TEMA 4.- LA OPOSICIÓN AL RÉGIMEN
| INTRODUCCIÓN | I.- CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA OPOSICIÓN | II.- ETAPAS |
INTRODUCCIÓN
La dictadura de Franco, como toda dictadura, se caracteriza políticamente por la concentración de poderes en el Caudillo, la prohibición de los partidos políticos y sindicatos de clases y la ausencia de derechos y libertades para los ciudadanos. Terminada la guerra no llegó la paz, sino la victoria, siendo el gran objetivo del franquismo eliminar los aspectos políticos y sociales que había representado la segunda república. Dentro de este contexto la eliminación de la oposición tuvo un papel importante. Para llevar a cabo esa labor y neutralizar a la oposición se siguen dos instrumentos; la represión y la propaganda, combinándolos siempre, pero con el protagonismo de uno sobre el otro dependiendo de las circunstancias. La alternativa democrática que representaba la segunda república para resolver los viejos problemas españoles, desde un punto de vista regeneracionista, y de paso conseguir la modernización de España fracasó en una situación fuertemente polarizada que nos condujo a la guerra civil. Ésta es ganada por los autodenominados nacionales, estando al frente de la dictadura instaurada cerca de cuarenta años. (1939-1975)
I.- CARACTERÍSTICAS GENERALES
Las características y el tono general de la oposición al franquismo va a ir cambiando a lo largo de los cerca de cuarenta años que dura el régimen. Si en un primer momento el protagonismo va a recaer en la oposición exterior, la que se encontraba en el exilio, los partidos que habían formado parte de la república, a partir de 1951 está va perdiendo fuerza y va a ser sustituida progresivamente por la interior, además de tener más protagonismo los movimientos sociales que los propios partidos políticos. La respuesta del régimen va a seguir un proceso paralelo; hasta la década de los cincuenta la represión va a ser durísima, para relajarse a partir de aquí, hasta el final del régimen que vuelve a recrudecerse.
No obstante, la oposición va a presentar algunas características invariables a lo largo del periodo. Por un lado, la división y las tensiones internas son muy frecuentes, al igual que había pasado en la época de la república, estableciéndose dos grupos diferenciados claramente, uno liderado por el PCE que intenta aglutinar a toda la oposición y otro liderado por el PSOE que intenta excluir al PCE y restarle protagonismo. Por otra parte, desde el principio se va a establecer una dicotomía clara entre la oposición del interior y la del exterior, triunfando la primera.
II.- FASES DE LA OPOSICIÓN AL FRANQUISMO
II.1.- DE 1939 A 1951. AÑOS DE MISERIA Y DE DURA REPRESIÓN
El protagonismo lo adquiere la oposición en el exilio y la guerrilla en el interior. Muchos autores consideran que la guerra no va a terminar hasta 1951.
| CONTEXTO | OPOSICIÓN INTERIOR | EXILIO |
| Son los años de la autarquía, de la miseria, la pobreza, el estraperlo , las cartillas de razonamiento y de la brutal represión. Franco somete a la oposición a una represión durísima con un carácter militar, de tal forma que Paul Preston llama a esta etapa la del "terror estatal". Por otra parte, la oposición tiene la esperanza que primero la segunda guerra mundial y después el aislamiento internacional sean las circunstancias propicias para acabar con el régimen. Es delito no sólo participar en un partido o asociación que no estuviera integrado en el movimiento, sino también la crítica a la iglesia, al régimen o la participación en huelgas o manifestaciones. Estos delitos políticos son juzgados por los tribunales militares. | En el interior
aparecen "Los Topos" y guerrilleros que huyen de la represión
del régimen y albergan la esperanza de su derrota, refugiándose en la
montaña; los maquis. Estos maquis van a sufrir posteriormente un
proceso de degeneración acercándolos a formas de bandolerismo. A partir de 1951 fueron erradicados pero entre
1939 y 1951 hubo unos 10.000 maquis
doc 5.- en España fundamentalmente en las zonas
montañosas de Asturias, León, Sistema Ibérico y Andalucía. En 1944 el PCE
organizó una especie de ejercito con maquis y guerrilleros que pretendían
invadir y "liberar" a España entrando por los Pirineos desde Francia.
