4. Las aguas: su papel territorial y ambiental en España.

REPASO DE HIDROLOGÍA

4.1. Importancia del agua como recurso: aprovechamiento y problemas.

4.2. Las aguas de los océanos y mares españoles.

4.3. Los ríos españoles:

-Red hidrográfica: trazado, caudal, régimen fluvial y sus factores.                        -Vertientes y principales cuencas fluviales   peninsulares.

-Regulación de los cursos fluviales: agua embalsada.

4.4. Los espacios lagunares y humedales.

 4.5. Las aguas subterráneas

I.-El Ebro es un río muy caudaloso que transcurre por tierras muy áridas. Ello se debe a que se convierte en el colector de las aguas de la Cordillera cantábrica, sistema ibérico y los Pirineos. Importancia del agua como recurso: aprovechamiento y problemas.

El agua es un elemento importantísimo

En el clima predomina el carácter mediterráneo, es decir, la escasez, la irregularidad y la imprevisibilidad

España país de contrastes. España húmeda al norte y al oeste justo lo contrario que el desarrollo económico y demográfico de España

Una serie de problemas en torno al agua.

Aprovechamientos

Incremento de su utilización, paralelo al desarrollo socioeconómico.

Los principales usos del agua son agrícolas, industriales y energéticos, urbanos y para la evacuación de desechos

Los problemas

La cabeza de los problemas medioambientales actuales en España. Esta problemática viene dada por el balance entre la oferta y la demanda, la sobreexplotación y la contaminación

La escasez del agua, el consumo excesivo, la creciente demanda, el uso inadecuado, la sobreexplotación, la contaminación creciente... han puesto en evidencia la crisis del modelo  tradicional ha dado lugar a considerables tensiones territoriales y políticas

Los planes hidrológicos

Distintos planes hidrológicos dependiendo de los distintos gobiernos. PSOE, PP y PSOE

La base de la escasez del agua y de la necesidad de ponerla al servicio del desarrollo sostenible

 

II.- Las aguas de los océanos y mares españoles

Las aguas del mar mediterráneo

El Mediterráneo es un mar cerrado, pequeño, dispuesto en el sentido de los paralelos y  dominio de las altas presiones subtropicales.

Sus aguas son tranquilas, templadas, con una elevada insolación, evaporización y salinización . El oleaje y las mareas sean reducidos.

Sobrexplotación  pesquera, lo que unido a la contaminación industrial y turística  actividad pesquera reducidísima.

Sigue siendo un grado nudo de comunicaciones, un gran emporio turístico y, desgraciadamente, un vertedero industrial y humano.

Las aguas del Océano Atlántico

El Atlántico, por su condición océano, es un gran mar abierto, de aguas agitadas y dispuestas en el sentido de los meridianos.

Sus aguas tienen una menor temperatura y salinidad. Grandes olas y  fuertes mareas.

El Atlántico sigue siendo un importante nudo de comunicaciones y de explotación pesquera. Su explotación turística no llega al nivel del mediterráneo, tampoco su grado de contaminación.

III.- Los ríos españoles

III.1.- La red hidrográfica

Trazado o características generales.-

 El 70% de las aguas españolas vierten al atlántico y sus ríos son largos y de escasa pendiente, todo lo contrario que los de la vertiente cantábrica y mediterránea.

Los grandes ríos españoles  tienen un trazado paralelo, entre un sistema montañoso y otro. Esto explica que transcurran por zonas secas

Intensa relación con la ocupación del territorio

Caudal

 

 

El caudal de un río es la cantidad de agua expresada en metros cúbicos que transporta por segundo. El caudal relativo pone en relación la cantidad de agua transportada con la superficie de la que procede. El río más caudaloso de España es el Duero, seguido del Ebro.

Si utilizamos el concepto de caudal relativo lo más caudalosos serán los ríos de la vertiente cantábrica.

Además del tamaño la caudalosidad de un río esta relacionada con la latitud por la que transcurre.

Las extraordinarias variaciones de caudal en momentos determinados relacionados con fenómenos tormentosos o de gotas frías, que a veces tienen como consecuencia grandes inundaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Régimen fluvial

La variación del caudal de un río a lo largo de los doce meses del año.

Dos grandes regímenes; el pluvial y el nival, que se combinan y se dividen a su vez en otros subtipos. El pluvial es el más común y puede ser oceánico, mediterráneo o subtropical.

Factores

Clima.- En el régimen pluviométrico y en el caudal.

El relieve.- Condiciona su trazado, aporta su pendiente,  la velocidad,  la fuerza erosiva del río y su potencialidad para la producción de electricidad

El suelo.- Permeabilidad e impermeabilidad.

La vegetación.- Evita el desplazamiento rápido de las aguas por las laderas y ralentiza el proceso de incorporación al río.

Los factores antrópicos.- Alteran los regímenes de los ríos a través de la construcción de pantanos o trasvases.

III.2.- Vertientes y principales cuencas fluviales peninsulares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vertientes

Vertiente Cantábrica

Vertiente Atlántica

Vertiente Mediterránea

Son ríos cortos y caudalosos. Regulares y sin estiajes. Régimen pluvial.  Ríos importantes son el Narcea-Nalón, el Bidasoa, el Nervión, el Deva, el Sella, el Navia y el Eo.

