LA TRANSICIÓN POLÍTICA EN BENALUP- CASAS VIEJAS. 1975-1981

 

      El 20 de noviembre de 1975 murió Franco, para España se abre una nueva etapa marcada por la recuperación de la Democracia. En el Benalup de Sidonia de esos momentos empiezan a aparecer una serie de movimientos que están relacionados con la recuperación de la libertad política y la participación ciudadana. Fue como si se terminara un proceso de hibernización y llegara la primavera, se empezó a romper  los barrotes de una celda en la que había permanecido toda una localidad. Pongamos algunos ejemplos. Sale de la oscuridad oficial, no real, el nombre de Casas Viejas y ese topónimo se utiliza para crear un concurso de cante flamenco o un equipo de fútbol sala. Se retoma en serio y más masivamente el intento de separarse de Medina y conseguir la independencia. Reaparecen los partidos políticos y el movimiento obrero. Las dos fiestas populares más importantes de la actualidad tienen también su origen en estas fechas; el carnaval y el maratón, de las cuales se va a celebrar este año su veinticinco aniversario, lo mismo que se hizo el año pasado con el concurso de cante flamenco “Casas Viejas”. Se realiza la obra de teatro “Casas Viejas” basada en la participación popular. En fin, se sientan las bases de la “refundación” del pueblo, es la semilla

 

del actual Benalup-Casas Viejas.

      La mayoría de estos eventos participan de unas características comunes. En efecto, casi todos tienen unos antecedentes anteriores, como el caso del proceso de segregación o el carnaval, pero es con la lucha por la libertad de la transición, cuando el carácter puntual y elitista de la etapa franquista, es sustituido por una mayor masificación y sistematizacion. Una segunda característica común es la lucha contra la marginación, el aislamiento y el poder establecido del municipio de Medina. La organización de estos eventos, no solo se hace sin el apoyo del ayuntamiento de Medina, sino también, en la mayoría de los casos, con su oposición, a la que hay que unir el apoyo de algún apellido “ilustre” de la localidad; el mismo maratón, la recuperación oficial del topónimo “Casas Viejas” o la segregación son buenos ejemplos de ello. Los protagonistas de este renacer participativo y popular también son distintos. Una nueva generación de extracción social media-baja (si ese término se puede aplicar en el Benalup de esos momentos), que se ha preparado con muchas dificultades y obstáculos, que ha utilizado las oportunidades ofrecidas por la Iglesia (el seminario) o las familias o los amigos para estudiar en Cádiz toma el relevo del liderazgo social y cultural a otra generación formada por el veterinario, médico, maestro o cura. Es curioso como una serie de personas están en el origen de la formación del maratón, carnaval, segregación o partidos políticos, apareciendo siempre en más de uno de estos acontecimientos. Es decir, si comparamos los principales protagonistas del inicio del maraton, del carnaval, del proceso de segregación, del cante flamenco, de los partidos políticos, etc encontramos que hay muchos nombres que se repiten. Personas como Paco “del horno”, Fernandin, Jose Luis Pérez “el santo”, Leonardo, Manolo Guillen, Paco Rios, Paco y Juan Córdoba, Moncayo, Pepe y Manolo “Capita”, etc. aparecen en el origen del carnaval, de la segregación, del maratón o de la obra de teatro “Casas Viejas”, siempre con el apoyo de otras personas de la “vieja guardia” como Jose Romero Bohollo o Angel Guillén, pero también con alguna oposición o interpretación particular destacada.

      A partir de 1983 y, sobre todo, de 1987, con la creación de la CUB, empieza a formarse la clase política que va a dirigir los designios políticos del pueblo hasta la actualidad. En efecto, con alguna que otra excepción, los líderes políticos de mitad de los ochenta y principios de los noventa, son los mismo que los de principio del siglo XXI. Baste citar nombres como Francisco González Cabaña, Miguel Sánchez, Juan Sánchez Campo, Eduardo Pérez, etc. Siendo curioso que se hayan producido tan pocas interrelaciones entre el mundo cultural y participativo y el político.

      En definitiva, que nos encontramos ante una etapa (1975-1991) de explosión cultural, social y participativa. Periodo que ha marcado la época actual y sin su comprensión y conocimiento es imposible conocer y comprender la situación actual de Benalup-Casas Viejas, con sus luces y con sus sombras.