La operación fracasó y fueron derrotados en el Valle de Aran . Fundamentalmente, comunistas y anarquistas fueron las fuerzas que
en los años cuarenta tomaron parte en la resistencia armada al régimen
franquista.![]() En lo que respecta a la fuerzas que apoyan al régimen hubo poca disidencia. Algunos brotes en los falangistas que se oponían a su absorción dentro del "movimiento nacional" que fueron cortado de raíz y el intento de los monárquicos agrupados en torno a D. Juan de Borbón de volver a una monarquía constitucional, opción apoyada por las potencias internacionales y hecha pública a través del Manifiesto de Laussana, en 1945. |
En Agosto de 1945 se nombra en México un nuevo gobierno republicano. Pero pronto surgieron divisiones internas, el tema central de discusión era si la oposición al general Franco debía plantearse desde unas premisas estrictamente republicanas o no. La estrategia del PSOE llegaba, incluso, a contemplar la posibilidad de una colaboración con los monárquicos, como querían las potencias democráticas. |
| EL APOYO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA A FRANCO |
| Durante el franquismo la mayoría de la sociedad española lo apoyó, siendo la oposición una opción minoritaria. Para entender este proceso hay que diferenciar la década de los cuarenta del resto del periodo. En la primera etapa, se puede decir que la guerra no había terminado, la represión fue durísima y los fusilamientos, encarcelamientos, el exilio, los topos y el maquis consiguieron eliminar de la política española la parte de la sociedad que había optado por la república. A partir de 1950, la represión se hace más legal - se eliminan por ejemplo los tribunales militares y se sustituyen por el TOP- y, sobre todo, se incide más en los aparatos de propaganda y en el encuadramiento y adoctrinamiento que llevó a cabo la falange y la iglesia española. El régimen consiguió su objetivo de "despolitizar" a la mayoría de la sociedad española. El miedo a la represión, los efectos de la propaganda, la búsqueda de una seguridad en tiempos tan inseguros y el deseo de ascender en la escala social contribuyeron a ello, además de la conciencia, de los sectores que habían apoyado a la república, de que habían perdido la guerra, sobre todo a raíz del reconocimiento internacional logrado por el régimen. No obstante, hubo una minoría que se opusieron, de una u otra forma al franquismo. Al principio esa minoría estaba representada por el exilio exterior, los representantes legales de la república, y por el interior - algunas cédulas comunistas y anarquista, maquis y topos. Progresivamente se les van uniendo algunas facciones que al principio apoyaron al régimen como falangistas desencantado - como Dionisio Ridruejo-, antiguos miembros de la CEDA - Gil Robles, por ejemplo- católicos próximos al mundo intelectual - Ruiz Giménez- o monárquicos partidarios de D. Juan. A partir de la década de los sesenta el protagonismo lo obtienen los movimientos sociales - Iglesia, universitarios, obreros y nacionalistas- quedando el papel de los partidos políticos tradicionales opositores en un segundo lugar. A partir de 1973, con la crisis del franquismo, volvió el protagonismo de los partidos políticos, pero para preparar ya el nuevo régimen. Las mayoritarias clases medias que formó el desarrollismo tuvieron un carácter bastante conservador y si al final del franquismo mayoritariamente optaban por un sistema democrático, lo hacían desde posiciones de orden y tranquilidad; todo lo contrario que las clases medias que apoyaron a la República. De hecho hasta 1982 optaron por UCD, un partido de centro derecha que había surgido del Movimiento Nacional. |
II.2.-1951-1962. INICIO DE GRANDES CAMBIOS EN LA OPOSICIÓN
La oposición del exterior va perdiendo fuerza en detrimento de la interior, que a su vez empieza a sufrir transformaciones, teniendo más importancia el carácter social que político.
| CONTEXTO | Debilidad del exilio, inicio de nuevas formas de oposición en el interior Doc 4.- |
| Las circunstancias internacionales cambian bruscamente la situación interior. La guerra fría hace que progresivamente se vaya acabando el aislamiento internacional de España y por tanto la esperanza de que las potencias internacionales obligaran a Franco a abandonar la dictadura militar. La represión también se relaja, los tribunales militares son sustituidos por tribunales de orden público (TOP). La hegemonía de falangistas y católicos tradicionales dejan paso a los tecnócratas del Opus Dei. | El año de 1956 se considera
como el punto de inflexión en la oposición al régimen. A partir de ese
momento se evoluciona hacia formas más sociales, centrándose en la movilización
de sectores católicos, el mundo universitario, además de la participación de
los intelectuales, los trabajadores, y algunos sectores del nacionalismo
periférico, por este orden. En 1956 ocurren disturbios y manifestaciones en el mundo
universitario.
