera fase domino la repoblación privada, en el norte de España, y en una segunda fase la pública. En esta fase los reyes recurrieron a los nobles y el clero para que le ayudasen en la guerra, a cambio les daba parte del territorio conquistado. La segunda fase en la creación del latifundio hay que buscarla en la expansión comercial del siglo XVI donde se exportaba a América gran cantidad de trigo, vid y aceite, al hilo de los buenos resultados económicos la propiedad de la tierra se fue concentrando progresivamente. La tercera fase de la concentración de la propiedad de la tierra se produce en el siglo XIX al hilo del proceso de desamortización (paso de la propiedad institucional a la privada). Las tierras pasaron de las instituciones (mayorazgo, clero y ayuntamientos) a la propiedad privada y como los únicos que tenían dinero para comprar esas tierras eran los nobles y los burgueses la concentración de la propiedad aumentó. El problema agrario está muy relacionado con esta estructura radicalizada de la propiedad, siendo su principal causa, con el atraso de la agricultura, con la que se interrelaciona. La existencia de minifundios da una economía poco rentable, ya que estos presentan deseconomías de escala (perjuicios económico por su escaso tamaño); mientras que la presencia de los latifundios aportan consecuencias económicas negativas, ya que la mayoría de los propietarios llevaba una explotación extensiva de las propiedades y creaba una gran masa de jornaleros con escaso poder adquisitivo. Como una gran parte de la población española trabaja en el campo, el escaso poder adquisitivo no permitía un desarrollo suficiente del mercado y por tanto de la industrialización. Por otra parte, los latifundios tienen unas consecuencias negativas sociales muy importantes, ya que unos pocos tenían mucho y otros muchos no tenían nada, siendo las clases medias muy poco importantes. Esta situación conduce a levantamientos campesinos muy numerosos y a una gran conflictividad social en el campo. Este problema se solucionara en la década de los sesenta en el siglo XX, al hilo del éxodo rural del campo a la ciudad, cuando los campesinos marcharon a las ciudades buscando mejores sueldos y condiciones de vida trabajando en la industria. En la actualidad el problema agrario casi ha desaparecido, no obstante, la población activa agraria sigue siendo excesiva y se producen numerosos problemas y conflictos por este motivo. Como el PER en Andalucía. |
En definitiva hubo algún desarrollo, pero no se produjo la revolución agraria o modernización, al no transformarse la estructura de la propiedad, ni la tecnología. La población activa continuó altísima. Ello va a condicionar el fracaso o retraso de la revolución industrial en España.
II.- LA INDUSTRIA
II.1.- FRACASO
O RETRASO DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL EN ESPAÑA
España siguió siendo mayoritariamente agraria, al no producirse la modernización económica, esto está relacionado con el fracaso político o la dificultad de implantación del nuevo régimen en España. No obstante, se avanzó algo, pero lenta, irregularmente y sólo en sectores y regiones concretas. Comparando con Europa Occidental, la evolución del sector industrial a lo largo del siglo XIX ofrece una imagen de atraso relativo. Ante estas características económicas, la mayoría de los historiadores han hablado del fracaso de la Revolución industrial en España, si bien hoy se matiza este término para hablar de retraso en un proceso de transformaciones ya comenzado. Las causas habría que buscarlas en que:
- La agricultura desempeñó un escaso papel en la formación de capitales y , por tanto, en la industrialización. Así mismo, tampoco suministro materias primas suficientes, mano de obra y tampoco proporciono un amplio mercado cualitativo interior.
- La inexistencia de una burguesía financiera emprendedora.- La aristocracia prefirió la inversión en tierra
s, al igual que la burguesía financiera. Cuando ésta se atrevió a invertir en la industria lo hizo en el ferrocarril o en explotaciones mineras y muy escasamente en sectores industriales básicos como la siderurgia o el textil. Esto comportó una dependencia excesiva del capital extranjero y de las ayudas estatales para las inversiones industriales.
- La dependencia técnica y financiera del exterior.- El capital extranjero invirtió en España, sobre todo a raíz de 1856, pero lo hizo en el ferrocarril o en la minas, esto impidió la expansión de sectores industriales que podrían haber servido de arrastre para el crecimiento de otras industrias, como es el caso de la siderurgia. Doc. 6.-
II.2- LOS SECTORES INDUSTRIALES Doc. 5.-
Tres sectores si se desarrollaron abundantemente, pero no en toda España, sino en regiones concretas.
| LA INDUSTRIA TEXTIL CATALANA | LA INDUSTRIA SIDERÚRGICA Doc. 4.- | EL FERROCARRIL. doc 2.- |
| En Cataluña se
desarrolló la industria
textil algodonera que arrastró a la lanera, sedera, mecánica y
química. El precedente fueron las indianas que aparecieron a raíz de la
declaración de la libertad comercial con América en España.
Los factores que
hic La gran innovación
fue la implantación del sistema de fábrica. La mecanizaci Los efectos secundarios más importantes que produjo esta industrialización fueron la inmigración, la xenofobia, el nacionalismo y la mala imagen en el resto de España. |
La industria
siderúrgica comenzó en Málaga, Asturias y País Vasco. Se va a
consolidar a raíz del desarrollo del ferrocarril en 1855 en Asturias (por
la existencia de carbón) y sobre todo en el País Vasco, gracias a que
tenía minas de hierro, parte del cual vendía a Inglaterra y los barcos
venían de vuelta con el carbón necesario. Pero la expansión del
ferrocarril no incidió todo lo que hubiera sido necesario en el desarrollo
de la siderurgia. La ley general de Ferrocarriles de 1855 permitía a las
compañías constructoras la importación de los materiales necesarios durante
un periodo de diez años. Esta ley abría sin restricción el mercado nacional
a las siderurgias extranjeras, sobre todo a las francesas.
