LOS PERSAS DE PERSIA
En 1814, cuando volvió Fernando VII el deseado, un grupo de diputados pertenecientes a la aristocracia y al clero y partidarios del antiguo régimen enviaron un manifiesto al "deseado", con la intención de que aboliera la Pepa y volviera al absolutismo. A este manifiesto se le denominó de los persas porque empezaba: "Era costumbre entre los antiguos persas". Bajo el absolutismo fueron agasajados y premiados, pero cuando llegó el trienio liberal se debatió en el parlamento el castigo que habría que imponerle. Un diputado dijo que el mejor castigo sería mandarles a casa para siempre. Las protestas fueron unánimes por lo insuficiente del castigo. A lo que éste respondió: "Sostengo que debe enviárseles a casa para siempre. ¿No son persas? ¡Pues, a Persia con ellos! ¡y que nunca vuelvan a España!