El movimiento obrero expresará su disconformidad con el régimen por medio de
la actividad huelguística. El plan de estabilización empeoró las condiciones
de vida de los trabajadores y en 1962 hay un rebrote de huelgas mineras en
Asturias; la lucha obrera iniciaba su andadura. En Cataluña y
en el País Vasco fueron las zonas donde la oposición fue más activa. En 1959
y 1960 hubo protestas en Barcelona; Jordi Pujol fue detenido y se convirtió en
la figura más destacada del catalanismo. En el País Vasco apareció ya en
estas fechas una actitud contestaria en el clero y el nacionalismo se radicalizó
profundamente, en 1959 nace ETA como una escisión del PNV. Pero, insistimos, la novedad más importante en lo que se refiere a la oposición durante estos años fue la aparición de nuevos grupos en la segunda mitad de los años cincuenta, como consecuencia de los sucesos universitarios de 1956, empezando a ganar protagonismo la oposición interior de carácter social y perdiéndolo los partidos políticos y, sobre todo, la oposición en el exilio. |
| RECONCILIACIÓN NACIONAL | EL PCE DURANTE EL FRANQUISMO |
| Este término significa que había que superar el franquismo y tras un gobierno provisional, llegar a una democracia con la participación de todas las fuerzas y superando el enfrentamiento surgido en la guerra civil. Esta idea es expresada por Azaña en su famoso discurso de Barcelona en 1938; el de las tres "P"; paz, piedad y perdón. Luego el PSOE en la década de los cuarenta intentó llevarlo a cabo y llegó a establecer conversaciones con los monárquicos de D. Juan, pero también fracaso. El PCE lanzó esta idea a partir de la década de los cincuenta y la quiso plasmar en una llamada jornada de Reconciliación nacional que tuvo lugar el 5 de mayo de 1958. La iniciativa resultó un rotundo fracaso. Habría que esperar hasta la llegada de la transición para que esta idea se impusiera en la sociedad y en la política española. | El partido comunista, surgido de una escisión del PSOE en la década de los veinte, empezó a tener protagonismo en la guerra civil, gracias a sus relaciones con la URSS y al apoyo que ésta le prestó a la República española. Durante la dictadura fue el partido hegemónico, el más activo y el que consiguió movilizar a un número mayor de ciudadano. Las adhesiones venían no solo del mundo comunista, sino de casi todos los sectores opositores al franquismo. Su predominio fue tal que durante la última etapa del franquismo, se le llamaba "El partido". Durante la transición jugó un papel muy importante y su concepto de "reconciliación nacional" lo llevó a la práctica. No se puede entender la transición española sin el apoyo y la moderación del PCE. No obstante, en esta transición perdió la batalla por la hegemonía de la izquierda con el PSOE. Ello se explica entre otras causas, por la pérdida de influencia y de prestigio del comunismo en la escena internacional, por la mayor moderación del PSOE y por el mayor acercamiento de este a las clases medias. En la actualidad es el partido hegemónico de IU; la segunda fuerza de izquierdas en la política española. |
II.3.- 1962-1973. LA CONSOLIDACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES COMO PRINCIPALES OPOSITORES AL FRANQUISMO.
| CONTEXTO |
|
Es la década del gran desarrollo económico, pero también de los grandes
cambios sociales, culturales y políticos. El régimen que cambia el lastre del
nacionalismo católico por el desarrollismo no está dispuesto a abrirse políticamente
a formas más acorde con este desarrollo económico, social y cultural. La
oposición, por tanto, conoce un desarrollo espectacular. Las tendencia que se
apuntaron en los años cincuenta se consolidan. El protagonismo de la oposición
interior es abrumador. El régimen se hace más permisivo, más seguro como está
en esta época de bonanza económica, pero sobre todo se pasa definitivamente de
una oposición de carácter político a otra con un carácter más social. Una oposición
cuyos miembros no tenían nada que ver con los vencidos en la guerra civil.