 Los ríos de la Meseta se adaptan a las condiciones del relieve y a la inclinación de ésta, siendo estos ríos atlánticos, largos y de pendiente muy suave. El caudal y el régimen fluvial de estos ríos va a depender de su situación latitudinal.

Dos tipos de ríos; el Ebro y el resto. Los pequeños ríos mediterráneos son muy poco caudalosos  con grandes crecidas estacionales y estiajes fortísimos. Las ramblas.. La mayoría de estos ríos tienen una gran explotación en regadíos, lo que unido a la aridez hacen que pierdan caudal en su desembocadura.

Cuencas Fluviales

El Miño

El Duero

El Tajo

Tiene las mismas características de caudal, de longitud y de velocidad que los cantábricos.  Es un río muy caudaloso, sobre todo, si tenemos en cuenta en caudal relativo.

Es el río más caudaloso de la Península, transcurriendo por la meseta septentrional, recogiendo las aguas del Sistema Ibérico, la Cordillera cantábrica y el Sistema Central.  Su curso es tranquilo excepto en los Arribes, donde se encaja en las rocas metamórficas formando el mayor desfiladero de toda la Península.

Es el río más largo de la península ibérica.  Su caudal aumenta en el tramo portugués, a causa de las mayores precipitaciones. Su curso está muy alterado por las intervenciones humanas: desde los embalses hasta el trasvase Tajo-Segura.

El Guadiana

El Guadalquivir

El Ebro

Es el menos caudaloso de los grandes ríos españoles. Un tramo lo hace por debajo de tierra, son los conocidos "ojos del guadiana". Sus principales afluentes son  el Záncara, el Cigüela,  el Jabalón y el Zújar.

 Es el eje vertebrador de Andalucía, recoge los afluentes de Sierra Morena (Guadalimar, Jándula, Guadalmellato...) y los de las Béticas (Guadiana Menor y el Genil -río nival en su cabecera-). Su desembocadura en forma de marisma demuestra que proceso todavía no ha terminado lago que se ha ido llenando con los depósitos continentales y marinos.

 Es muy largo y caudaloso, ya que drena altas montañas,  representando la paradoja de ser una arteria con mucha agua sobre una zona muy árida. Esto ha hecho que hubiera planes de hacer trasvases. Tiene un régimen complejo. Desde el Pirineo descienden el Aragón, el Gállego, Cinca, Noguera Palleresa y el Segre y desde el Sistema Ibérico, el Jalón y el Jiloca.

 

Pirineo oriental

Cuencas meridionales andaluzas

El Segura, Jucar, Mijares  y Turia

No vierten sus aguas al Ebro.   Son los más caudalosos de esta vertiente.

Los dos ríos más importantes son el Ter y el Llobregat.

Son ríos cortos, poco caudalosos y sometidos a grandes estiajes (de tres o cuatro meses) por lo que se les denomina cuenca subtropical. Tienen que saltar grandes desniveles. Destacan los ríos Guadalfeo, Guadalhorce, Barbate, Guadalete, Tinto, Odiel...

Son excelentes ejemplos de ríos mediterráneos, por su moderada longitud, por su caudal reducido y por su torrencialidad. Su régimen es pluvial y esta mediatizado por el roquedo calizo  de sus lugares de nacimiento. .

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

III.3.- Regulación de los cursos fluviales: agua embalsada

Necesidad desde el regeneracionismo de Joaquín Costa del siglo XIX.

En la actualidad se están observando algunos problemas ecológicos derivados de estos pantanos construidos a veces sin la mínima planificación, sobre todo, durante el franquismo.

Tanto el clima como los ríos  españoles son muy irregulares, presentando períodos de grandes sequías y otros de grandes avenidas de agua.

Otra características del clima y de los ríos son los contrastes.

En la actualidad, los principales ríos españoles tienen sus cauces regulados por embalses. Esto ha permitido la mejora en los abastecimientos; la expansión de los regadíos, el control de las crecidas y la explotación energética de las aguas.

Sin embargo la planificación no siempre ha sido la apropiada.

Las consecuencias negativas para el medio ambiente también han sido numerosas;

IV.- Los espacios lagunares y humedales

España, por sus características orográficas y climáticas no es un país rico en este tipo de formaciones. Las aguas estancadas continentales pueden ser de diversos tipos, dependiendo del criterio que utilicemos para su división.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

V.- Las aguas subterráneas

Las aguas subterráneas son aquellas que se hallan en el subsuelo, donde han llegado por filtración del agua de lluvia. El lugar de depósito se denomina acuífero y el nivel del agua del subsuelo o de ese acuífero es la capa freática. El tipo de suelo influye en el tipo de acuífero.

Las aguas subterráneas se han explotado tradicionalmente mediante fuentes y pozos,

Hoy en día, estas aguas se extraen mediante bombeo a una profundidad  y cantidad cada vez mayor. Los acuíferos más sobreexplotados y contaminados se encuentra en la Mancha, en Alicante, Murcia y Almería. La salinización se produce por el bombeo de aguas subterráneas excesivo, al modificarse la dirección del flujo natural y producirse un arrastre de aguas salinas que contaminan otras de mayor calidad.

 La contaminación se deriva del uso de plaguicidas, fertilizantes, actividades ganaderas, industriales o vertidos urbanos. También la construcción de pozos sin licencia o ilegales contamina las aguas.