La siderurgia vasca se caracteriza por el alto grado de concentración de las empresas, apareciendo los Altos Hornos. A partir de esta industria, se consolidó en el País Vasco una red de empresas de construcciones mecánicas y navales. En cuanto a los efectos secundarios nos remitiremos a los ya mencionados para Cataluña. |
De 1844 a 1855 se
produce la fase inicial, con una implantación muy débil, sólo tres
líneas, pero con la lamentable decisión de, por razones militares,
establecer un mayor ancho de vía para nuestros ferrocarriles.
![]() De 1855 a 1868 se produce el pleno desarrollo, al hilo del gobierno progresista y de una nueva legislación. Se optó por una ordenación radial, por motivos políticos, que tenía a Madrid como eje de la estructura ferroviaria y, sobre todo, se permitió la intervención de empresas extranjeras (francesas sobre todo) que aportaron el capital y la tecnología necesaria. La ley general de Ferrocarriles Doc. 7 tuvo unos efectos prácticos espectaculares. El total de kilómetros pasó de 672 a 5.108 entre 1857 y 1867. Las causas de este rápido ritmo constructivo fueron el decidido apoyo del Estado (a través de la pertinente legislación, las subvenciones concedidas y las franquicias arancelarias a la importación de materiales) y el flujo masivo de capital y tecnología extranjera, sobre todo de procedencia francesa. Las repercusiones económicas de la construcción del ferrocarril fueron muy importantes: Fue un elemento decisivo en la modernización económica, a pesar de los numerosos errores cometidos (como el ancho de la vía o la radialización). La construcción de las líneas implicó una importante demanda de trabajo. Pero también debido a la legislación de 1855, la construcción del ferrocarril tuvo una repercusión insignificante para las industrias siderúrgicas y metalúrgicas de España. |
III.- LA INDUSTRIA ANDALUZA
La industria andaluza
comenzó al
mismo tiempo que el resto de España, pero pronto se quedó atrasada y
prácticamente borrada.
Las causas de ello hay que buscarlas en la estructura de la propiedad agraria que implicaba la existencia de una gran masa de jornaleros con bajísimo nivel de vida que no propiciaba una demanda adecuada, la no existencia de la mentalidad burguesa, la escasa acumulación de capital y el papel de los bancos que invertían en el norte el dinero que captaban en Andalucía.
En Andalucía se desarrolló la industria siderúrgica y la del vino en Málaga, Sevilla, Adra y Jerez, a mano de empresarios como Heredia, Larios, etc.
El gran problema de la industria andaluza fue el fracaso de la siderurgia ante la vasca, debido al papel que jugaron los recursos y el capital.
IV.- LA POLÍTICA COMERCIAL. Doc 3.-
Durante todo el siglo XIX se
produce una gran lucha entre el proteccionismo y el librecambismo, que
respondía a intereses económicos distintos. La burguesía demandaba el
proteccionismo, mientras que los terratenientes pedían el librecambismo. El
partido progresista apoyo a la periferia norte y por tanto al proteccionismo y
el partido conservador al librecambismo.
Al final con Cánovas del Castillo triunfa el proteccionismo debido a la crisis agraria de finales del siglo XIX.
V.- CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA INDUSTRIALIZACIÓN ESPAÑOLA
| Al proceso de industrialización se le ha denominado fracaso o retraso de la revolución industrial en España, debido a que habrá que esperar a 1950 para que se produjera una industrialización completa. | ||
| Importancia del capital extranjero, que a su vez poseía los recursos mineros. | Minifundismo empresarial que trae deseconomías de escala | Dependencia tecnológica y escasa investigación |
| Desequilibrios territoriales y sectoriales | Escaso mercado cualitativo | Mucha población activa agraria. |
| DESEQUILIBRIOS TERRITORIALES | ESCASA COMPETITIVIDAD DE LA INDUSTRIA ESPAÑOLA |
| Si hasta el siglo XVIII la pujanza demográfica y económica se encontraba en el interior y centro de la península, con los borbones este protagonismo empezó a cambiar a favor del norte y de la periferia. Ello se consolidaría en el siglo XIX y XX. La causa general hay que buscarla en el paso del predominio de la agricultura al de la industria y el comercio. Así en el siglo XIX comenzó la industrialización de Cataluña y País Vasco en mayor grado y de Madrid, Asturias, Cantabria y Valencia en menor grado. El resto del país continuó predominantemente agrario. Durante el siglo XX continuo esa tendencia y aunque a partir de 1960 se produce la industrialización general los desequilibrios territoriales persisten- incorporándose el valle del Ebro-. En la actualidad persisten esos desequilibrios económicas, existiendo una gran diferencia en el desarrollo económico de esas dos zonas. Ello se trasvasa al ámbito cultural o político (la existencia de los nacionalismos en la periferia) | La escasa competitividad de la industria española es un rasgo que la caracteriza desde sus inicios hasta la actualidad, sobre todo si la comparamos con la de su entorno europeo. Las causas son complejas y variadas, interrelacionándose entre sí. Podríamos citar la baja productividad, las deseconomías de escala producidas por el escaso tamaño de las empresas, la dependencia del capital extranjero o la poca importancia otorgada a la investigación que nos remite a la dependencia tecnológica extranjera. |
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