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"...España se escindió en dos bandos
y comenzó una guerra civil que duraría seis años. Los carlistas,
especialmente implantador en el medio rural de Navarra y el País Vasco,
Aragón y Cataluña, azuzados por la Iglesia y los estamentos más
reaccionarios, que consideraban el liberalismo una amenaza contra sus
arcaicos fueros, alistaron fuerzas suficientes para enfrentarse al ejército
regular o, por los menos, hostigarlo con guerrillas... a pesar de que
dominaban extensas comarcas campesinas carecían de fuerza suficiente para
someter las ciudades. El propio don Carlos fracasó en su intento de hacerse
con Madrid y su general más importante, Zumalacárregui, murió cuando sitiaba
Bilbao, poco después de que su cocinero inventara la tortilla de patatas. El
hallazgo de esta forma culinaria fue cuanto de bueno trajo una guerra tan
absurda y cruel. El armisticio se precipitó cuando el general carlista
Maroto, rebelado contra los meapilas que rodeaban a don Carlos, pactó la paz
con Espartero en el famoso abrazo de Vergara. Las guerras carlistas costaron
trescientos mil muertos, más o menos lo que la guerra civil de 1936, y no
resolvieron nada; más bien aplazaron el problema del enfrentamiento entre
liberales y conservadores hasta 1936. Lo que sí acarrearon fue otras
consecuencias. Los militares se fueron engolosinando con el mando y con las
sinecuras ministeriales y altos cargos..." Eslava Galán. Historia de España
contada para escépticos. |
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"...Fue
Isabel una niña algo corta de entendederas y de educación tan descuidada que
era prácticamente analfabeta. En lo que resultó precoz fue en el sexo; en
parte, porque había heredado el carácter ardiente y lujurioso de la familia
y, en parte, porque la corrompieron sus propios tutores. A los trece años,
declararon su mayoría de edad y, a los dieciséis, la casaron con su primo
Francisco de Asís, ocho años mayor que ella y descendiente también de Felipe
V, el primer Borbón español. Francisco de Asís era un bisexual notorio,
escorado a maricón y voyeur. ¿Qué puedo decir- se lamentaba Isabel- de un
hombre que en nuestra noche de bodas llevaba más encaje que yo? El
pueblo, con mordaz ingenio, lo apodó Pasta Flora y Doña Paquita....Creció
Isabel, más a lo ancho que a lo alto, y se convirtió en una reinona gorda y
fofa, castiza y chulapona, hipocondríaca y fecunda, que trasegaba fuentes de
arroz con leche como el que come aceitunas. La reina era muy fogosa y tuvo
decenas de amantes,...Tuvo Isabel once hijos, de los cuales le vivieron
seis. Los historiadores han echado cuentas y al parecer los que nacían
muertos o morían lactantes eran los que engendraba de su primo y esposo. Los
otros los tuvo con distintos amantes; el primero, una niña, del apuesto
comandante José Ruiz de Arana, y el siguiente, un niño, el rey Alfonso XII,
del bizarro capitán de ingenieros Enrique Puig Moltó. Más adelante, tuvo
otras tres niñas de su agraciado secretario particular, don Miguel Tenorio
de Castilla...Por cierto que, para que se vea el carácter llano y borbónico
de la reina, al ginecólogo que auscultándola predijo que estaba embarazada
de un varón (Alfonso XII) le concedió el título del marqués del Real
Acierto..." Eslava Galán. Historia de España contada para escépticos. |
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