LOS PARTIDOS POLÍTICOS. Crisis y divisiones internas
Por lo que se refiere a las fuerzas políticas siguen destacando el PCE y el
PSOE. El PCE, el más activo, utilizó a CCOO y las huelgas obreras como
elemento desestabilizador del sistema y la estrategia de "reconciliación
nacional"; unir a todo el país bajo un gobierno provisional que
convocase elecciones para decidir el sistema de gobierno. En 1963 su militante
Julian Grimau fue
ejecutado, sería la última víctima mortal de la represión, a partir de aquí
la represión se hizo más legal como el proceso 1001 en el que numerosos
dirigentes de CCOO fueron condenados a la cárcel. La desestalinización en
Rusia, la invasión de Hungría, el
eurocomunismo... provocaron una profunda
división en su seno y la expulsión de destacados dirigentes, siguiendo
Santiago Carrillo como líder
claro. El PSOE también su |
| "EL CONTUBERNIO DE MUNICH" 1962 Doc 3.- |
|
Denominador común de todos los grupos opositores va a ser el europeismo de
todos sus componentes. El tratado de Roma se ha firmado en 1959 y se ha creado
la CEE, Europa se presentaba entonces como un ideal de convivencia democrática. La reunión de Munich de un centenar de personas procedentes del exilio y del interior fue el acto más sonado de oposición política en los años sesenta. Su objetivo era debatir una resolución sobre "España y Europa", pero tuvo una significación especial no sólo para demostrar que los propósitos de la oposición resultaban coincidentes con las instituciones de la Europa que está naciendo, sino, sobre todo, porque por vez primera se daba la impresión de que había cicatrizado definitivamente la Guerra Civil entre los españoles. Los tres personajes más importantes en la reunión, Rodolfo LLopis, Joaquín Ruiz Giménez y Salvador de Madariaga, procedían de mundos políticos distintos y simbolizan un primer intento de coincidencia entre los socialistas y los monárquicos, que luego no va a tener continuidad, pero sobre todo representa un intento de superar el franquismo por el consenso y la moderación; la vía que quince años más tarde será la utilizada. El partido comunista y el FELIPE no acudieron. La reacción del franquismo no se hizo esperar y pareció desproporcionada. Se suspendió parcialmente el fuero de los españoles y los asistentes procedentes de España fueron obligados a exiliarse o fueron confinados, mientras que se organizaban manifestaciones contra esta supuesta injerencia exterior con la colaboración interna, importante fue la de la plaza Oriente, que como siempre, se volvieron escuchar justificaciones del tipo "conspiración judeo-masónica-comunista". La prensa oficial y el aparato propagandístico del régimen calificó lo sucedido de "contubernio" . |
| LOS MOVIMIENTOS SOCIALES. La consolidación de su protagonismo. |
Mayor importancia aún que la reunión de Munich lo
tuvo el relevo de la oposición política por
la oposición de carácter social, tendencia ya apuntada en la anterior etapa.
La oposición social tuvo tres motores fundamentales
que se fueron relevando con el transcurso del tiempo, al menos en cuanto a su
influencia relativa. La Iglesia se distanció del régimen,
siendo constantes, a partir de entonces, las fricciones con el mismo. Una parte
de la Iglesia católica, cada vez más numerosa, no sólo se distanciaba del
régimen Doc 2.-
, al hilo de lo apertura acordada en el Concilio Vaticano II,
sino que también lo critica y pide cambios. Son los años de la HOAC , del JOC
y USO, años
en que las iglesias sirven de refugio a los obreros y estudiantes, años en los
que es habitual la figura del "cura rojo". Estos sindicatos de
inspiración católica van a servir de lanzadera del movimiento obrero. En el mundo universitario se
generalizaron las protestas contra el régimen. En febrero de 1965 hubo una
serie de manifestaciones contra la falta de libertad en la universidad que en
algunas ocasiones fueron encabezadas po r profesores, los cuales fueron separados
de la cátedra, otras veces esas revueltas estudiantiles coincidieron y se
unieron a las obreras como en 1969 lo que llevó al régimen a proclamar el
estado de excepción La estructura política autoritaria del régimen
de Franco era incapaz de resolver armónicamente la alta conflictividad que una
sociedad en transformación acelerada estaba generando: surgió un sindicalismo
ajeno al oficial - primero de carácter religioso; HOAC y JOC, después
sindicatos de clase como CCOO
Doc 1.-, liderada por Marcelino
Camacho, que se infiltró en los sindicatos verticales y
aumentó la conflictividad laboral, las huelgas. Las huelgas obreras se multiplicaron y al final del
periodo tuvieron especial importancia las denominadas "huelgas por
solidaridad" que rebasaban el campo de los estrictamente laboral para
significar que el principal factor de conflictividad no era el trabajo, sino el
régimen político. |
| LA IGLESIA DURANTE EL SEGUNDO FRANQUISMO |
| El Concilio Vaticano II, celebrado en la década de los sesenta, conmovió las estructuras y las conciencias del mundo católico. En este concilio se abogaba por los principios de tolerancia y por el respeto de las libertades y derechos personales. Franco nunca comprendió, ni compartió los principios de Vaticano II. La iglesia española, prácticamente unánime en su apoyo a la dictadura durante los años cuarenta y cincuenta, se dividió en la década de los sesenta. Una parte seguía siendo partidaria del nacional-catolicismo, de continuar la tarea de recristianización de España en contraposición a la política llevada a cabo por la segunda república. Pero hubo otra parte, que asumió el espíritu de Vaticano II y que progresivamente se iba a imponer. La avanzadilla fueron el JOC y la HOAC. Esta segunda línea se aproximaba más a los problemas del mundo obrero, apoyando reivindicaciones sociales y nacionalistas (sobre todo en Cataluña y País Vasco). La figura más destacada de esta segunda línea fue Monseñor Enrique y Tarancón, que llegó a ser presidente de la Conferencia Episcopal española. Él presidió la Asamblea conjunta de obispos y sacerdotes en 1971, de la que salió una petición a las autoridades sobre la concesión de libertades políticas y sindicales, se abogaba por la paz y la reconciliación nacional y se pedía perdón por el papel de la Iglesia desde la guerra civil a la actualidad. Desde entonces la consigna del bunker fue "Tarancón, al paredón". En el mes de marzo de 1974 surgió el conflicto más importante entre la Iglesia y las autoridades franquistas por el caso Añoveros. Este era obispo de Bilbao y pronunció una homilía en la que aludía a las peculiaridades históricas y personalidad diferenciada del pueblo vasco. Las autoridades reaccionaron radicalmente y pretendieron expulsarlo de España. Esta expulsión fue frenada ante la amenaza de excomunión del propio Franco por parte de la Iglesia. Franco, al fin, cedió, pero la ruptura moral con una parte de la Iglesia estaba prácticamente consumada. Y es que la Iglesia española, cuyas cúpulas dirigentes se habían rejuvenecido, habían realizado ya su propia transición cuando llegó el momento de la transición política al morir Franco. De hecho en la transición, la Iglesia española apostó decididamente por un sistema democrático. El viejo problema de la religión en España estaba empezando a solucionarse. |
II.4.- 1973-75. VUELVE EL PROTAGONISMO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS. La oposición se prepara para la llegada de la democracia.
| CONTEXTO | CONFLICTIVIDAD SOCIAL | LAS PLATAFORMAS |
| Es la etapa de la crisis del franquismo, donde la crisis económica y la política (Franco se encontraba anciano y enfermo) coinciden. El fin del franquismo se ve cerca y toda la oposición se prepara y realiza movimientos para estar preparados para la llegada del nuevo sistema que la sociedad demandaba. ETA asesina a Carrero Blanco en 1973 con lo que se corta la posible continuidad del régimen, éste reacciona endureciendo su postura y volviendo a una represión durísima. Dentro del régimen aparecen dos posturas claramente diferenciadas; los aperturistas y el bunker. | La situación de protesta se generalizó alcanzando desde la Universidad a las fábricas, y las manifestaciones y las huelgas se sucedieron por doquier. Además de conflictos obreros -la represión fue más dura, como el Proceso 1001 contra CCOO-, hubo un incremento de los atentados terroristas y de lucha callejera de extrema derecha protagonizada por el Bunker, y sobre todo, por Fuerza Nueva. El terrorismo de izquierdas de ETA, FRAP o el GRAPO aparece con mucha fuerza.La sociedad dominada por las clases medias, desarrollada y culta demandaba cambios democráticos. | En Junio de 1974 se constituyó la Junta Democrática que estaba liderada por el PCE de Santiago Carrillo e integró al partido socialista popular de Tierno Galván, Comisiones Obreras y otros partidos de menor importancia y personas independientes (carlistas, García Trevijano...). Poco después se creo la plataforma para la convergencia democrática que estuvo liderada por el PSOE y en ella se integraron también el PNV, algunos partidos regionalistas, Izquierda Democrática de Ruiz Giménez y Unión Social Demócrata del antiguo falangista Dionisio Ridruejo. Las reivindicaciones eran las mismas, salvo que la Plataforma tenía un carácter más federalista y sus reivindicaciones nacionalistas eran más profundas. Al final se unieron en "la Platajunta" Doc 7.- . Pero no dio tiempo a nada, porque Franco moría el 20 de noviembre de 1975. |
El 20 de noviembre de 1975 murió Franco,
dos días mas tarde era coronado don
Juan Carlos I como rey de España. En esas circunstancia la transición española
va a resultar especialmente difícil, pero se va a llevar a buen puerto gracias
al espíritu de consenso que caracterizó a esta etapa, como lo prueba por
ejemplo los pactos de la Moncloa o la misma Constitución. Por un lado, los cambios sociales y económicos
producidos en la década de los sesenta con la aparición de una mayoritaria
clase media demandaban un sistema democrático, por otro, la memoria histórica
de los españoles recomendaba que ese cambio o transición se hicieran de una
forma pacífica y basado en el consenso para no repetir los errores del pasado.
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